26 May/2023 (EUROPA PRESS) -
Investigadores del Centro Oncológico
Integral Lombardi de la Universidad de Georgetown (Estados Unidos) han
estudiado el microbioma de personas con cáncer colorrectal y han descubierto
que la composición de bacterias, hongos y virus en el tumor de una persona
variaba significativamente en función de si se le había diagnosticado la
enfermedad en una edad temprana (45 años o menos) o tardía (65 años o más).
Estos resultados, que se presentarán
en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica 2023 en
junio, podrían ayudar a responder al enigma de por qué cada vez más jóvenes
desarrollan cáncer colorrectal, sobre todo aquellos que no tienen factores de
riesgo identificables para la enfermedad.
Las tasas de incidencia del cáncer
colorrectal llevan varias décadas disminuyendo en las personas mayores de 55
años, en parte debido al mayor uso del cribado de la enfermedad, sobre todo con
la colonoscopia, que puede detectar y extirpar pólipos antes de que se vuelvan
cancerosos.
Pero casi el doble de adultos jóvenes
menores de 55 años están siendo diagnosticados de cáncer colorrectal en
comparación con hace una década, con un aumento de la tasa de incidencia que
pasa del 11% en 1995 al 20% en 2020.
"Las personas más jóvenes con
cáncer colorrectal tienen cánceres biológicamente más agresivos y cualquier
beneficio de supervivencia que tengan por ser más jóvenes se ve superado por la
biología tumoral más agresiva. También sabemos que, en su mayor parte, la
genética no explica el reciente aumento de la enfermedad de aparición
temprana", afirma el doctor Benjamin Adam Weinberg, profesor asociado de
medicina en Georgetown Lombardi.
"Pero tenemos billones de
bacterias que residen en nuestro cuerpo, incluido el intestino --prosigue--,
algunas de las cuales están implicadas en el desarrollo del cáncer colorrectal,
de ahí que pensemos que el microbioma puede ser un factor importante en el
desarrollo de la enfermedad, ya que interviene en la interacción entre la
genética, el medio ambiente, la dieta y el sistema inmunitario de una
persona".
Los científicos saben desde hace
tiempo que ciertos microbios pueden alterar el revestimiento del colon y
favorecer la inflamación de los tejidos. Esto puede dar lugar a mutaciones en
el ADN de las células del colon y provocar cáncer. Los investigadores también
saben que un tipo de bacteria, 'Fusobacterium nucleatum' (F. nuc), puede
favorecer el crecimiento canceroso al suprimir las respuestas inmunitarias en
el colon.
Para comprender mejor el papel del
microbioma y cómo varía su influencia en función de la edad de aparición del
cáncer colorrectal, Weinberg y sus colegas analizaron el ADN y el microbioma de
tumores de 36 pacientes con cáncer colorrectal diagnosticados antes de los 45
años, así como muestras de 27 personas diagnosticadas después de los 65 años.
En total, los investigadores
detectaron 917 especies únicas de bacterias y hongos en los tumores. Una de las
bacterias más comunes fue 'F. nuc', que aparecía por igual en el 30% de los
tumores tempranos y tardíos. Se observaron diferencias en 'Cladosporium sp.',
que se encontró más comúnmente en la enfermedad de aparición temprana, mientras
que 'Pseudomonas luteola', 'Ralstonia sp.' y 'Moraxella osloensis' se
observaron más comúnmente en la enfermedad de aparición tardía.
En cuanto a la composición,
'Clostridium perfringens', 'Escherichia coli', 'Leptotrichia hofstadii',
'Mycosphaerella sp.', 'Neodevriesia modesta', 'Penicillium sp.' y
'Leptosphaeria sp.' constituían cada uno el 11% del microbioma en las personas
con enfermedad de aparición tardía, pero estos organismos no se encontraban en
absoluto en las personas con enfermedad de aparición temprana.
Weinberg afirma que, con los datos
actuales y los esfuerzos futuros por recoger más muestras, prevén ampliar sus
investigaciones para seguir explorando la relación entre el microbioma y otros
factores que contribuyen al cáncer colorrectal.
"Dado que disponemos de datos
genéticos tumorales y de los resultados del cuestionario dietético de muchos de
nuestros pacientes, esperamos explorar en el futuro más relaciones y otros
aspectos de la influencia del microbioma en la progresión del cáncer
colorrectal --afirma Weinberg--. También nos interesa el microbioma circulante,
como las bacterias que podrían recogerse en una muestra de sangre, y cómo se
correlaciona con las bacterias del intestino y del tumor".
No hay comentarios:
Publicar un comentario