SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



viernes, 10 de julio de 2026

VALERIANA: Durante la Edad Media, la VALERIANA fue ampliamente utilizada en Europa como sedante y antiespasmódico, y formaba parte de muchos remedios caseros.

 

Su uso medicinal se remonta a la antigua Grecia y Roma, donde médicos como Hipócrates la mencionaron en sus escritos, y Galeno, el médico griego del siglo II, la recomendaba para el insomnio.



El nombre “valeriana” proviene del latín valere, que significa “estar bien” o “tener buena salud”, lo que refleja la importancia que se le daba en la medicina tradicional. Durante la Edad Media, la valeriana fue ampliamente utilizada en Europa como sedante y antiespasmódico, y formaba parte de muchos remedios caseros.

Uno de los primeros botánicos en identificar las propiedades sedantes de la valeriana fue el médico italiano Fabio Colonna en el siglo XVI. Colonna sufría de epilepsia, y descubrió que la raíz de valeriana ayudaba a reducir la frecuencia de sus ataques.  Su descubrimiento fue fundamental para expandir el conocimiento de la planta en el campo de la medicina.



Durante los siglos XVIII y XIX, la valeriana ganó popularidad en Europa y Estados Unidos como tratamiento para la histeria, convulsiones y problemas nerviosos. Incluso se utilizó durante la Primera Guerra Mundial para tratar la ansiedad de los soldados afectados por el estrés de combate.

A lo largo de la historia, la valeriana ha sido valorada no solo por sus propiedades medicinales, sino también por sus asociaciones culturales y mitológicas. Durante la Edad Media, se colgaban racimos de valeriana en las casas como protección contra los malos espíritus y los rayos, lo que demuestra el papel importante que tenía en las creencias populares.



En los últimos siglos, el interés por la valeriana no ha disminuido, y la ciencia moderna ha profundizado en su estudio. Investigaciones realizadas han demostrado que los efectos sedantes de la valeriana se deben principalmente a la presencia de compuestos como los valepotriatos y el ácido valerénico. Estos compuestos actúan sobre los receptores del ácido gamma-aminobutírico (GABA) en el cerebro, lo que ayuda a regular la actividad neuronal e inducir una sensación de calma y relajación.

Uno de los principales científicos que contribuyó al estudio moderno de la valeriana fue Hans-Ulrich Blaschek, farmacólogo alemán que analizó la composición química de la valeriana en la década de 1980. Sus estudios ayudaron a identificar los principios activos de la planta y su mecanismo de acción en el sistema nervioso central.

Otra figura destacada en el estudio de la valeriana es el farmacólogo británico Peter Houghton, quien en 1999 publicó un influyente artículo en el Journal of Pharmacy and Pharmacology,
donde demostró que los extractos de valeriana podían aumentar la cantidad de GABA en el cerebro, explicando científicamente sus efectos sedantes. 

Actualmente, la valeriana se utiliza en la medicina herbal moderna para tratar el insomnio, la ansiedad y el estrés. Investigaciones recientes han mostrado que la valeriana puede ser igual de efectiva que algunos medicamentos sintéticos para el insomnio, pero sin causar adicción o somnolencia al día siguiente. Estos estudios han sido confirmados por científicos como Cornelia Wöhrle y sus colegas de la Universidad de Friburgo, quienes realizaron ensayos clínicos en pacientes con trastornos del sueño en 2010.

La valeriana ha recorrido un largo camino desde sus primeras menciones en la antigüedad hasta convertirse en un suplemento ampliamente utilizado en la medicina moderna.

Gracias a los avances científicos, hoy en día comprendemos mejor cómo actúan sus compuestos activos sobre el sistema nervioso. Las contribuciones de botánicos y farmacólogos a lo largo de la historia han permitido que esta planta continúe siendo una opción natural y eficaz para el bienestar mental.

La valeriana sigue siendo un ejemplo claro de cómo la naturaleza y la ciencia se combinan para ofrecer soluciones terapéuticas accesibles y sostenibles.

 

Fuentes consultadas-

·         Fugh-Berman, Adriane. «Herbal Medicine: Valerian.» The British Medical Journal, 1996.

·         Houghton, Peter J. «The scientific basis for the reputed activity of Valerian.» Journal of Pharmacy and Pharmacology, 1999.

·         Müller, Jörg, et al. «A Comprehensive Review of Valerian Root Extract.» Phytomedicine, 2007.

·         Wöhrle, Cornelia, et al. «Valerian root in insomnia: clinical trials» Phytomedicine, 2010.

 

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