**Atención, los pollos y los cerdos corren detrás de la carne de vaca, ¿cuándo
la alcance que comeremos? Los salarios en el frizer, tenemos un consumo de costo nivel Suiza y un salario nivel Burundi en África, NO importa quien gobierne, se debe proteger a la comunidad -mafg-
Fuente INFOCAMPO 20 de marzo 2026: La Federación de Industrias
Frigoríficas Regionales volvió a advertir por el escenario crítico que
atraviesa este sector, debido a los altos precios de la hacienda. Reclamaron a
ARCA por los reintegros de IVA, que en este escenario se vuelven fundamentales.
Como es
tradicional en cada una de sus editoriales mensuales, el presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales
Argentinas (FIFRA), Daniel Urcía, no se guardó nada en la
edición correspondiente a marzo.
“Hay fábricas reprogramando su producción para reducir
gastos, lo que
afecta turnos y días de trabajo, hay preocupación en la cadena de pagos y prima
la precaución”, tituló el titular de la cámara que nuclea a gran parte de los frigoríficos del interior del país.
A fines de enero, Urcía ya había anticipado la posibilidad de cierres de
plantas de faena a raíz de un escenario de costos inviable para
la actividad, y ese
presagio ya se está cumpliendo, entre otras luces
de alerta que titilan cada vez más fuerte en la cadena cárnica.
CIERRES, MENOS TURNOS Y PROBLEMAS EN LA CADENA DE PAGOS
“Como dijimos en ediciones anteriores se avecina un año especialmente
difícil para el sector de la industria cárnica y ya hay impactos resonantes: tres plantas con habilitación de mercados
externos ubicadas en Bahía Blanca (Buenos Aires), Bernasconi y General Pico
(ambas en La Pampa) dejaron de operar entre fines del año pasado y los primeros
meses de este”, puntualizó
Urcía.
No se trata de empresas menores: entre las tres, faenaron 172.543 cabezas el año pasado.
Pero también -continuó el titular de FIFRA- hay otras fábricas que están reprogramando su
producción para reducir gastos, lo que afecta los turnos y días de trabajo.
En este marco,
introdujo además el inconveniente con la cadena de pagos. “Por otro
lado, en el eslabón comercial de la cadena hay preocupación por el alargamiento
de los plazos de pago que genera descalces financieros y en algunos
casos pérdidas del capital de trabajo”, añadió.
Y completó: “El crédito
característico del sector, es soportado por la cadena porque casi no hay
financiamiento bancario o
externo para la compra de hacienda con destino a faena”.
Por estos motivos, insistió en que “será un año para revisar y estar atento a todos
los costos” y en que
“las empresas deberán ser muy precavidas en la toma de cada decisión”.
RECLAMOS FISCALES
En tanto, Urcía planteó un
reclamo hacia la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA): ante un panorama en que la rentabilidad se ha
reducido al mínimo o es negativa, los reintegros del Impuesto al Valor Agregado (IVA) se vuelven un factor fundamental.
“El atraso en la
devolución de reintegros de IVA por ARCA pasa a ser absolutamente
relevante en virtud de la revaluación que tuvo la hacienda y es un
daño financiero adicional que restringe la capacidad y operatoria comercial”,
enfatizó.
Y en lo que constituye también un planteo de orden fiscal, se quejó de
que no hay freno en
el crecimiento de la faena marginal con destino comercial (a campo) tanto de vacunos como de porcinos.
“Situación que la gran mayoría de comunas y municipios, además de
organismos provinciales y nacionales, miran para otro lado, ponen en serio riesgo a la actividad formal y al
empleo registrado”, denunció.
LOS PRECIOS DE LA CARNE
Por último, Urcía analizó que los incrementos de precios que tuvo la hacienda parece que llegaron a sus
niveles máximos y, a
juzgar por la respuesta que están dando matarifes y frigoríficos, pareciera que
se está encontrando un escenario de precios algunos escalones más abajo que los
picos logrados semanas atrás.
“Es probable que estos valores se sostengan durante algunos meses. Cabe destacar que los precios de la carne y de la
hacienda para la faena aumentaron en torno al 70%, duplicaron a la inflación lo
que no se puede sostener durante más tiempo porque las empresas se terminan
quedando sin capital de trabajo. Eso sin contar los incrementos en otros rubros como combustibles,
energía eléctrica, gas y la siempre necesaria recomposición salarial”, repitió,
con relación al momento complicado a nivel sectorial.
Además, hizo referencia a cómo el pollo y el cerdo se han puesto más competitivos con respecto a
la carne vacuna.
“Con estos precios de la carne vacuna, y según las mediciones que hizo
el IPCVA, se amplió la relación con el pollo. Actualmente con 1 kilo de asado se pueden comprar
3,94 kilos de pollo, brecha muy cercana al máximo logrado en 2022 que de 3,96
kilos a 1. Por otra parte, la relación con la carne de cerdos es de 2 a 1, es
la diferencia más amplia desde 2022 cuando se fue de 1,48 kilos de carne porcina por uno de carne
vacuna”, desglosó.


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