Los ganaderos comenzaron a usar el diclofenaco, un medicamento antiinflamatorio para tratar al ganado. Cuando las vacas morían, sus cuerpos con restos del fármaco se dejaban al aire libre. Los buitres comían estos cadáveres y el medicamento destruía sus riñones, lo que provocó una caída masiva de su población.
El estudio, elaborado por los
investigadores Eyal Frank y Anant Sudarshan, parte de un dato rotundo: un desplome
del 95% en las poblaciones de buitre de la India. Algunas estimaciones
van más allá y hablan de que, en un período relativamente breve, se ha pasado
de 50 millones a alrededor de 20.000 ejemplares. "Se trata de la caída más
rápida de población de cualquier especie de ave registrada en la historia, y la
mayor desde la extinción de la paloma mensajera en EEUU", comentan
los expertos.
Las pérdidas más pronunciadas
las habrían protagonizado el buitre de
lomo blanco, el indio
y el de
cabeza roja, con desplomes que se mueven entre el 91 y 98%. En menor
medida también se redujeron el
egipcio y leonado.
"Mortandad masiva".
"Después de que se iniciara el uso veterinario del diclofenaco en 1994,
comenzaron a acumularse informes de buitres muertos en estado salvaje",
recuerdan. El primer informe que hizo saltar las alarmas sobre la
"mortandad masiva" de las rapaces data de un par de años después,
1996.
Los ganaderos indios llevan
casi dos décadas sin poder acceder al diclofenaco para uso veterinario, pero
las poblaciones de buitres aún no han logrado recuperarse. La BBC precisa
que, si bien el descenso se ha desacelerado en algunas regiones, hay al menos
tres especies que han sufrido desplomes brutales, de entre el 91 y 98%.




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