¡AHORA SE DAN CUENTA QUE HAY QUE BUSCAR BIOFUMIGACIONES NATURALES! La
Dra Virginia Aparicio
coordinaba en Argentina el proyecto internacional SPRINT, una investigación financiada por la Unión Europea
que estudia la presencia de plaguicidas en el ambiente, animales y personas.
El
hallazgo clave:
El estudio arrojó resultados alarmantes en el sudeste bonaerense, detectando glifosato en la orina del 84%
de los voluntarios evaluados, además de múltiples agrotóxicos en sangre y
materia fecal.
Investigadores de la
Facultad de Ciencias Agrarias de Lomas de Zamora evalúan a la mostaza india,
tanto en mezclas de cultivos de servicios como en estrategias de control
biológico. La casa de altos estudios articula ensayos con el INTA y la UNLP.
La búsqueda de alternativas
biológicas que permitan
bajar la carga de fitosanitarios
y cuidar la salud del suelo suma un nuevo protagonista en la
escena agronómica local: la mostaza india (Brassica juncea).
Desde 2025, la Cátedra de Genética de la Facultad de
Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (FCA-UNLZ)
encabeza una serie de ensayos para desentrañar el valor agronómico de esta
crucífera, con un foco puesto en dos de los mayores dolores de cabeza de los
productores: las malezas de
difícil control y los patógenos del suelo.
Uno de los aspectos más prometedores del proyecto
es el estudio de la biofumigación, una línea que la UNLZ
lleva adelante en articulación directa con
especialistas del INTA Famaillá.
EL POTENCIAL DE LA MOSTAZA INDIA
La estrategia se basa en aprovechar
los compuestos alelopáticos y volátiles (principalmente glucosinolatos e
isotiocianatos) que liberan los tejidos de las crucíferas al descomponerse. Cuando la
biomasa de la mostaza
india se incorpora o se maneja adecuadamente en el lote:
Según los investigadores, frena patógenos
fúngicos y parásitos, debido a que los gases liberados ejercen
una acción supresora directa sobre hongos y nematodos del
perfil superficial.
Por otra parte, este cultivo deprime el
banco de malezas: la alelopatía de sus residuos interfiere en la
germinación y el desarrollo temprano de malezas problemáticas.
En tanto la mostaza indica es un
excelente acondicionador del lote. Además del efecto saneador,
el aporte de biomasa fresca incrementa la materia orgánica e impulsa
la microbiología
benéfica del suelo.
MOSTAZA INDIA: EN MEZCLAS Y CON GENÉTICA PROPIA
El potencial de la especie no se limita al
monocultivo para picado e incorporación. En la UNLZ también evalúan el
comportamiento de la mostaza consociada en cultivos de servicios
multiespecie, integrándola con gramíneas y leguminosas
clave como avena y vicia.
La combinación busca sinergias: la
rusticidad y velocidad de emergencia de la mostaza protegen el suelo de la
erosión y aportan cobertura, mientras las compañeras fijan nitrógeno y
estructuran el perfil.
A la par, el trabajo científico mira
hacia adelante con desarrollo fitotécnico. En convenio con la Estación Experimental Santa Catalina
(FCAyF-UNLP), los
investigadores avanzan en la selección y caracterización de nuevos
cultivares adaptados a la región pampeana y al cinturón hortícola, donde la demanda de herramientas
limpias de saneamiento de camas de siembra crece campaña tras campaña.
Frente a la presión de malezas tolerantes y la exigencia
de esquemas más sustentables, la ciencia aplicada redescubre en la
mostaza india una herramienta de manejo donde la biología trabaja a favor del lote.


















