Varias leyendas sobre el MATALOBOS, planta de la que
dice que goteaba de los afilados colmillos de Cerbero, el perro de tres cabezas
que guardaba las puertas del Infierno. En la Edad Media también se creía que
esta planta era utilizada por las brujas para volar y hacer pócimas y filtros
de amor.
El matalobos o capucha de monje estuvo
íntimamente asociado a la alquimia, la brujería y la magia negra. De hecho, la
literatura recuerda que no era raro encontrar esta planta en los jardines de
las brujas, los magos, los hechiceros y los alquimistas.
Toxicidad y efectos del acónito mata lobos: El acónito es una de las plantas más peligrosas en cuanto a toxicidad se
refiere. La raíz es la más temida, ya que contiene entre un 0,5 y un 1,5 % de
aconitina. Según las fuentes, una pequeña cantidad de esta molécula (1 o 2 mg)
puede causar la muerte de un adulto en dos a seis horas. El consumo de la
planta puede paralizar los sistemas circulatorio y respiratorio. Las
sensaciones que traducen el envenenamiento son: hormigueo en la lengua que se
propaga al rostro y las extremidades. La persona sufrirá de vómitos y una
hipotensión severa. Finalmente, queda privada de oxígeno, incapaz de moverse y
derrumbada por un frío glacial. Hasta la fecha, no se ha encontrado antídoto.
Propiedades del acónito mata lobos en fitoterapia: El acónito mata lobos a menudo fue registrado en varios casos de
envenenamiento, en suicidios, accidentes y asesinatos. A pesar de su toxicidad,
se utiliza en medicina, especialmente como antiespasmódico o analgésico,
siempre que se dosifique correctamente.
Historia y leyenda en torno al aconito napelo: Su nombre proviene de su antiguo uso. El aconito napelo se
utilizaba para envenenar a los zorros y lobos. En el pasado, los aldeanos
utilizaban cebos previamente empapados en el jugo de la flor. La ingesta de
estos cebos les era fatal. Los cazadores también sumergían sus flechas en el
veneno contenido en la flor. Luego las usaban para disparar a estos
depredadores y erradicarlos.
**Esta planta también se utiliza para
descongestionar el aparato respiratorio y reducir el calibre de los vasos
sanguíneos.
Sus
aplicaciones médicas actuales se dividen en dos enfoques:
Medicina homeopática: Es
donde más se emplea. Se utilizan diluciones extremas (como Aconitum Napellus Glóbulos en
Farmasoler o preparados como Aconitum Composé GR) para
tratar problemas de inicio brusco, como fiebres altas, estados de pánico,
ansiedad intensa o neuralgias. En estas presentaciones homeopáticas, el
principio activo queda diluido a niveles seguros.
Medicina tradicional asiática: En
países como China e India, se emplea en la medicina tradicional (TCM). Las
raíces se someten a largos procesos de cocción y desintoxicación para reducir
su toxicidad antes de usarse para tratar dolores reumáticos, inflamaciones o
problemas circulatorios.
Precaución:
Debido al alto riesgo de intoxicación grave, la planta cruda o los extractos
caseros nunca deben consumirse ni aplicarse directamente. Su uso medicinal
moderno siempre exige supervisión médica o farmacéutica estricta.
Fuente: Aconitum Napellus, también llamado Acónito Napel o «casco de Júpiter» debido a la forma
característica de sus flores de color azul índigo. La altura de la planta
alcanza 1,5 m.




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