El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
domingo, 16 de agosto de 2026
VIVIMOS MAS y SOMOS MAS a pesar de todo: La esperanza de vida promedio desde 1800 era de 30/35 y hoy 75/85.
La esperanza de vida promedio ha aumentado de 30 años en 1800
a 85 años en la actualidad. La disminución de las tasas de mortalidad infantil,
los avances en salud pública y la prevención moderna de enfermedades han
marcado la diferencia.
Avances
en la esperanza de vida desde el siglo XIX
Entre los
siglos XVI y principios del XIX, la esperanza de vida en Europa se situaba
entre los 30 y los 40 años, debido en gran medida a las elevadas tasas de
mortalidad infantil. 1
Las mejoras
en la atención médica, el saneamiento, las inmunizaciones, el acceso al agua
potable y la nutrición durante el período moderno y la era industrial
aumentaron significativamente la esperanza de vida.
Duración de
la vida frente a esperanza de vida.
La
esperanza de vida es una medida de la duración real de la vida de un
individuo. La esperanza de vida es la
duración promedio de la vida de toda una población, que puede desglosarse con
fines estadísticos en grupos de población (como edad, sexo, raza e ingresos).
Enfermedades
como la fiebre reumática, la fiebre tifoidea y
la escarlatina aún afectaban la esperanza de vida durante el siglo XIX y
principios del XX. Pero a medida que la ciencia avanzaba y las nuevas vacunas
ofrecían protección contra muchas de estas y otras enfermedades, la esperanza
de vida comenzó a aumentar rápidamente.
Los
investigadores sugieren que el aumento de la obesidad podría conducir a un
incremento de la mortalidad; un estudio indica que la obesidad severa puede
reducir la esperanza de vida en 14 años. La Organización Mundial de la Salud
señala 2,8 millones de muertes anuales debido al sobrepeso y la obesidad. 11 Las
complicaciones de la obesidad que pueden aumentar el riesgo de mortalidad
incluyen: 11
- diabetes tipo 2
- Cardiopatía
- Ciertos tipos de cáncer
- Nefropatía
- Enfermedad hepática
Muchas de
estas afecciones relacionadas con el envejecimiento pueden prevenirse o
retrasarse mediante elecciones de estilo de vida como mantener un peso
saludable, hacer ejercicio regularmente, controlar el estrés y seguir una dieta
saludable (como la dieta mediterránea y la dieta antienvejecimiento)
Fuentes
consultadas:
1. Yfantopoulos
J. Esperanza de vida desde
la prehistoria hasta el siglo XXI . DELTOS . 1 de
julio de 2024;34(52):60-70. doi:10.12681/dj.38288
2. Instituto
de Investigación y Educación Ambiental. ¿Cuáles son los tres
factores que aumentaron la esperanza de vida?
3. Caspari
R. La evolución de los abuelos . Scientific American .
1 de agosto de 2011;305(2):44-9.
4. Vögele
J, Rittershaus L, Schuler K. Epidemias y pandemias: la perspectiva histórica:
introducción . Hist
Soc Res . 2021;33:7-33. doi:10.12759/hsr.suppl.33.2021.7-33
5. Centros
para el Control y la Prevención de Enfermedades. Historia de la viruela .
6. Goldman
L. Tres etapas de los encuentros con la salud a lo largo de
8000 generaciones humanas y cómo influyen en la salud pública futura . Am J Public Health. 2018;108(1):60–62.
doi:10.2105/AJPH.2017.304164
7. Brunet
L. Los abuelos en el
Imperio Romano: la evidencia del Occidente latino . Universidad
de Manchester (Reino Unido); 2022.
8. Ho JY,
Hendi AS. Tendencias recientes en
la esperanza de vida en países de altos ingresos: estudio observacional
retrospectivo . BMJ .
2018;362:k2562. Publicado el 15 de agosto de 2018. doi:10.1136/bmj.k2562
9. Hébert
AH, Hill AL. Impacto de las
sobredosis de opioides en la esperanza de vida y los años de vida perdidos en
EE. UU., por grupo demográfico y consumo concomitante de estimulantes: un
análisis de datos de mortalidad de 2019 a 2022. Lancet Reg Health Am .
2024;36:100813. Publicado el 17 de junio de 2024.
doi:10.1016/j.lana.2024.100813
10.
Centro Nacional de Estadísticas de Salud. La esperanza de vida en Estados Unidos disminuyó por
segundo año consecutivo en 2021 .
11.
Asociación de Medicina de la Obesidad. Tendencias de la
obesidad y la esperanza de vida en los EE . UU .
12.
Lichtenberg K. Revertir la disminución de la esperanza de vida: una
prioridad nacional de salud . Mo Med. 2022;119(4):321-23, 333.
La Mayo Clinic recomienda para el alivio del estrés y otras dolencias una buena dosis de RISAS y CACAJADAS:
Ya sea que se ría a carcajadas de una comedia
televisiva o se ría tímidamente de las caricaturas del periódico, reírse le
hace bien. La risa es una excelente forma de aliviar el estrés, y esto no es
una broma.
Alivio del estrés con la risa
Un buen sentido del humor no puede curar todos
los males, pero existen datos que respaldan los efectos positivos de la risa.
Beneficios a corto plazo
Una buena carcajada tiene excelentes efectos a
corto plazo. Cuando se empieza a reír, no solo alivia su carga mental, sino que
realmente causa cambios físicos en el cuerpo. Estos son algunos efectos de la
risa:
- Estimula muchos órganos. La risa mejora la
toma de aire con alto contenido de oxígeno, estimula el corazón, los
pulmones y los músculos, y aumenta las endorfinas que se liberan en el
cerebro.
- Activa y reduce la respuesta al estrés. La risa desenfrenada
enardece los ánimos y luego reduce su respuesta al estrés, y puede
aumentar y luego disminuir la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
¿El resultado? Una sensación agradable y relajada.
- Calma la tensión. La risa también puede
estimular la circulación y ayudar a relajar los músculos, lo cual puede
ayudar a reducir algunos de los síntomas físicos del estrés.
Efectos a largo plazo
Si bien la risa eleva el ánimo al instante, su
efecto es más profundo. También le hace bien a largo plazo. Estos son algunos
efectos de la risa:
- Mejora el sistema inmunitario. Los pensamientos
negativos se manifiestan en reacciones químicas que pueden afectar el
cuerpo y generar más estrés en el sistema y disminuir la inmunidad. En
cambio, los pensamientos positivos pueden liberar neuropéptidos que ayudan
a combatir el estrés y las enfermedades posiblemente más graves.
- Alivia el dolor. La risa puede aliviar
el dolor al hacer que el cuerpo produzca sus propios analgésicos
naturales.
- Aumenta la satisfacción personal. La risa también puede
facilitar el afrontamiento de las situaciones difíciles. Además, lo ayuda
a conectarse con otras personas.
- Mejora el estado de ánimo. Muchas personas
sufren de depresión, a veces debido a enfermedades crónicas. La risa puede
ayudar a reducir el estrés, la depresión y la ansiedad, y puede hacerlo
sentir más feliz. También puede mejorar la autoestima.
Mejore su sentido del humor
¿Teme que su sentido del humor esté poco
desarrollado o que no lo tenga en absoluto? No se preocupe. El humor se puede
aprender. De hecho, desarrollar o perfeccionar su sentido del humor puede ser
más fácil de lo que piensa.
- Priorice el humor en su vida. Encuentre algunos
elementos simples, como fotografías, tarjetas de felicitaciones o tiras
cómicas que lo hagan reír. Luego cuélguelos en casa o en su oficina, o
póngalos en un archivo o cuaderno. Tenga a mano películas, programas de
TV, libros, revistas o videos cómicos divertidos para cuando necesite un
toque de humor adicional. Busque sitios web de chistes o videos graciosos.
Escuche algunos pódcasts de humor. Vaya a un club de comedia.
- Si ríe, el mundo se reirá con usted. Encuentre una manera
de reírse de sus propias situaciones y observe cómo el estrés comienza a
desaparecer. Incluso si al principio parece forzado, practique la risa. Le
hace bien al cuerpo.
- Considere probar el yoga de la risa. En el
yoga de la risa, las personas practican la risa en forma grupal. Al
principio la risa es forzada, pero pronto puede convertirse en una risa
espontánea.
- Ríase con otras personas. Adopte la costumbre
de pasar tiempo con amigos que lo hagan reír. Y luego devuelva el favor
compartiendo historias graciosas o bromas con las personas que lo rodean.
- Toc, toc. Investigue la colección de libros de
chistes de la biblioteca o librería de su barrio y agregue algunos chistes
a la lista que puede compartir con amigos.
- Entienda qué no debe tomarse a broma. No se ría a costa de
otros. Algunos tipos de humor no son adecuados. Use su discreción para
discernir una buena broma de una broma mala o hiriente.
La risa es la mejor medicina
Inténtelo. Levante las comisuras de la boca
para formar una sonrisa y luego suelte una carcajada, aunque parezca un poco
forzada. Después de haberse reído, analice cómo se siente. ¿Los músculos están
un poco menos tensos? ¿Se siente más relajado o alegre? Esa es la maravilla
natural de reírse en el trabajo.
Fuentes y literatura consultada:
1. Lower stress: How does it
affect the body? American Heart Association.
https://www.heart.org/en/healthy-living/healthy-lifestyle/stress-management/lower-stress-how-does-stress-affect-the-body.
Accessed March 30, 2021.
2. Create joy and satisfaction.
Mental Health America.
http://www.mentalhealthamerica.net/create-joy-and-satisfaction. Accessed March
30, 2021.
3. Savage BM, et al. Humor,
laughter, learning, and health! A brief review. Advances in Physiology
Education. 2017; doi:10.1152/advan.00030.2017.
4. Yim J. Therapeutic benefits
of laughter in mental health: A theoretical review. The Tohoku Journal of
Experimental Medicine. 2019; doi:10.1620/tjem.239.243.
5. Lopes-Junior LC, et al.
Effectiveness of hospital clowns for symptom management in paediatrics:
Systematic review of randomized and non-randomised controlled trials. BMJ.
2020; doi:10.1136/bmj.m4290.
6. Seaward BL. Comic relief:
The healing power of humor. In: Essentials of Managing Stress. 5th ed. Jones
& Bartlett Learning; 2021.
7. Van der Wal CN, et al.
Laughter-inducing therapies: Systematic review and meta-analysis. Social
Science & Medicine. 2019; doi:10.1016/j.socscimed.2019.02.018.
sábado, 15 de agosto de 2026
OBESIDAD en las MUJERES, una enfermedad de HOY. Las cifras han aumentado de forma alarmante en los últimos años.
Las
mujeres enfrentan tasas más altas de obesidad y sobrepeso debido
a una compleja combinación de factores biológicos, hormonales, metabólicos y
sociales que condicionan cómo el cuerpo femenino almacena grasa y gasta energía
a lo largo de las distintas etapas de la vida.
‘Libro
Blanco de Salud y Género’ (realizado por el Observatorio de
Salud y Estudio de Comunicación) afirma que “el estigma del peso a
nivel social es un problema acuciante, que afecta a gran parte de la población
que padece la enfermedad. Un interesante estudio mostró que profesionales
sanitarios y estudiantes de medicina tienen prejuicios respecto a las personas
con obesidad y las asocian a dejadez, falta de voluntad o disciplina, mala
higiene y/o pereza, lo cual puede influir muy negativamente a la hora de
realizar un correcto diagnóstico y pautar un tratamiento adecuado”.
Esta
publicación define la obesidad como “una enfermedad
crónica, sistémica y heterogénea. Es debida a una acumulación
excesiva y anómala de grasa corporal, cuyas repercusiones negativas afectan
tanto a la salud física como a la funcionalidad general del organismo”.
El
Libro Blanco refleja que los pacientes lamentan que “muy habitualmente, los
profesionales sanitarios anteponen la obesidad a cualquier otro problema de
salud y la proponen como causa única de muchos de los síntomas, lo que conlleva
a una falta de estudio en profundidad”. A nivel mundial, la obesidad
es más frecuente en mujeres. De hecho, el Libro Blanco
establece que hay tres veces más mujeres que hombres afectados”.
Causas
Entre las causas de esta mayor predisposición
figuran factores como el mayor número de hipotiroidismo (diez
veces más frecuente que en varones), el síndrome de ovario poliquístico (SOP)
o que, tras la menopausia, la grasa visceral pase de representar el 5-8% al
15-20% de la masa grasa total.
“Dado que el número de mujeres que consultan
por obesidad es mucho mayor que el de hombres, se puede afirmar que el problema
del trato incorrecto, la insuficiencia de atención e incluso en ocasiones la
humillación, la sufren numéricamente más las mujeres”, añade el Libro Blanco de
Salud y Género, (elaborado por las doctoras Clotilde Vázquez, Teresa Montoya,
Clotilde Fernández y Bogdana Luca).
La obesidad en la mujer se presenta en
“momentos vitales diferentes” y con “manifestaciones distintas”, explicó la
jefa del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital
Universitario Fundación Jiménez Díaz, Clotilde Vázquez, en la
jornada sobre ‘Salud, Género y Obesidad’ organizada por el Observatorio de
Salud junto a Estudio de Comunicación en la agencia de noticias Servimedia. La
doctora añadió que “cuando comparamos grandes cortes de datos, vemos que apenas
se solapan, ni en cuanto a desencadenantes, ni a comorbilidades ni en tiempos
de aparición”.
En la obesidad de la mujer “influyen mucho los
cambios hormonales, que suceden todos los meses”, aunque en especial son “los
períodos de la adolescencia, el embarazo y lactancia y la menopausia cuando con
más frecuencia aparece el sobrepeso en ellas”. Hay que considerar, además, las
diferencias en cuanto a las comorbilidades asociadas, que “son distintas y de
distinta intensidad”, explicó la doctora Vázquez. “El distrés asociado a la
obesidad es mayor en el caso de las mujeres y puede llegar a producir auténticos episodios
ansioso depresivos”, indicó Vázquez. Así, lamentó, que algunas
“comorbilidades específicas de la mujer, como artritis y artrosis, no son bien
diagnosticadas”.
Estigmatización
Según la presidenta de Alianza
Obesidad (compuesta por pacientes y sociedades científicas para que la
obesidad se entienda como enfermedad crónica), Arantxa Sáez, cuando
una mujer obesa entra en consulta “lo primero que ven es tu forma corporal, tu
talla”. “Ya les puedes decir que te duele una cadera, que lo primero que te
dicen es que tienes que perder 30 kilos”, lamentó Sáez. A su juicio, ello
explica parte de los malos diagnósticos. A esto se suma que “la mujer sale de
consulta con más estrés y angustiada”, recalcó, lo que puede hacerle engordar
más y, sobre todo, va en contra de la relación médico paciente. En general,
“todos juzgamos en función del aspecto”, admitió, y “las mujeres resultan
especialmente juzgadas”. “Son pensamientos que casi todos tenemos”, reconoció,
y “debemos ser conscientes de ello para evitarlos en consulta”.
Según la especialista del departamento de
Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez
Díaz, Bogdana Luiza Luca, “las mujeres con sobrepeso, y en
especial las jóvenes, sufren mucho estigma” por esta causa, informa
Servimedia.
Fuente: Recoletas Salud-










