SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



miércoles, 26 de junio de 2013


La democracia proyecto sobre MERLO su magia.


El pueblo desbordo las instalaciones de la bella Colonial para aclamar a los candidatos del Frente para la Victoria. El Intendente de MERLO Dr. Raúl Othacehe fue el anfitrión y maestro de ceremonias.

La gran revelación que el pueblo recibió con inmenso placer fue la designación por parte de la presidenta Cristina Fernández, de la Señora Mónica Arnaldi, como candidata Diputada Nacional. También fue designado el Lic, Alejandro Hurdampilleteta como Senador Provincial.

No debemos olvidar que la democracia, es el aquel sistema de gobierno, en el cual la soberanía del poder reside y está sustentada, en pueblo. Es éste, por medio de elecciones directas o indirectas, quien elige las principales autoridades del país. Asimismo, es el pueblo, quien puede cambiar o ratificar a estas mismas autoridades, en las siguientes elecciones populares. Por este motivo los griegos hablaban de la democracia, como el gobierno del pueblo; de hecho este es su significado literal.

Lista completa Frente para la Victoria

Concejales
Titulares:

01 * Cintia Carnabuci de Othacehé
02 * Guillermo Melo
03 * Adriana Vera
04 * Atilio Tarnoczy
05 * Carolina Farías
06 * Sebastián Codini
07 * Dora Cuenca
08 * Gustavo Leiva
09 * Celeste Rebolledo
10 * Alejandro Pazos
11 * Hilda Carrera
12 * Roberto Gallo


Concejales Suplentes:

01 * Walter Borda
02 * Eva Vera
03 * Luis Galvarino
04 * Carlos Del Vito
05 * Ely Guzmán
06 * Federico Yurkevich
07 * Daniela Echeverría
08 * Itatí
Velazquez


Consejeros Escolares Titulares:
01 * Julio Jacina
02 * Celia Badolato
03 * Walter Fernández
04 * Roberto Bustos

Consejeros Escolares Suplentes:
01 * Liliana Fraschilla
02 * Raúl Palacio
03 * Analía Mato
04 * Mariela Malatesta

 

lunes, 24 de junio de 2013


Los duendes que habitan la CASA MUSEO de MERLO, hacen que exista, para entregar todo su misterio centenario al pueblo.

MERLO posee un jefe comunal que ha ido al rescate de la historia de MERLO en todo su distrito, salvando de una muerte segura propiedades y cientos de artículos que hablan a los niños de hoy de un pasado cultural, creando y recreando vida en parques culturales, casa de la cultura, centros de exposiciones, etc. con el único fin de colocar a MERLO en el sitio cultural que se había diluido con el transcurrir de funcionarios sin pasión.

El museo o en este caso especifico, Casa Museo, es sin duda una institución cultural, pero es eso y mucho más, abarca y desarrolla un conjunto importantes de saberes y funciones; así, la historia, la sociedad y sus comunidades, las disciplinas naturales, la estética, la conservación, la comunicación, las costumbres y tradiciones populares, son tan solo una muestra de los diversos conocimientos en los que, trans-disciplinariamente, se apoyan las diferentes funciones del museo. Dentro de estas funciones, y de manera destacada, están la educativa y la investigativa. En realidad no es posible separarlas de la institución cultural, es que incluso, si no la realizaran, el museo dejaría de ser tal.

El Municipio adquirió con fondos propios esta construcción conocida anteriormente como "Casa Correa", ubicada en Av.25 de Mayo junto a la Casa de la Cultura, la restauró y destinó a fines culturales. Allí pueden verse muebles y objetos de varios estilos adquiridos en distintas épocas, con una ambientación enfocada entre los años 1880 y 1950.

El Jefe Comunal recorrió las instalaciones de este nuevo museo acompañado por su esposa, la Concejal y Presidenta del Consejo Municipal de la Mujer, Sra. Mónica Arnaldi. Juntos observaron cada ambiente de esta edificación, cuyo primer registro documental corresponde a un plano del año 1836.

El mobiliario fue reparado por los alumnos del curso de carpintería de la Escuela Municipal de Artes y Oficios y cada sector recrea un ambiente especial, como si actualmente viviera una familia en esta casa, generando una sensación de "Museo vivo", tal como lo definió el Dr. Raúl A. Othacehé.

Con la presencia de numerosos vecinos, autoridades municipales y provinciales, concejales y la Comisión Ejecutora de este proyecto, se procedió a la lectura del Decreto de Fundación y el Subsecretario de Museos, Dr. Roberto Bustos, destacó el trabajo realizado y su valor para la historia de nuestro pueblo.

Desde hoy los merlenses estamos frente a nuevo espacio destinado a la cultura de los alumnos de todas las instituciones educativas y familias en general. Fue inaugurado en el Día de la Bandera, se trata de la nueva "CASA MUSEO de MERLO", un edificio que es poseedor de un incuestionable valor histórico en nuestro distrito reconstruido con gran esfuerzo por la Municipalidad.
 
Las imagenes que aquí presentamos no le hacen justicia al valor histórico de este museo, los invitamos a visitarla.

 

 

domingo, 23 de junio de 2013

Destacan en Venezuela la poesia:
“JAMAS OTRA ESPERA”
del poeta y escritor de MERLO, Buenos Aires.
La obra entro en competencia con poetas de Chile, Costa Rica, Venezuela, Argentina y Colombia.

 

Texto de correo recibido 21/6/2013, confirmando la obra destacada: “Tu discusión se destacó en SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL”

De: SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL

Para: Miguel Ángel Figueiras G.

Tu discusión "Jamás otra espera" se acaba de destacar en SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL.
Para ver tu discusión destacada, visita:
http://sociedadvenezolana.ning.com/forum/topic/featured?xg_source=msg_feat

 

Jamás otra espera

 
Cuando golpees a mi puerta
con un beso de lágrimas
a flor de labios,
con un beso que sangre
para olvidar lo que fue
mi martirio al soñarte.

 
¿Qué sentiré?, ¿qué sentiré?
cuando finalmente
el pórtico se abra
y tu imagen
parta mi imagen.

 
Recogeré de tus labios
ese sangrante beso
envuelto en lágrimas de espera,
palpitando en grana y deseo.

 
Y ya rota la lanza
de la agonía,
mi congoja perecerá
y el amor se derramara
luminoso y penitente.

 
Mi espíritu recogerá
la vida,
y en nuestro añil páramo
 jamás habrá otra espera.

Autor: Miguel Ángel Figueiras G. (2012)
de Merlo, Buenos Aires para concursar en la discusión.
 

 

 

viernes, 21 de junio de 2013

ALBUM PATRIOTICO 2013,  
Día de la BANDERA en MERLO.

"Nuestra bandera llevó siempre adelante los grandes ideales de la humanidad: la libertad, la democracia, la igualdad, el crecimiento de los pueblos y la defensa de los humildes. El pueblo argentino siempre sostuvo en ella sus verdaderas tradiciones y valores". (Emotivas palabras del Jefe Comunal en instantes de su discurso)

Si hay una escena en la que cualquiera puede imaginarse a la bandera argentina flameante, es izada en el patio de cualquier escuela pública. Pareciera que para que haya una escuela, antes, debe haber una bandera. Y es tan fuerte la dimensión que ese símbolo patrio adquiere en las instituciones educativas que ayer, los alumnos de cuarto grado de todo el país, juraron amarla, defenderla y honrarla.

Todas las personas desde que nacemos, nos comprometemos a ser solidarios, a defender nuestro país. Pero a los 9 años los niños juran a la bandera ante toda la comunidad educativa, porque a esa altura ya toman conciencia de lo que simboliza, de los valores de respeto, de solidaridad y de la apertura que hay para todos aquellos que quieran habitar el suelo argentino.

En las escuelas públicas de las provincias, cuando se habla de la bandera nacional se hace referencia, también, a la diversidad cultural. A diferencia de lo que supo representar en otros tiempos, en los que la celeste y blanca era símbolo de localización territorial, de márgenes y de límites; hoy la bandera incluye, integra y resignifica la variedad cultural que se extiende sobre el suelo nacional.
Entendido como fecha patria, el 20 de junio, no es una jornada de celebración, de festejo, se trata más bien un día de conmemoración, de evocación y en ese clima se recordarán las luchas por la independencia, y será particularmente destacado –en el día de su deceso- el creador de nuestra celeste y blanca, Don Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano.

Dicho esto con toda la pasión patriótica que caracteriza a El Magazín de Merlo, este memorable acto se realizo en las históricas instalaciones de el Parque Cultural San Antonio de Padua, el frío fue para no asistir, pero el fervor patriótico todo lo puede y entibio los jardines de Centro Cultural sin que nadie advirtiera el frío, (Debemos reconocer que tuvimos la ayuda de un excelente mate cocido con churros)

El Profesor Lucas Córdoba entonó sin macula el Himno Nacional Argentino y dos queridos vecinos de Merlo dirigieron sus palabras a los presentes: el Sr. Raúl de la Mano, integrante del "Grupo Belgraniano", y la Consejera Escolar Estela Fonte. Ambos destacaron las convicciones de nuestro prócer y el profundo sentimiento que despierta la bandera argentina.
 
La banda "La Buen Ayre" resistió estoicamente la baja temperatura y brindó un brillante concierto, acompañando el desarrollo de la jornada y el acto oficial con himnos y canciones copularas que todos conocíamos y coreamos conciente o inconscientemente.


El izamiento de la Bandera se llevó a cabo con la participación de los alumnos más destacados de las escuelas de San Antonio de Padua, que formaron parte de este encuentro llevando las banderas de ceremonia. Luego, se presentaron ofrendas florales al busto de Juan Manuel Belgrano, creador de nuestra insignia patria, que falleció hace 193 años.
MERLO, un distrito que  profesa la argentinidad los 365 días del año, en eventos de esta magnitud social y cultural se ve a las claras el patriotismo de las autoridades, ariete fundamental en la difusión del ser argentino.

 

 

Hoy llego el INVIERNO, Brrrrrr…, y El Magazín de Merlo fue al parque a fotografiar imágenes del lanzamiento promocional del invierno 2013.

La escarcha lo cubrió todo, parecía nevado.
Compartimos hoy una tremenda helada en Agustín Ferrari, Merlo y una leyenda muy fría.

Leyenda de la Dama del Invierno:
He elegido ésta, porque me ha tocado el corazón. Sé que no es cierta, pero… ¿saben? las leyendas no están muertas. Andan por alguna parte, en boca de pueblerinos, en susurros que se pierden en una fogata de campamento, en los labios de una sabia abuela… andan por ahí, y a veces nos sorprenden asustados, y como ésta lo hizo conmigo, espero que con ustedes también.

Claramente se nota cuando la helada se derrite por los rayos del languido sol.
Cuentan por acá en un pueblito de la Patagonia, cuna de mitos y seres mágicos, una vieja historia sobre una dama, una dama, que siempre está vestida de negro, y que vigila un bosque que hay por el lugar. Dicen que sólo se la ve durante el invierno, cuando las suaves copas de los árboles se tiñen de blanco, y la tierna hierba se vuelve pálida y frágil como un cristal. Es en ese entonces, cuando se la puede ver vagando por el bosque; con su vestido negro resaltando de forma aterradora sobre aquella blancura, y su piel y sus labios, tan blancos como la nieve misma.

A veces, suele aparecerse ante viajeros que pasan por aquel bosque, o jóvenes perdidos que no encuentran su camino; es entonces cuando, acercándose a su víctima, extiende sus blancos brazos mientras susurra: ¡abrázame…tengo frío…!
Con la voz más gélida que puede tener, cargada de una inevitable sensualidad así, el viajero o el muchacho cae en los fríos encantos de la dama, entregándose en un abrazo eterno, mortal, que le quitará poco a poco su vida.
Cuando la mujer ya lo tiene entre sus brazos, va asfixiándolo lentamente, absorbiendo toda la vida de él, dejando que muera exhausto sobre ella, entonces, lo deposita sobre el suelo; donde es hallado los días siguientes, con la piel más fría que el hielo, y sus brazos en la posición de dar un abrazo, así, congelado, y con la expresión del más profundo terror en sus ojos.

Pero también se cuentan historias de quienes han logrado resistirse a la dama de invierno; personas que, caminando por aquel bosque, se han topado con ella, pero que han evitado escucharla. y es precisamente a ellas, a quienes les aguarda un destino todavía más cruel: la mujer se les acerca por detrás, persiguiéndolos, susurrándoles al oído ¡abrázame… tengo frío…! y, si no obtiene respuesta, los abraza por detrás; matándolos así también. 

Y las personas que han estado por las cercanías de ese bosque, lo más seguro es que hayan oído detrás de ellas la pena de una inocente mujer ¡abrázame, tengo frío…! y al darse la vuelta, para ver quién es la que les habla, no ven a nadie.

miércoles, 19 de junio de 2013


¡FELIZ Día de la BANDERA!

Conmemoramos este día con la PROMESA de LEALTAD a nuestra enseña patria y una poesía.

Imagen de archivo: Día de la Bandera en Padua 2012.
 Respondamos ¡SI PROMETO!
“Esta es la Bandera que creó Manuel Belgrano en los albores de nuestra libertad, simboliza a la República Argentina, nuestra Patria”
“Es el símbolo de nuestra libre soberanía, que hace sagrados a los hombres y mujeres y a todos los pueblos del mundo. Convoca el ejercicio de nuestros deberes y nuestros derechos, a respetar las leyes y las instituciones.
Es la expresión de nuestra historia forjada con la esperanza y el esfuerzo de millones de hombres y mujeres, los que nacieron en nuestra tierra y los que vinieron a poblarla al amparo de nuestra bandera y nuestra Constitución”
“Representa nuestra tierra y nuestros mares, nuestros ríos y bosques, nuestros llanos y montañas, el esfuerzo de sus habitantes sus sueños y realizaciones. Simboliza nuestro presente, en el que, día a día, debemos construir la democracia que nos ennoblece, y conquistar el conocimiento que nos libera; y nuestro futuro, el de nuestros hijos y el de las sucesivas generaciones de argentinos”
¿Prometen defenderla, respetarla y amarla, con fraterna tolerancia y respeto, estudiando con firme voluntad, comprometiéndose a ser ciudadanos libres y justos, aceptando solidariamente en sus diferencias a todos los que pueblan nuestro suelo y transmitiendo, en todos y cada uno de nuestros actos, sus valores permanentes e irrenunciables?        
¡Sí, prometo!

Imagen de Archivo: Día de la Bandera en Padua 2012.
Azul un ala
Dedicada a la Bandera en su día
20 de Junio de 2013
 
 Naciste de la esencia de la libertad
que en el devoto Belgrano anidaba,
como un cóndor sobrevuelas soberana
y te posa en cada rincón de la patria.
 
Fuiste negada como un cristo
y deshonrado tu creador,
-hondeó hipócritamente el estandarte español-
mas luego te juraron los criollos
floreciste para siempre y aquí estas,
tus colores son los de la Inmaculada Virgen
el del cielo, la luz o el vasto mar.
 
Nunca fuiste bandera mía
atada al carro triunfal
de ningún invasor de la tierra,
representas nuestra honra
y hoy en tu día, te queremos aclamar.
 
Prometemos cada año protegerte
y no mancharte con sangre inocente,
la cultura, la justicia y el trabajo
serán nuestras armas indelebles.
 
Nuestros sueños argentinos son ver
tus planicies y tus mares,
bosques, ríos y montañas montaraces,
océanos de trigo nacerán de la faena
y ondearas en la diestra de niños de blanco
donde erigimos fervorosos altares.
 
Un 25 de mayo flameaste orgullosa
lapidando al invasor sus estandartes,
fuiste bendecida en aquel acto
y San Salvador de Jujuy se vistió
en 1812, de sol, celeste y blanco.
 

Autor: Miguel Ángel Figueiras G.
Poeta y escritor de Merlo, Bs. As.
Poesía escrita para conmemorar el Día de la Bandera
durante los actos del 20 de Junio de 2013.

 

 

 

 
Un día como hoy moria Juan Bautista Alberdi, el inspirador de la Constitución Nacional y uno de los más grandes pensadores argentinos, nació en Tucumán el 29 de agosto de 1810.

Foto original de Juan Bautista Alberdi
tomada con un Daguerrotipo en 1845.
Su madre, Doña Josefa Rosa de Aráoz, murió en el parto y el niño quedó al cuidado de su padre, Don Salvador Alberdi. En 1816, mientras comenzaba a sesionar el Congreso de Tucumán, Alberdi ingresaba a la escuela primaria que había fundado Manuel Belgrano. A los once años perdió a su padre, y sus hermanos Felipe y Tránsita se hacen cargo de él y gestionan una beca para que continúe sus estudios en Buenos Aires.

En 1824, con 14 años, llegó a Buenos Aires e ingresó en el Colegio de Ciencias Morales. Tenía como compañeros a Vicente Fidel López, Antonio Wilde y Miguel Cané -el padre del autor de Juvenilia- con quien comenzará una profunda amistad. Alberdi no soportaba el régimen disciplinario del colegio, que incluía encierros y castigos corporales, y le pidió a su hermano Felipe que lo sacara de allí. Dejó momentáneamente los estudios formales, pero no la lectura de pensadores europeos. Mientras trabajaba como empleado en una tienda, leía apasionadamente a Rousseau, estudiaba música, componía y daba conciertos de guitarra, flauta y piano para sus amigos. En 1831, retomó sus estudios, ingresó a la Universidad de Buenos Aires en la carrera de Leyes, pero no abandonó sus gustos musicales. En 1832, escribió su primer libro: El espíritu de la música. Buscando escapar un poco a la pesada atmósfera que imprimía el régimen rosista al ambiente intelectual de Buenos Aires, decidió continuar sus estudios en Córdoba, donde se graduó de Bachiller en Leyes.

En 1834, regresó a su provincia y escribió Memoria descriptiva de Tucumán. Su hermano Felipe se había convertido en un colaborador cercano del gobernador tucumano Alejandro Heredia y le solicitó una carta de recomendación para que Juan Bautista pudiera presentarla a alguna personalidad influyente de Buenos Aires. A poco de llegar a Buenos Aires, Alberdi se dirigió a la dirección indicada y allí lo esperaba el amigo de Heredia a quien le entregó la carta. Juan Facundo Quiroga leyó el escrito y le dijo al joven tucumano que le convendría estudiar en los Estados Unidos más que en Buenos Aires y que él estaba dispuesto a pagar todos los gastos. Alberdi se entusiasmó con la idea pero desistió cuando estaba a punto de zarpar. Pocos día después, en febrero de 1835, Facundo Quiroga moría asesinado en Barranca Yaco, Córdoba, y Rosas asumía por segunda vez la gobernación de Buenos Aires, esta vez con la suma del poder público.

Desde 1832, un grupo de jóvenes intelectuales venía reuniéndose en la librería de Marcos Sastre. Alberdi se incorporará a este grupo, compuesto, entre otros, por Juan María Gutiérrez y Esteban Echeverría, quien fundará el 23 de agosto de 1835 el Salón Literario, un verdadero centro cultural y de difusión de las nuevas ideas políticas, vinculadas al romanticismo europeo.

En 1837, Alberdi publicó una de sus obras más importantes, Fragmento Preliminar al estudio del Derecho, donde hacía un diagnóstico de la situación nacional y sus posibles soluciones. El texto fue duramente criticado por los antirrosistas exiliados en Montevideo porque, si bien atacaba duramente al despotismo, no hacía ninguna referencia a Rosas.

Por entonces, Alberdi alquilaba una habitación junto a Juan María Gutiérrez en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. Allí, en el mismo piano en el que se interpretó por primera vez el himno, Alberdi componía sus Minués Argentinos.

Durante ese mismo año, se inició en el periodismo con la publicación de La Moda, gacetín semanal de música, poesía, literatura y costumbres. Aparecieron 23 números y en sus artículos, Alberdi, que firmaba bajo el seudónimo de "Figarillo" intentando burlar a la censura del rosismo, deslizaba frases como ésta: "los clamores cotidianos de la tiranía no podrán contra los progresos fatales de la libertad".

En junio de 1838 junto a Esteban Echeverría y Juan María Gutiérrez funda la Asociación de la Joven Generación Argentina, siguiendo el modelo de las asociaciones románticas y revolucionarias de Europa. Este grupo de intelectuales pasará a la historia como la "Generación del 37".

La mazorca, la policía secreta de Rosas, comenzó a vigilar de cerca las actividades de la Asociación y comenzó la persecución. Alberdi optó por exiliarse en Uruguay dejando en Buenos Aires un hijo recién nacido y varios amores inconclusos.

Llegó a Montevideo en noviembre de 1838. Allí se dedicará al periodismo político colaborando en diversas publicaciones antirrositas como El Grito Argentino y Muera Rosas. De ese período son también sus dos obras de teatro: La Revolución de Mayo y El Gigante Amapolas, una sátira sobre Rosas y los caudillos de la guerra civil.

En mayo de 1843, partió con Juan María Gutiérrez hacia Génova pero con destino final París, la meca de todos los románticos de la época. Llegó a París en septiembre y visitó al General San Martín con quien mantuvo dos prolongadas entrevistas. Quedó muy impresionado por la sencillez y la vitalidad del viejo general, que lo abrumó con preguntas sobre la patria.

A fines de 1843, decidió regresar a América para radicarse, como Sarmiento, en Chile. A su paso por Río de Janeiro, intentó infructuosamente entrevistar a Rivadavia.

Alberdi vivirá durante 17 años en Chile, la mayor parte del tiempo en Valparaíso, donde trabajará como abogado y ejercerá el periodismo. En uno de sus artículos publicado en El Comercio de Valparaíso dirá: "Los Estados Unidos no pelean por glorias ni laureles, pelean por ventajas, buscan mercados y quieren espacio en el Sur. El principio político de los Estados Unidos es expansivo y conquistador".

Al enterarse del triunfo de Urquiza sobre Rosas en la batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, escribió en pocas semanas de trabajo afiebrado una de sus obras más importantes: Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, que publicó en mayo de ese año en Chile y reeditó en julio acompañándola de un proyecto de Constitución. Se lo envió a Urquiza, quien le agradeció su aporte en estos términos: "Su bien pensado libro es, a mi juicio, un medio de cooperación importantísimo. No ha podido ser escrito en una mejor oportunidad." La obra será uno de las fuentes de nuestra Constitución Nacional sancionada el 1º de mayo de 1853.

Mientras que Sarmiento había abandonado Chile para sumarse al Ejército Grande de Urquiza, Alberdi permaneció en Valparaíso, atento a los problemas argentinos. Sarmiento regresó al poco tiempo desilusionado con Urquiza y acusando a Alberdi de ser su agente en Chile. Alberdi lo calificó de "caudillo de la pluma" y "producto típico de la América despoblada" y se decidió a colaborar con el proyecto de la Confederación de Urquiza. El gobierno de Paraná lo nombró "Encargado de negocios de la Confederación Argentina" ante los gobiernos de Francia, Inglaterra, el Vaticano y España. Antes de partir hacia su misión diplomática escribió: Sistema económico y rentístico de la Confederación Argentina y De la integridad argentina bajo todos los gobiernos”. En ambos ensayos defendía las teorías liberales de Adam Smith y David Ricardo y se oponía al monopolio, al trabajo parasitario, abogando por un orden que garantizara al productor el fruto de sus esfuerzos y elevara el nivel de vida en general.

El 15 de abril de 1855, partió finalmente hacia Europa. Pasó primero por los Estados Unidos donde se entrevistó con el presidente Franklin Pierce. Luego pasó a Londres, donde conoció a la reina Victoria y, finalmente, a París, donde se radicaría por 24 años.

En 1858, se entrevistó en España con la reina Isabel II y consiguió el reconocimiento de la Confederación.

El 17 de septiembre de 1861, Mitre derrotaba en Pavón a Urquiza y ponía fin al proyecto de la Confederación. Alberdi fue despedido por Mitre de su cargo y reemplazado por Mariano Balcarce.

La situación de Alberdi no podía ser peor. Se le adeudaban dos años de sueldos como embajador y el nuevo gobierno se negaba a pagárselos y mucho menos a pagar su viaje de regreso. Comentó entonces: "el mitrismo es el rosismo cambiado de traje."

Tuvo que quedarse en París. Sus únicos y escasos ingresos provenían del alquiler de una propiedad en Chile.

Al producirse la Guerra del Paraguay, propiciada y conducida por Mitre con el apoyo del capital inglés, Alberdi, como José Hernández y Guido Spano, apoyó decididamente la causa paraguaya y acusó a Mitre de llevar adelante una "Guerra de la Triple Infamia" contra un pueblo progresista y moderno. Escribirá entonces: "Si es verdad que la civilización de este siglo tiene por emblemas las líneas de navegación por vapor, los telégrafos eléctricos, las fundiciones de metales, los astilleros y arsenales, los ferrocarriles , etc., los nuevos misioneros de civilización salidos de Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, San Juan, etc., etc., no sólo no tienen en su hogar esas piezas de civilización para llevar al Paraguay, sino que irían a conocerlas de vista por la primera vez en su vida en el "país salvaje" de su cruzada civilizadora".

En 1872, bajo la profunda impresión que le produjo la derrota paraguaya en el conflicto y sus secuelas en la población del país hermano, escribió El Crimen de la Guerra donde dice: "De la guerra es nacido el gobierno militar que es gobierno de la fuerza sustituida a la justicia y al derecho como principio de autoridad. No pudiendo hacer que lo que es justo sea fuerte se ha hecho que lo que es fuerte sea justo".

Al concluir el mandato Mitre, en 1868, asumió Sarmiento y las cosas no mejoraron para Alberdi, que debió seguir postergando su regreso. No podrá hacerlo hasta 1879 cuando una alianza entre Roca y Avellaneda lanzó la candidatura de Alberdi a diputado nacional. Llegó a Buenos Aires el 16 de septiembre de ese año. A poco de arribar se le brindó una recepción de honor en la Universidad en la que fue aclamado por los estudiantes. Por esos días, se entrevistó con el presidente Avellaneda y con el ministro del Interior: Domingo Faustino Sarmiento. Todo parece indicar que el encuentro fue cordial en un clima de reconciliación. El diario El Nacional comentó: "sus luchas tenaces y ardientes polémicas eran las de dos enamorados de una misma dama, nada menos que la patria".

Pero más allá de estas grandes satisfacciones, Alberdi se había ganado en estos años enemigos poderosos como el General Mitre, que no le perdonaba su campaña a favor del Paraguay y sus acusaciones de falsear la historia y de compararse con San Martín y Belgrano, lanzadas en su obra Grandes y Pequeños Hombres del Plata.

Tuvo una participación decisiva en los debates parlamentarios sobre la Ley de Federalización de Buenos Aires, que le dio finalmente una Capital Federal a la República.

Cuando el nuevo presidente electo en 1880, Julio A. Roca quiso que el Estado argentino publicase las obras completas de Alberdi, Mitre lanzó, desde las páginas de La Nación, una feroz campaña en contra del proyecto que terminó por ser rechazado por los senadores que también rechazaron su nombramiento como embajador en Francia. Cansado y un tanto humillado decidió alejarse definitivamente del país. Partió rumbo a Francia el 3 de agosto de 1881 confesándole a un amigo: "lo que me aflige es la soledad". Murió en Nueilly-Sur-Seine, cerca de París, el 19 de junio de 1884. Sus restos fueron repatriados en 1889 y descansan en el cementerio de la Recoleta