El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
lunes, 26 de enero de 2026
CUIDADO de COMO ALIMENTAMOS los COLIBRÍES: Bebederos, cómo alimentar colibríes sin enfermarlos o matarlos.
Estas aves casi etéreas, oriundas de América son cada vez más preciadas
por su belleza, la polinización del ambiente y su connotación simbólica. Conoce
más sobre los colibríes, cómo cuidarlos y un lugar ideal para admirarlos, el
Jardín de los Picaflores en Puerto Iguazú.
La belleza de los colibríes es
incomparable: deslumbran con su plumaje lleno de colores vibrantes y su veloz
aleteo es admirable, casi enigmático por la rapidez en su fuga para evaporarse
entre el paisaje así como su liviandad cercana al aire: pesan unos pocos gramos
y deben libar las flores porque -entre otras cosas- sacan la energía para
seguir volando del azúcar que ingieren.
Cabe destacar que existe una importante demanda en
bebederos de colibríes, los cuales se comercializan como un elemento fácil de
utilizar y de captar a estas especies. A pesar de ser una solución rápida,
desde Puerto Iguazú, Leandro Castillo enfatizó sobre que este elemento no es de
consumo primordial para la especie.
“El bebedero tiene una composición de agua y
azúcar, esto lo van a consumir como algo energético, como carbohidratos. No
reemplazan a las flores, por lo cual siempre como base para generar un lugar
para atraer colibríes es lograr un ecosistema con las plantas adecuadas primero
y luego si quieren implementar estos bebederos van a funcionar como un
complemento más dentro del jardín”.
Puntos clave para el uso seguro de agua con azúcar:
- Proporción correcta: 1 medida de azúcar blanca refinada por 4 medidas de agua.
- Azúcar NO permitida: Nunca usar miel, azúcar morena, azúcar orgánica o edulcorantes, ya
que causan infecciones por hongos y problemas digestivos mortales.
- Limpieza extrema: Los bebederos deben limpiarse diariamente o cada dos días máximo,
ya que la mezcla fermenta y desarrolla hongos que matan a los colibríes.
- Alternativa natural: La mejor opción es plantar flores nativas que atraigan a los
colibríes naturalmente.
- Riesgos: El
agua con azúcar sin una dieta complementaria de insectos (proteína) les
causa malnutrición.
ECOLOGÍA y RECICLADO en MISIONES, ARGENTINA: Fabrican jeans, los RECICLAN y vuelven como ecomochilas y otros productos.
Para
frenar las consecuencias ambientales del fast fashion, una empresa argentina
junto a su cadena logística y una fundación le dan otra vida a la ropa. La irrupción del fast
fashion y más recientemente del ultra fast fashion,
impulsado por gigantes chinos, está generando movimientos en el mercado
argentino de indumentaria. En Argentina nació un proyecto que combina economía
circular con un entramado de sostenibilidad que reúne a varios eslabones de la
cadena de negocios.
Se trata de la iniciativa que
lleva adelante la marca de indumentaria femenina Jazmin
Chebar, que lanzó la campaña “JRecicla - Tu Jeans Suma” para
fortalecer la economía circular.
La marca propone que las
personas donen al comercio cualquier jean
en desuso a cambio de una giftcard por $50.000 para
canjear por una prenda denim.
Luego, esos jeans donados son
enviados, con la colaboración de la empresa
logística Andreani, a la fundación misionera Futuro Verde, la cual le
brinda formación y trabajo en costura a mujeres en situación de vulnerabilidad.
Esas prendas son sometidas a un proceso de higienización y ecolavado y
transformados en piezas nuevas, como ecomochilas.
Desde la fundación, ubicada en Posadas, aprovechan tejido, cierres y botones de
los jeans y los transforman en mochilas que se donan a
niños de zonas rurales de la provincia de Misiones. Si bien los diseños son de
la marca, Futuro Verde se encarga de la confección, la producción y la entrega
de productos.
El impacto de la moda rápida
La moda rápida es una tendencia
global. Los consumidores encuentran prendas más baratas y de recambio
constante, enfrentando a la industria textil local a una pérdida de
competitividad. Por otro lado, ese recambio es un
llamado de atención a la contaminación que produce el
rubro. En Argentina, con la reducción de los aranceles de importación a la
ropa, esta tendencia comenzó a imponerse y puso en alerta a marcas nacionales
que buscan diferenciarse apostando por proyectos sostenibles.
Jazmin Chebar y Futuro Verde
hacen hincapié en comunicar que un
par de jeans puede consumir 10 mil litros de agua limpia desde el cultivo de
algodón hasta la prenda terminada, invitando así a repensar los
modelos de consumo textil: una conversación que cada vez se escucha más fuerte.
Acorde a los datos que compartió
la Cámara Industrial Argentina de Indumentaria,
sólo en los primeros siete meses de 2025, las importaciones puerta a puerta
aumentaron un 258% respecto del año anterior, alcanzando 408
millones de dólares, mientras que el gasto de los argentinos en ropa durante
viajes al exterior trepó a 2.196 millones, un 111% más interanual y por encima
del récord histórico de 2017.
La fundación Futuro Verde, que
colabora también con la reconocida marca Levis, en
solo 3 años de vida, asegura haber recuperado más de 20.000 kilos de denim.
Erica Vega, su directora, explica que la iniciativa nace como respuesta a que la industria textil es
una de las más contaminantes del planeta y particularmente el denim es uno de
los tejidos que más agua consume.
Considerando que desde la semilla de algodón hasta la prenda
terminada para fabricar un pantalón se pueden llegar a consumir hasta 10
mil litros de agua dulce, desde la fundación destacan el
impacto positivo en la huella
hídrica de su trabajo.
"Una forma de combatir el fast fashion es
reparando nuestra ropa", considera
Vega, quien también es diseñadora de indumentaria. La empresaria resalta el
valor de formar en el oficio de la costura en este contexto: un enfoque que le
permitió en un corto período establecer contactos con marcas que buscan incorporar
prácticas de impacto positivo.
A su vez, según un informe de la Fundación Pro Tejer,
el 67% de las prendas que se consumen en el país son importadas, cifra que
crece si se registra la indumentaria que se comercializa en shoppings: el 75%
es extranjera. Mientras tanto, la mitad de las empresas nacionales del sector
textil bajó un 5% sus ventas en los primeros cinco meses del 2025.
El mismo informe remarca que las
compras por comercio electrónico que llegan desde el extranjero se triplicaron
con un crecimiento del 211%, el cual equivale a 242 millones de dólares. De ese
total, se estima que al menos la mitad corresponde a indumentaria.
En un mercado presionado por la
moda rápida, estas experiencias muestran que la circularidad y el triple
impacto pueden convertirse en un diferencial, así como la articulación entre
organizaciones sociales e industria pueden ofrecer respuesta a su enorme huella
ambiental.
domingo, 25 de enero de 2026
La MIGRACIÓN otoñal de COLIBRÍES continúa en América, pequeñas joyas emplumadas vuelan sin descanso.
A medida
que el verano da paso al otoño en Norteamérica, millones de colibríes migran al
sur, hacia climas más cálidos. Más de una docena de especies de diminutos
colibríes se desplazan hasta finales de octubre. Volando desde el norte de
Canadá, pueden llegar hasta el sur de Centroamérica. Estos coloridos y
temerarios colibríes necesitan mucho néctar, ya sea natural o artificial, para
alimentarse durante el viaje. La ornitóloga Sheri Williamson se une a Dave
Adalian de EarthSky para hablar sobre las mejores prácticas para interactuar
con estos fascinantes visitantes estacionales.
A medida que el verano continúa su
elegante salida, uno de los viajeros de larga distancia más pequeños de la
naturaleza ya está alzando el vuelo hacia climas más cálidos del sur. La
migración otoñal de colibríes ya está en marcha en Norteamérica. El movimiento
masivo suele estar en su apogeo a finales de agosto, aunque los machos pueden
comenzar antes, y continúa hasta finales de octubre y más allá.
Durante esos meses, generalmente
templados, los cielos de cada estado de EE. UU. y provincia de Canadá se
convierten en una autopista de néctar para las diminutas aves enjoyadas. Y
harán muchas paradas en coloridas plantas con flores y comederos para pájaros a
lo largo del camino.
Un largo y
agotador viaje para estos minúsculos voladores
Según informes de
observadores de aves de todo el continente recopilados por Hummingbird Central , estas pequeñas aves aparecen en
casi toda Norteamérica. Si bien en algunos lugares hay colibríes todo el año,
en la mayoría de los casos la visita es solo estacional.
Según una investigación publicada en 2016 , se
registró un solo colibrí garganta rubí recorriendo 4960 km (3082 millas)
durante su migración otoñal. Los colibríes garganta rubí migran en promedio
alrededor de 2250 km (1400 millas) en cada dirección durante su vuelo en busca
de mejor clima.
Realizan la mayor parte de ese viaje
en saltos cortos, con breves paradas para alimentarse. Pero cuando llegan al
Golfo de México, deben realizar la travesía de aproximadamente 1000 km (600
millas) en un solo vuelo. Solo unos pocos colibríes gorgirrubíes son lo
suficientemente valientes o fuertes como para intentar la ruta en otoño. El
resto suele seguir la costa de Texas y México hacia el sur, rodeando el Golfo.
Tres vías
abiertas para la migración otoñal de colibríes
Además del colibrí garganta rubí,
existen otras especies comunes de colibríes. La mayoría, aunque no todas,
migran según las estaciones. En general, Norteamérica se divide en tres rutas
migratorias distintas.
Estados del Este : Los colibríes garganta rubí se encuentran únicamente al este de
las Montañas Rocosas. Se observan en toda esa región, y en la mayor parte de la
mitad oriental de Norteamérica, el colibrí garganta rubí es la única especie
que se observa con frecuencia.
Estados del Centro : Sin embargo, el centro del continente, una zona que abarca desde
aproximadamente el centro de Texas al oeste hasta las Montañas Rocosas, alberga
varias especies: el colibrí de barba negra, el rufo, el colibrí de cola ancha,
el colibrí calíope y el colibrí de Allen. El área de distribución del colibrí
calíope es algo más septentrional.
Estados del Oeste : La zona al oeste de las Montañas
Rocosas también alberga una variedad de colibríes. Los colibríes de Anna
residen todo el año y no migran. Comparten su área de distribución con el
colibrí de Allen, el de mentón negro, el de Costa, el de garganta azul, el rufo
y el colibrí de cola ancha.
Los
humanos pueden ayudar a los colibríes viajeros
Según JourneyNorth.com ,
los colibríes duplican su peso al prepararse para sus largos viajes hacia el
sur. Para ello, necesitan abundantes fuentes de alimento. También necesitan hábitat.
Los humanos pueden proporcionarles ambas cosas, afirma el experto en
migración Julian Avery, de
Penn State.
Los estudios demuestran que
proporcionar alimento tiene múltiples efectos en las decisiones, el
comportamiento y la reproducción de las aves. Un hallazgo significativo es que
la alimentación invernal de las aves aumenta las tasas de supervivencia
individual, puede incentivar a las aves a poner huevos antes en el año y
también puede mejorar la supervivencia de los polluelos.
La forma más popular de atraer colibríes
es usar comederos para colibríes. HummingbirdCentral.com ofrece consejos para colocarlos y
una receta de agua azucarada que imita el contenido calórico del néctar.
También ofrecen consejos para evitar patógenos y ahuyentar visitantes
indeseados, como las abejas.






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