El quebrantahuesos es un ave inconfundible y de gran tamaño, que puede
sobrepasar los 2,80 metros de envergadura, lo que lo convierte en una de las
rapaces más grandes de la fauna europea.
Los ejemplares adultos se caracterizan por presentar
las plumas de la cabeza de color blanquecino o ligeramente cremoso, formando
una especie de corona desflecada en la zona de la nuca.
En la cara del ave llama poderosamente la atención una banda oscura que,
a modo de antifaz, arranca del ojo (de iris amarillo y con una conspicua
esclerótica roja) y continúa hacia la base del pico, donde finalmente aparece
rematada por una hirsuta barba.
En ocasiones ostenta una mancha auricular negra y un collar de plumas del
mismo color, que puede resultar muy evidente o, por el contrario, estar prácticamente
ausente. Las regiones dorsales del adulto son de un intenso gris pizarroso,
aunque finamente surcadas por líneas blancas, en tanto que las ventrales
exhiben una coloración anaranjada de diferente intensidad según los ejemplares.
Al parecer, dicha tonalidad se adquiere por tinción de las plumas con óxidos de
hierro debido al contacto del ave con las rocas.
Los individuos que acaban de abandonar el nido, por
su parte, lucen una librea mucho más homogénea, dominada por los tonos pardos
muy oscuros (particularmente en la cabeza), tanto en el dorso como en las
regiones ventrales, si bien estas últimas resultan algo más claras. A lo largo de sucesivas mudas, los jóvenes quebrantahuesos irán pasando
por plumajes de transición hasta que alcancen la vistosa librea del adulto a la
edad de ocho años.
En vuelo, el quebrantahuesos (cuyo acertado nombre
científico viene a significar “buitre-águila con barbas”) presenta una silueta
muy longilínea, con las alas largas y relativamente estrechas (algo más anchas
en los ejemplares juveniles) y una cola muy larga, en forma de cuña, que le
permiten un vuelo extremadamente ágil y maniobrero, además de un perfecto control
sobre las cambiantes condiciones atmosféricas de los ambientes donde vive.
Generalmente es silencioso, pero durante la parada nupcial emite silbidos
alargados y penetrantes.
El quebrantahuesos se distribuye por las regiones montañosas de Eurasia y
África, si bien sus poblaciones más importantes residen en África oriental y
meridional, así como en Asia central y el Himalaya. Ha desaparecido de la
mayoría de las regiones montañosas del centro y sur de Europa, donde su
presencia actual se limita a algunas de las cordilleras de España, Creta,
Córcega y algunos puntos de los Balcanes.
En toda su área de distribución se reconocen varias
subespecies.
En España
Actualmente, el quebrantahuesos se extiende por la
totalidad de la cordillera pirenaica, desde Navarra hasta Cataluña, si bien
existe un núcleo extrapirenaico formado por unos pocos ejemplares territoriales
que todavía no han llegado a reproducirse con éxito en las montañas vascas.
Los proyectos de reintroducción realizados en
Asturias (Picos de Europa) y Andalucía (Sierra de Cazorla Segura y las Villas)
comienzan a dar sus frutos, ya que la especie se encuentra presente como
reproductora en ambas zonas.
En España habita la subespecie aureus, que ocupa Europa, Asia y
Oriente Medio.
Para más información sobre su distribución
territorial y otros datos de interés, consulta la ficha del quebrantahuesos en
el III
Atlas de las aves en época de reproducción en España.







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