En la cultura popular, nos imaginamos a los murciélagos
como criaturas colgadas en la noche con la intención de chupar nuestra sangre.
Rara vez son elogiados por su importante papel en la producción del tequila, y
por ende de los cócteles margarita, que se preparan en los bares de todo el
mundo. Sin embargo, sin ellos, esta amada bebida mexicana no podría existir.
Estos mamíferos voladores y las
plantas de agave han co-evolucionado durante millones de años. En los desiertos
hay muchos cactus, cuya flor solo se abre de noche, y los murciélagos juegan un
papel muy importante en su polinización. La flor de agave, por ejemplo, solo se
abre por la noche y solo la poliniza una especie de murciélago. De este modo,
el murciélago magueyero menor, Leptonycteris yerbabuenae, o murciélago del tequila para
abreviar, vuela en la oscuridad para alimentarse del néctar del agave en flor.
A cambio, dispersa las semillas y el polen de la planta, permitiendo que ésta
se propague y desarrolle en la naturaleza.
Sin embargo, las prácticas agrarias
industriales en los campos mexicanos de tequila interrumpieron esa relación
hace muchos años, poniendo en peligro el sector del tequila y la supervivencia
de los murciélagos.
En México, existen cerca de 138 especies de murciélagos,
además de 180 especies de agave. "México tiene más especies de agave que
cualquier otro país del mundo”, afirma Rodrigo Antonio Medellín, profesor de
Biología de Vertebrados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El agave azul, que se utiliza para producir el tequila
mexicano, es uno de los cultivos comercialmente más valiosos de México. Sin
embargo, durante los años 90, el monocultivo de una sola especie de la planta
condujo al desastre. Un hongo se extendió sobre los campos de agave, dañando
gran parte de la cosecha. La investigación sugiere que la sobreproducción y las
malas prácticas de manejo de la tierra fueron las culpables. No obstante,
Medellín sostiene que el declive también fue acelerado por la pérdida de
diversidad genética, lo que hizo los campos vulnerables a las epidemias.
"Se pierde diversidad genética cada vez que se
plantan brotes clones", explica. Según el investigador, pequeños cambios
en la producción del tequila podrían ser de gran ayuda para los murciélagos.
Asimismo, los agaves mejorarían su diversidad genética.
Hoy en día, gran parte del tequila
producido en México son consecuencia de variedades cultivadas. Las plantas son
calcos unas de las otras, seleccionadas por los productores por su rápida tasa
de crecimiento y alto contenido en azúcar, en lugar de por su resistencia. La
cosecha de agave se recolecta antes de que la planta florezca o produzca
semillas. Sin embargo, al hacerlo, los grandes productores han eliminado una
fuente de alimento vital en la dieta de los murciélagos, al mismo tiempo que
arruinan el futuro de la industria del tequila al limitar la diversidad
genética, según Medellín. "Es necesario que al menos florezcan unas
cuantas plantas”, afirma el científico.
Cambiando de mentalidad con el tequila
Rob Mies, fundador de la Organización para la
Conservación de los Murciélagos, cree que TIP es un buen comienzo. "El
tequila abre una puerta”, dice el ecologista. En resumen, el atractivo
embriagador del tequila artesanal, hecho por expertos artesanos, sirve como
preludio a la conversación sobre el papel que juegan los murciélagos como
insectívoros y polinizadores en las economías rurales. Y, sin duda, también
ayuda a mantener la reputación del tequila aflojando lenguas y abriendo la
mente, entre sus amantes.
Como coordinador de proyectos de
investigación, que monitorizan la migración de murciélagos en Estados Unidos,
Canadá y México, Mies cree que la iniciativa crea un mercado. El tequila ya
tiene legiones de fans en Estados Unidos y en el extranjero. Los residentes
estadounidenses de Texas, por ejemplo, tienen una poderosa sed de tequila,
consumiendo aproximadamente 120 millones de litros al año. El tequila amigable
con los murciélagos "es un buen modo de aprovechar lo que la gente ya
disfruta, hace y entiende, es decir, cócteles margarita", concluye.
Fuente: Naturaleza y medioambiente-




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