El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
miércoles, 30 de septiembre de 2026
ARGENTINA: Misiones vuelve a habilitar el glifosato para fumigaciones: el químico señalado como carcinógeno.
¿CUÁNDO FUE PRHIBIDO? Misiones prohibió el uso de glifosato por ley. junio 27, 2023.
Es la segunda provincia en prohibir el uso del herbicida glifosato,
pilar del modelo de agronegocio actual. La ley, que establece una transición
hacia la agroecología, fija una fecha límite de uso en 2025. Es uno de los
agrotóxicos más cuestionados del mundo, tanto por campesinos como por
investigadores. La OMS confirmó en 2015 que produce daño genético.
Vuelta
atrás: El
Gobierno provincial modificó el marco legal que apuntaba a una transición hacia
bioinsumos, permitiendo que los productores yerbateros sigan utilizando
glifosato.
Argumento
productivo: Los
sectores a favor señalan que todavía no existen alternativas biológicas o
mecánicas que tengan la misma eficacia, disponibilidad y bajo costo para
combatir las malezas en los yerbales.
Reclamo
ambiental y sanitario:
Vecinos, organizaciones y ambientalistas advierten sobre la contaminación de la
tierra colorada y el agua, además del riesgo para la salud humana.
El debate
sobre el glifosato
Clasificación: La Agencia Internacional para la
Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, lo cataloga como
"probablemente carcinógeno para los seres humanos (Grupo 2A)".
Regulación: Organismos de control nacional como el SENASA establecen normativas y límites máximos de
residuos permitidos en los alimentos, aunque el debate sobre su impacto a largo
plazo sigue abierto.
Alternativas: Existen investigaciones sobre bioherbicidas y
control integrado de malezas, pero su implementación masiva aún enfrenta
resistencia por costos y rendimiento.
Durante 25 años, la Dra. VIRGINIA APARICIO estudió el destino de plaguicidas y otros contaminantes agrícolas en el suelo, el agua, el aire y los organismos.
Recopilación cronológica de la producción
científica de la investigadora argentina Virginia Aparicio sobre presencia,
movilidad, persistencia y exposición a plaguicidas en matrices ambientales y
biológicas. Relevamiento bibliográfico de 157 publicaciones 2001-2026.
La gravedad de lo que ocurre exige mirar su
trayectoria completa y comprender qué significaría para la ciencia pública que
una investigadora con más de dos décadas de trabajo, cuyos estudios fueron
publicados, reconocidos y utilizados por comunidades y tribunales, pueda
terminar expulsada del Estado después de investigar y comunicar resultados
sobre la contaminación producida por plaguicidas.
Durante 25 años, Virginia Aparicio estudió el
destino de plaguicidas y otros contaminantes agrícolas en el suelo, el agua, el
aire y los organismos.
Esa producción salió del laboratorio y llegó a
los Pueblos Fumigados, que durante años debieron demostrar aquello que
advertían en sus cuerpos, en el agua que consumen y en los territorios en los
que viven. Sus investigaciones ayudaron a comprender cómo las sustancias
aplicadas sobre los cultivos pueden desplazarse, persistir, transformarse y
alcanzar matrices ambientales alejadas del lugar donde fueron utilizadas.
En Pergamino, por ejemplo, esa relación entre
ciencia pública, comunidades y justicia adquirió una expresión concreta. Las
pericias practicadas por el equipo del INTA Balcarce, de la mano de Virginia
Aparicio, sobre matrices de suelo y agua ingresaron al juicio penal y fueron
examinadas durante el debate.
El Tribunal Oral Federal N.º 2 de Rosario dejó
expresamente asentado que la metodología explicada por Aparicio “se encuentra
avalada científicamente”. El mismo Tribunal tuvo por acreditados daños en la
salud vinculados con la exposición a los agroquímicos habitualmente utilizados
en la actividad agropecuaria.
Esa línea de investigación continuó en el
proyecto europeo SPRINT, cuyo componente argentino estuvo bajo responsabilidad
de Aparicio y que abordó la exposición a plaguicidas y a sus mezclas en
personas, animales y ambiente.
En tal sentido, luego de los resultados que
volvieron a mostrar la extensión de esa exposición, en junio de 2023 el INTA
dispuso suspender su presentación pública y posteriormente se apartó del
proyecto.
Desde 2025 Aparicio enfrenta un sumario
administrativo en el que se impulsa su exoneración. La secuencia preocupa por
lo que significa para ella y por el mensaje que proyecta hacia quienes
investigan dentro del sistema científico público. La posibilidad de que medir,
producir evidencia y comunicar resultados incómodos pueda terminar asociada a
semejante consecuencia disciplinaria afecta las condiciones mismas en las que
una ciencia independiente puede desarrollarse.
Este relevamiento sobre la carrera científica
de Virginia Aparicio reúne y ordena veinticinco años de producción científica
para que pueda ser leída en su verdadera dimensión. Es el registro de una
trayectoria sostenida alrededor de una pregunta que fue creciendo con el tiempo
y con la propia capacidad de medir. Qué ocurre después de que los agrotóxicos
son liberados al ambiente, cómo se desplazan, dónde permanecen, en qué matrices
aparecen, quiénes quedan expuestos y qué consecuencias pueden derivarse de esas
exposiciones.
La recopilación permite también observar cómo
el avance de la ciencia modifica aquello que sabemos y obliga a revisar
certezas, regulaciones y prácticas construidas sobre conocimientos anteriores.
En los casos judiciales que abordamos en
Naturaleza de Derechos, esas investigaciones recopiladas, que reconocen autoria
o coautoria de Virginia Aparicio, forman parte de la argumentación
ténico-cientifica en las demandas judiciales, considerando, lo que hace años
hemos presentado como el “estado de la ciencia”, en lo que tiene que ver con
los impactos de los agrotóxicos en las matrices ambientales, y que desde una
mirada crítica – que suscribimos -, son daños ambientales.
Desde 2025 esta perspectiva, cuenta con un
estándar de enorme relevancia dentro del sistema interamericano de derechos
humanos.
En la Opinión Consultiva OC-32/25, Emergencia
Climática y Derechos Humanos, la Corte Interamericana desarrolló el derecho a
la ciencia y estableció la exigencia de recurrir a la mejor ciencia disponible
para adoptar decisiones frente a riesgos ambientales.
Ese estándar exige conocimiento actualizado,
metodologías científicamente reconocidas, transparencia sobre las
incertidumbres, resultados verificables y conclusiones fundadas en los datos
disponibles. Su importancia para los conflictos ambientales es directa, porque
obliga a que las decisiones públicas acompañen el avance del conocimiento y
consideren las nuevas evidencias sobre contaminación, exposición y riesgo.
Sin duda, la trayectoria de Virginia Aparicio
forma parte de esa construcción permanente del mejor estado de la ciencia. Sus
investigaciones ampliaron durante veinticinco años lo que sabemos sobre la
presencia, movilidad y persistencia de plaguicidas en ambientes concretos de
nuestro país, y en la causa de Pergamino – como ejemplo maestro - mostraron de
qué manera ese conocimiento puede ingresar a un proceso judicial, sustentar
medidas precautorias y permitir después evaluar sus resultados.
La mejor ciencia disponible requiere
investigadores con libertad para preguntar, medir, elegir métodos y comunicar
aquello que encuentran. Defender esa independencia científica es también
defender el derecho de las comunidades fumigadas a que las decisiones sobre su
salud, el agua que consumen y los territorios en los que viven se adopten con
la evidencia más sólida y actualizada disponible.
Esta recopilación tiene ese sentido, en clave
de Derechos Humanos en juego, no solo a un Ambiente Sano, a la Salud, al Agua
Potable, al Hábitat Adecuado, a Gozar de los Beneficios de la Diversidad
Biológica, al Aire Seguro, sino también – y principalmente - a ejercer la
Libertad Científica de Investigar y Publicar sus Resultados.
Fuente: Jurisprudencia Santafesina sobre Agrotóxicos.
Naturaleza de Derechos: Recopilación y selección de fallos judiciales anotados y ordenados cronológicamente en la Provincia de Santa Fe, Argentina / 1985-2026. Descarga libre y gratuita.
martes, 29 de septiembre de 2026
Desde Paris nos llega la noticia de un CORAZON CREADO por el hombre que late y da vida igual que el nuestro propio.
Es un pequeño aparato blanco que combina tejidos animales con titanio
y tecnología que se usa en la fabricación de misiles el que desde el miércoles late en el cuerpo de un
hombre que sufría de insuficiencia cardíaca terminal. Por primera vez, un corazón artificial autónomo fue implantado con éxito por un equipo del hospital Georges Pompidou en París,
anunció el viernes la empresa Carmat, que inventó el dispositivo que podría salvar la vida de decenas de
miles de personas.
"Esta primera implantación se desarrolló en forma satisfactoria
(...). El paciente se encuentra actualmente bajo vigilancia en reanimación,
despierto y hablando con su familia", agregó Carmat, empresa fundada
por el cirujano Alain Carpentier, conocido mundialmente por haber inventado las válvulas
cardíacas Carpentier-Edwards.
El corazón artificial está dotado de sensores electrónicos y de un complejo sistema electromecánico que detecta la posición en la que
se encuentra el paciente -de pie, sentado o tumbado- además de la presión venosa y arterial ligada a su actividad, por lo que adapta la frecuencia cardiaca
y el fluido a las diferentes situaciones. Funciona con baterías externas de unas 6 horas de autonomía.
El corazón de Carmat "imita totalmente un corazón humano normal con
dos ventrículos que movilizan la sangre como lo haría el músculo
cardíaco, con sensores que permiten acelerar el corazón, desacelerar, aumentar
la cadencia, disminuir la cadencia. El enfermo duerme, disminuye. Sube
escaleras, se acelera, por lo que no tiene nada que ver con una pompa
mecánica", había explicado Philippe Pouletty, el cofundador del grupo.
"No
podía soportar más ver morir a gente joven y activa a los 40 años a causa de
ataques cardíacos masivos", declaró hace cuatro años
Carpentier cuando presentó por primera vez el aparato, que necesitó más de
15 años de desarrollo.
Las
autoridades sanitarias francesas dieron luz verde a finales de septiembre a
esta intervención, abriendo nuevas perspectivas para los pacientes condenados
por la escasez
de injertos disponibles.
El paciente implantado, cuya
identidad no se hizo pública, tenía que padecer una insuficiencia cardíaca
terminal, con un pronóstico vital comprometido y sin alternativa
terapéutica, según las condiciones que plantearon las
autoridades sanitarias francesas.
Carmat
asegura que su corazón artificial podría salvar cada año la vida de decenas de
miles de pacientes sin riesgo de rechazo y
garantizándoles una calidad de vida sin precedentes.














