SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



jueves, 15 de enero de 2026

CUESTIONES HUMANAS: El Parlamento italiano aprobó una ley de protección al menor prohibiendo la entrada de activistas LGTBI en los colegios.

 

La medida, promovida por la Lega y respaldada por el Gobierno de Giorgia Meloni, se suma a otros éxitos de gestión, como la contundente reducción del 62% en la inmigración ilegal.



Italia  ha dado un paso decisivo en la defensa de los valores tradicionales y el derecho de los padres a educar a sus hijos sin imposiciones ideológicas. El Parlamento aprobó una reforma educativa que prohíbe la entrada de activistas LGTBI en los colegios y limita la educación sexual y emocional a los institutos de secundaria, siempre bajo consentimiento informado de los padres. En los niveles de infantil y primaria, la prohibición se mantiene de forma total, blindando a los menores frente a cualquier intento de adoctrinamiento temprano.

La medida fue impulsada por la Lega, aliado del Gobierno de Giorgia Meloni y del partido español VOX en la alianza Patriotas por Europa, mediante una enmienda presentada en la Cámara de los Diputados. Dicha modificación corrige el texto previo del comité parlamentario y evita que asociaciones o activistas externos introduzcan contenidos ajenos al currículo nacional.



De acuerdo con la nueva normativa, los padres deberán ser informados previamente sobre los temas y materiales utilizados, y podrán decidir si sus hijos participan o no  de las sesiones. Esta disposición garantiza el derecho constitucional a una educación conforme a los valores familiares, reafirmando el principio de libertad educativa que defiende el Gobierno conservador italiano.

El diputado Rossano Sasso, portavoz de la Lega en la Comisión de Cultura, Ciencia y Educación, enfatizó que el objetivo no es eliminar la educación sexual, sino “preservarla de manipulaciones ideológicas”.

“Es justo que se hable a los adolescentes de enfermedades de transmisión sexual o de embarazos no deseados, pero sin convertir las aulas en espacios de adoctrinamiento”,  sostuvo Sasso.  “Lo que queremos impedir son las distorsiones ideológicas queridas por la izquierda: activistas trans, drag queens o actores pornográficos sin formación pedagógica hablando a niños de género fluido o maternidad subrogada”.

La oposición —integrada por el Partido Democrático, el Movimiento Cinco Estrellas y la Alianza Verde-Izquierda— tildó la medida de “censura moral”. Sin embargo, Sasso  recordó que la Constitución italiana reconoce a los padres la libertad de elección educativa y que esta ley protege  “el bienestar de los menores frente a la confusión promovida por determinados grupos de presión”.

Por su parte, el ministro de Educación, Giuseppe Valditara, ratificó que el Ejecutivo trabaja en una “educación para la afectividad responsable”, centrada en la prevención, el respeto y la formación, “no en el activismo político ni en la ingeniería social”.

La decisión italiana se alinea con una tendencia creciente en Europa Central y del Este, donde países como Bulgaria, Hungría y Eslovaquia ya aprobaron normativas similares que reconocen únicamente el sexo biológico y restringen la difusión de contenido LGTB dirigido a menores.

 

 

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