lunes, 10 de agosto de 2026

DESDE el VATICANO: “San Cayetano, aquí está tu pueblo”: Los argentinos llevan sus ruegos al santo del pan y el trabajo.

 

Una vez más, los argentinos peregrinaron hasta el Santuario de San Cayetano, en Buenos Aires, para expresar su devoción y confiar sus necesidades al patrono del pan y del trabajo.

Desde la fría noche del jueves, los fieles se fueron acercando al templo ubicado en el barrio porteño de Liniers e hicieron largas filas para llegar a los pies del santo que, rodeado de espigas de trigo y con el niño Jesús en sus brazos, recibe los dolores, las promesas y el agradecimiento del pueblo humilde y trabajador.



Tras una jornada de incesante lluvia, el sol se hizo presente en la mañana festiva del viernes y permitió celebrar la Eucaristía central en un altar preparado al exterior del templo para recibir a un gran número de fieles.

La celebración estuvo presidida por el Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Jorge García Cuerva, quien al inicio de su homilía exclamó: “San Cayetano, aquí está tu pueblo”.

El prelado describió el santuario como “nuestra propia casa”, un hogar donde “podemos descansar la vida, las angustias, los anhelos, las broncas acumuladas, la impotencia, la esperanza y también los agradecimientos”.

Haciendo de su prédica una oración comunitaria, continuó: “San Cayetano, aquí está tu pueblo, un pueblo cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida”.

“San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo, un pueblo que sigue creyendo que el trabajo es un derecho, que el trabajo es dignidad”.

“San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo, que no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía y que haya que tener dos o más empleos para llegar a fin de mes, o caer en la trampa de los créditos que endeudan y asfixian a muchísimas familias”, añadió.

“San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo, un pueblo creyente con la fe heredada de los abuelos, que sabe que la responsabilidad y la solución concreta a los problemas económicos y sociales la tiene una clase dirigente que a veces parece mirar para otro lado y poner toda su energía en descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie”, lamentó.

El arzobispo terminó su homilía invitando a los fieles a prepararse para la próxima visita del Papa León XIV a Argentina. Para ello, tomó las palabras del Santo Padre sobre la realidad del trabajo, en las que recuerda que “el centro de cualquier dinámica laboral no deben situarse ni el capital, ni las leyes del mercado, ni el lucro, sino la persona, la familia y su bien, respecto a los cuales todo lo demás es funcional”.

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