*La
leyenda de La Telesita se volvió tan popular que han creado canciones, poemas y
libros dedicados a la misma.
Telésfora, popularmente conocida como La Telesita,
era un personaje de la antigua Tojona, hoy
comprendida como la región Salavina en Santiago del Estero.
Hija de una pareja adinerada que falleció cuando ella era
pequeña, aseguran que jamás dio demasiado valor a sus pertenencias
y que las regalaba. Desde joyas de oro hasta su propia
casa cuando ya no tenía más que dar.
La Telesita era amante de la música, los bailes y el canto,
y por eso se la reconocía. Tras la muerte de su madre y su
padre, comenzó a vagar por la ciudad y siempre estaba presente en las
fiestas que se organizaban, sobre todo en las calles. Era la
primera en llegar y la última en irse, cuando sus pies ya
no aguantaban más de tanto danzar. Todos los días de la semana se la veía
bailando en un lugar distinto.
Una noche, los vecinos se alarmaron al ver que la
muchacha no volvía. Preocupados, salieron a
buscarla. Algunos dicen que la encontraron en el
rancho en el que vivía, otros que fue en un monte. Las
diferentes versiones coinciden en que murió a causa del fuego.
Cuentan que fue enterrada y llorada por todo el pueblo.
La Telesita no tardó en hacerse presente una noche.
Alguien aseguró haberla visto y otra persona más y así se sumaron voces.
Entonces empezaron a decir que era un "alma en pena" pero
que no buscaba hacerle mal a nadie, sino que quería compañía. También la
catalogaron como milagrosa, aunque el pedido no se acompaña de
velas ni santuarios. Se le rinde culto de la forma en la que ella
vivió toda su corta vida: bailando.
Un día, alguien decidió pedirle a la muchacha que lo
ayude a encontrar a un chancho que robaron cuando estaban
a punto de venderlo. Para eso, la persona organizó un baile y bebió siete
copas de alguna bebida alcohólica y luego danzó al compás de siete chacareras, los
ritmos folclóricos eran los predilectos de la Telesita, tomando
más alcohol en el medio. Cuando el vendedor cayó
rendido al piso, cansado de tanta fiesta, el
animal apareció, y desde aquel momento las celebraciones para pedirle favores a
Telésfora Castillo fueron más y más populares, tanto que los
festejos tomaron el nombre de "telesiadas" en su
honor.
Cada una de las telesiadas finalizan,
justamente, cuando quien necesita el milagro se rinde
luego de bailar siete canciones y tomar siete copas.
No obstante, en algunos lugares de
la región agregan la quema de un muñeco que representa a La Telesita, el
cual está colgado durante toda la fiesta a la vista de todos hasta el momento
de la ceremonia del fuego.



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