El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
lunes, 16 de febrero de 2026
UN POCO de HISTORIA de los ORÍGENES del CARNAVAL en ARGENTINA.
El carnaval es, en todo el mundo, una de las expresiones populares más
antiguas de la humanidad. La Enciclopedia Britannica identifica dos posibles orígenes: las
fiestas dedicadas al dios Saturno en el Imperio romano pagano y una celebración
primitiva que “honraba el comienzo del nuevo año y el renacimiento de la
naturaleza”. Cualquiera sea la verdad, algo de esas dos celebraciones llega
hasta el día de hoy a Argentina, uno de los países que honra el festejo con
días feriados y eventos callejeros.
¿Cuál es la historia del carnaval en Argentina?
El carnaval
fue introducido en Argentina por lo españoles. Sin embargo, María Luz Endere, arqueóloga,
abogada e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Técnicas, afirma que en América Latina y el Caribe, aunque el
carnaval se expandió con la tradición católica como un período de festejos y
diversión, también incorporó elementos de las culturas andinas prehispánicas y
afroamericanas.
Al
principio, la celebración estaba vinculada a los días previos a “limpiar la
carne”, lo que más tarde derivó en la prohibición religiosa de consumirla
durante los 40 días que dura la cuaresma.
De acuerdo con una
publicación del Ministerio de Cultura, la celebración tuvo distintas
expresiones en diferentes periodos. Así, en tiempos en los que Argentina era
una colonia española, tanto los sectores populares como los pudientes tenían
sus celebraciones, aunque cada clase social lo hacía en un lugar distinto de lo
que por entonces era Buenos Aires.
Con
todo, la fiesta popular fue tomando el espacio público con desenfreno y
bullicio, en lo que las clases altas consideraban “costumbres bárbaras”. “Los
bailes y los juegos con agua inundaron las calles. Desde los balcones llovían
fuentones, huevos ahuecados rellenos con agua, baldes de agua de lavanda para
mojar a los amigos y de agua con sal para los enemigos”, relata el Ministerio
de Cultura.
Mercedes
Mariano, antropóloga e investigadora del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas en el Instituto de Investigaciones
Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano, considera que, a lo
largo de la historia argentina, los carnavales fueron una forma de resistencia:
“Desde épocas coloniales los festejos incluían imitaciones y burlas, usualmente
a las autoridades, constituyéndose en rituales de resistencia para contradecir
el orden establecido. Consistían en un breve período de libertad, un
paréntesis, en medio de las opresiones que caracterizaban su cotidianeidad”, explica.
Entre
finales del siglo XVIII y la primera parte del XIX, los Gobiernos de turno se
hicieron eco de los reclamos de los sectores más pudientes, por los que los
festejos fueron limitados a lugares cerrados y el toque de tambor —sello
identitario de la importante población africana— se castigó con azotes y con
hasta un mes de cárcel. Finalmente, y hasta el año 1954, el carnaval fue
censurado, castigado y prohibido.
Fue
Domingo Faustino Sarmiento el encargado de recuperar los festejos a finales del
siglo XIX. Según el Ministerio de Cultura, lo hizo tras un viaje por el mundo
en el que, durante una parada por Italia, quedó encantado por la idea del
anonimato tras las clásicas máscaras venecianas.
En
1869, Sarmiento promovió el primer corso oficial, un evento cuyas mayores
atracciones eran las murgas y las comparsas compuestas principalmente por
afrodescendientes. “La elaboración de disfraces y máscaras que intentaban
igualar, sin distinción, a todos los participantes”, era otro de los atractivos
del evento, de acuerdo con el Ministerio de Cultura.
Mientras
que, para los afroamericanos, el carnaval era un ámbito más donde compartir su
música, para los blancos, en cambio, era un espacio acotado para la liberación
de las normas opresivas, donde se permitía “la alegría, la burla y el
desenfreno”.
En
el siglo XX, el carnaval se vio modificado por la influencia de los inmigrantes
italianos y españoles: “Se produjo el pasaje de las comparsas de candombe a las
murgas, que comenzaron a bailar y tocar en los corsos”.
Eso
se vio interrumpido por la dictadura cívico-militar que comenzó en Argentina en
el año 1976, que eliminó esas fechas del calendario oficial y prohibió las
celebraciones callejeras, hasta el regreso de la democracia, en 1983.
“A
pesar de que solo habían sobrevivido una decena de murgas, el fenómeno carnavalesco
continuó con mucha fuerza en los barrios y volvió a ganar el espacio público”,
recopila el Ministerio de Cultura.
DESDE el VATICANO: La Iglesia Católica llama a vacunarse contra el SARANPION en México. ¿Epidemia?
¿Qué es el
sarampión y por qué ha reseguido?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud
(OMS), el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se
transmite por el aire o por contacto con superficies contaminadas, afectando
principalmente a menores de cinco años.
Entre sus síntomas se
encuentran fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos enrojecidos y manchas
blancas en la boca, seguidos de una erupción cutánea que se extiende por todo
el cuerpo.
Aunque los programas de vacunación han logrado reducir las
muertes en un 88% desde el año 2000, el organismo internacional advierte que la
enfermedad ha reaparecido en varios países debido a que las coberturas de inmunización han descendido por
debajo del 95 % necesario para evitar brotes. En 2024 se estimaron alrededor de
95 mil fallecimientos en el mundo.
Las
autoridades de salud reportan que, del 1 de enero de
2025 hasta el 12 de febrero de 2026, se han confirmado 9.351 casos, siendo febrero
de este año el mayor pico de contagios. El grupo más afectado son los niños de
1 a 9 años, seguido de los jóvenes de 25 a 29 años.
Hasta el momento, 28 personas han muerto debido a esta
enfermedad, principalmente en el estado de Chihuahua, además de Jalisco,
Sonora, Durango, Michoacán, Tlaxcala y Ciudad de México.
Frente al aumento de casos de
sarampión en México, obispos de la Iglesia Católica han llamado a la población
a completar sus esquemas de vacunación y acudir a los centros de salud para
contener la propagación de esta enfermedad.
El Cardenal Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, expresó en sus redes sociales su
preocupación por el repunte de contagios, pero subrayó que se cuenta
con “la herramienta más poderosa para prevenirlo; la vacunación”.
Asimismo, pidió a los fieles
no dejarse llevar por la desinformación y aseguró que “la vacuna es segura,
eficaz y gratuita”.
“Hagamos lo que está de nuestra parte para cuidar de nuestros
hijos, evitar una enfermedad y protegernos todos como comunidad”, resaltó el
purpurado.
Mons. García también invitó a
“vivir la fe con responsabilidad y prudencia”, especialmente ante el riesgo de
contagio. Recomendó que las personas con síntomas eviten asistir a
celebraciones presenciales mientras exista posibilidad de transmisión.
“Esto no es una falta de fe, sino un acto de amor y de
responsabilidad hacia los demás”, aseguró.
Aunque hasta el momento no se han decretado suspensiones de
Misas ni restricciones generales, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, en el
Estado de México, recomendó medidas preventivas como
el uso de cubrebocas en catequesis realizadas en espacios cerrados.
Finalmente, el responsable de la Pastoral de la Salud
dijo que “actuar con prudencia y solidaridad es una forma concreta de
vivir el mandamiento del amor”.
domingo, 15 de febrero de 2026
NO ARROJARLOS BASTARÍA PARA COMENZAR: Lograron retirar más de 47 millones de kilos de plástico de los océanos y ríos.
La organización The Ocean Cleanup
presentó su informe de impacto con cifras que asombran al mundo. Durante el
último año, la recolección de basura batió todos los récords gracias a
tecnología de punta.
INFORME del 10/20/26: En un contexto
donde el cuidado del medio ambiente se volvió una prioridad global, la
fundación The Ocean Cleanup dio a conocer una
noticia que genera esperanza. Según su último reporte de impacto, ya lograron
extraer más de 45 millones de kilogramos de residuos de las
aguas de todo el planeta, marcando un hito sin precedentes en la lucha contra
la contaminación.
Lo que más llama la atención de los
expertos es la velocidad del progreso: solo en el último año se retiraron 25
millones de kilos, una cifra que supera todo lo recolectado en los años
anteriores juntos. Este avance fue posible gracias a la implementación de
sistemas avanzados tanto en altamar como en las desembocaduras de los ríos más
contaminados del mundo.
Tecnología al servicio del planeta
La clave del éxito radica en dos
frentes de batalla:
*En
los océanos: Con el monumental System
03, una red gigante de más de 2 kilómetros que barre el plástico en la Gran
Mancha de Basura del Pacífico.
*En
los ríos: A través de los famosos "Interceptores",
barcos autónomos que atrapan la basura antes de que llegue al mar.
Recientemente, estos sistemas mostraron resultados récord en Centroamérica y
Estados Unidos.
Hacia un futuro sin plástico
Desde
la organización liderada por Boyan Slat, aseguran que el objetivo
es ambicioso pero posible: eliminar el 90% del plástico flotante para
el año 2040. Por ahora, el trabajo no se detiene y cada kilo retirado es
auditado para garantizar la transparencia del proceso.
La
basura recolectada no termina en cualquier lado; gran parte es reciclada para
fabricar nuevos productos, cerrando así el círculo de la economía sustentable
que busca proteger la biodiversidad marina para las próximas generaciones y
nuestra propia generación.
















