SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



jueves, 9 de julio de 2026

9 de julio de 2026, ¡VIVA la PATRIA, VIVA!


 

SEPAMOS MAS de cómo se originó el castellano/español. -El saber nos hará libres-

 

NACIÓ NUESTRO IDIOMA de los Íberos, romanos, griegos y cartagineses. Bárbaros, árabes e indígenas americanos. El castellano es producto de los aportes de numerosas culturas, que convivieron pacíficamente o se enfrentaron a través de los siglos. Actualmente, es la tercera lengua más hablada del planeta, después del chino y del inglés. Y sigue expandiéndose.



Hablamos una lengua muy extendida geográficamente, y que comparten millones de personas. A lo largo de la historia, el castellano fue incorporando aportes de culturas muy distintas, y se enriqueció con ellos. La disciplina que se ocupa de estudiar y describir los cambios que tiene un idioma en relación con la historia de quienes lo hablan es la lingüística histórica. Y a pesar de que no se ha podido determinar el origen primero del lenguaje humano, sí ha sido posible describir la evolución y el desarrollo de numerosas lenguas.



El castellano ha transitado –y continúa transitando– procesos de transformación que cada día lo diferencian más de su lengua madre, el latín. Para comprender el castellano que se habla hoy, es necesario saber qué pasó en cada etapa de su formación.

El castellano en América

Así como el latín llegó a la península ibérica a través de una conquista, lo mismo ocurrió con la llegada del castellano a América. Los españoles impusieron su lengua –el castellano– sobre los idiomas de los distintos pueblos amerindios.

El castellano que llegó a América tenía influencia andaluza, porque muchos colonizadores eran de esa zona del sur de España. Ya instalado en América, el castellano se modificó aún más e incorporó palabras como «canoa», «cacique» y «hule», herencia de las lenguas indígenas.



La actualidad

La evolución del castellano continúa con la influencia de diversos factores, como la migración, los medios masivos de comunicación y la ciencia y la tecnología, que día a día necesitan acuñar nuevos términos para denominar una realidad en permanente cambio.

Algunos ejemplos de mezcla lingüística en el castellano son los italianismos, como «piano», «soneto», «capricho»; los galicismos (palabras de origen francés) como «garaje», «pantalón», «cobarde», «estaca», y los anglicismos (provenientes del inglés) como «fútbol», «champú», «vagón». Además, en los últimos años, el castellano ha incorporado numerosos neologismos (palabras nuevas) como «fax», «internet», «lycra», «ciberespacio», «chequear», «globalización», «desburocratizar», etcétera.

Hoy el castellano es la tercera lengua más hablada en el mundo, con unos 300 millones de hablantes, después del chino (1.000 millones) y el inglés (400 millones). Nuestra lengua sigue expandiéndose: es el segundo idioma en los Estados Unidos, país que cuenta con varias cadenas de radio y televisión que emiten en castellano. Y es la lengua que más se estudia como idioma extranjero en Europa.


El mester de juglaría

La literatura española del siglo XII en lengua vulgar, se transmitía oralmente. Los juglares eran quienes contaban en las plazas públicas las hazañas o gestas que había realizado algún héroe o guerrero popular, a la vez que hacían actos de equilibrismo y malabares para entretener a la gente. Estas narraciones, compuestas en verso, se conocen como cantares de gesta.

Mester de juglaría es el nombre que recibe el oficio propio de los juglares. También se llama mester de juglaría a la forma de componer y narrar historias de los juglares, así como al conjunto de las obras que crearon.

El ejemplo más conocido de un cantar de gesta es el Poema de Mío Cid. El Cid fue un personaje real llamado Rodrigo Díaz de Vivar. En la versión literaria, los juglares idealizaban al Cid y engrandecían su heroísmo.

El mester de clerecía

Como en el siglo XIII muy poca gente sabía hablar latín, los clérigos comenzaron a escribir en lengua romance para transmitir conocimientos y especialmente la religión a la gente del pueblo.

Mester de clerecía se le llamó a la forma de escribir y al conjunto de las obras que los clérigos crearon entre los siglos XIII y XIV. Se caracteriza por estar escrito en un lenguaje culto, en verso, y porque la gran mayoría de las obras son didácticas, orientadas a temas religiosos.

Algunos ejemplos de poetas de mester de clerecía son Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, arcipreste de Hita.

Alfonso X

Llamado El Sabio (Toledo, 1221 - Sevilla, 1284), fue rey de Castilla y León. En su época fue muy criticado por su pobre desempeño bélico en las labores de reconquista de la península, que se consumó dos siglos después de su mandato, con los Reyes Católicos.

El legado de Alfonso X no fue guerrero sino cultural. Reunió en su corte a intelectuales cristianos, musulmanes y judíos, y fundó escuelas de investigadores y traductores.

En estas escuelas se tradujeron al castellano la Biblia, el Corán, el Talmud, la Cábala, Calila y Dimna (colección de fábulas indias), El tesoro de Brunetto Latini. Bajo su mandato se escribieron también, en gallego, las Cantigas de Santa María; libros de leyes como el Fuero real; volúmenes históricos como la Primera crónica general, la Grande e General Estoria; y científicos, como los Libros del saber de Astronomía, basados en Tolomeo, en el que figuran las Tablas Alfonsíes, y Lapidario. La mayor parte de las obras producidas por su mandato fueron escritas en castellano.

Bibliografía comentada

  • Alatorre, Antonio, Los 1001 años de la lengua española, México, Fondo de Cultura Económica, 1989 (Colección Tezontle).
    Un "clásico" de la lingüística histórica, en el que se puede encontrar un recorrido detallado y enriquecedor de la historia de nuestra lengua.
  • Alatorre, Antonio, El apogeo del castellano, México, Fondo de Cultura Económica, 1999 (Colección Fondo 2000).
    Herramienta clave para comprender el castellano actual a través del desarrollo histórico y geográfico de la gramática.
  • El español en el mundo, Anuario del Instituto Cervantes, 1999.
    Artículos relacionados con la actualidad de la lengua española y su desarrollo en los medios de comunicación.

 

 

miércoles, 8 de julio de 2026

De mi poemario "Hijos del Amor, Hijos de Nadie"/1999, publicado por editorial El Francotirador.


 

2026/Según el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC lo deja muy en claro: el primer semestre finalizó con una caída de 8,9% en la faena bovina.

 

¿SERA POR LOS ASTRONÓMICOS CASTOS? La faena bovina se redujo 8,9% en el primer semestre y significó casi 100.000 toneladas menos de carne, en lo que va del año, se enviaron a faena unas 600.000 cabezas bovinas menos que en igual período del año pasado.



Si hubiera que hacer un balance de los temas agropecuarios en esta primera mitad de 2026, ineludiblemente uno de los temas que sobresaldría sería el del fuerte aumento que tuvo la hacienda y la carne vacuna, fundamentalmente en el inicio del año.

Y si bien no es el único causal, hay un factor que explica gran parte de esta tendencia: bajo el consumo en las carnicerías y el ajuste que se vivió en la faena bovina.



El informe mensual de faena que elabora el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC lo deja muy en claro: el primer semestre finalizó con una caída de 8,9% en la faena bovina, que significó casi 100.000 toneladas menos volcadas al mercado, sobre todo interno, porque la exportación ha seguido activa.

LA FAENA BOVINA EN 2026

De acuerdo con el reporte del Consorcio ABC, en junio se sacrificaron 1,077 millones de cabezas, lo que implica una suba moderada con respecto a mayo del 7,6%, aunque una moderada caída del 5,1% en relación con junio de 2025.

Así, “en los primeros seis meses del año 2026, se faenaron 6,02 millones de bovinos; un 8,9%
menos que los 6,61 millones que se habían faenado entre enero y junio de 2025″, resume el documento.

Y amplía que las mayores diferencias interanuales en la faena provienen de los novillos de dos dientes, que recortaron en 134.300 cabezas la faena acumulada en los primeros seis meses del año pasado; las vaquillonas de dos dientes, que mostraron una caída interanual cercana a las 88.100 cabezas; y las vacas de ocho o más dientes, cuya faena disminuyó en cerca de 114.800 cabezas.

El informe mensual de faena que elabora el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC lo deja muy en claro: el primer semestre finalizó con una caída de 8,9% en la faena bovina, que significó casi 100.000 toneladas menos volcadas al mercado, sobre todo interno, porque la exportación ha seguido activa.

LA FAENA BOVINA EN 2026

De acuerdo con el reporte del Consorcio ABC, en junio se sacrificaron 1,077 millones de cabezas, lo que implica una suba moderada con respecto a mayo del 7,6%, aunque una moderada caída del 5,1% en relación con junio de 2025.

Así, “en los primeros seis meses del año 2026, se faenaron 6,02 millones de bovinos; un 8,9%
menos que los 6,61 millones que se habían faenado entre enero y junio de 2025″, resume el documento.

Y amplía que las mayores diferencias interanuales en la faena provienen de los novillos de dos dientes, que recortaron en 134.300 cabezas la faena acumulada en los primeros seis meses del año pasado; las vaquillonas de dos dientes, que mostraron una caída interanual cercana a las 88.100 cabezas; y las vacas de ocho o más dientes, cuya faena disminuyó en cerca de 114.800 cabezas.

 


¡VIVA la PATRIA, VIVA!


 

ARGENTINA: Curiosidades del Día de la Independencia, del menú al romance que nació en la sobremesa.

 


Allí almorzaban cada uno en su lugar. En esa época no había restaurantes y si se comía algo afuera del hogar era en la plaza central y al paso. Por ejemplo, alguna empanada de carne. Pero de tamaño más chico que las que se consumen en la actualidad. Empanadas para comer con la mano y en un solo bocado.



Pero hubo una excepción. Fue el 10 de julio de 1816, el día siguiente a la histórica gesta en la que se declaró la Independencia. Allí sí hubo una larga mesada, decenas de asistentes y hasta amores entre trago y trago.

“La gran excepción, fue el 10 de julio, porque se hizo un gran banquete en la casa histórica. Ahí participaron todos con mesas de comedia y con buenas bebidas”, explicó el autor del libro La comida en la historia argentina.

Otros, en cambio, conocieron en ese clima festivo y entre copa y copa que conocieron a sus parejas. 



Tal es el caso de José Mariano Serrano —quien sería luego presidente de la Asamblea General del Alto Perú que declaró la Independencia de Bolivia en 1826— quien conoció allí a la que iba a ser su pareja, Solanita Cainzo.

El menú, fue bien nacional: “Lo que más se consumían eran guisos. Todo tipo de guisos. Y en general el condimento principal era la carne. Porque la carne nos sobraba. Podíamos exportar la grasa, el cuero, pero no tenía mucho valor comercial la carne porque no se podía vender al exterior”.



De postre el dulce de leche estaba presente. Estaba presente el membrillo. Mucha fruta clásica como el durazno, pera, uva. Las preparaciones eran también bocados. Algo así como la preparación de una galletita. Se servían en bandejas. El dulce era un consumo muy alto en todo el norte”, finalizó.