SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



jueves, 23 de julio de 2026

De mi poemario "Libro de Oro del Amor"/2000, publicado por la Editorial Dunken-


 

SUFRO de BRADICINESIA, ¿Nombre inventado o enfermedad real?

 

La bradicinesia se refiere a la ralentización del movimiento y es uno de los síntomas característicos de la enfermedad de Parkinson. Puede afectar significativamente las actividades diarias y la calidad de vida. En este artículo, exploraremos las causas, los síntomas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento para la bradicinesia, ayudándole a comprender mejor esta afección y cómo se puede controlar.

¿Qué causa la bradicinesia?



La bradicinesia se debe principalmente a la degeneración de las neuronas productoras de dopamina en el cerebro. La dopamina es un neurotransmisor crucial para controlar el movimiento. La deficiencia de dopamina provoca lentitud, rigidez o reducción del movimiento, características de la bradicinesia. A continuación, se presentan las principales causas de esta afección:

1. Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es la causa más común de bradicinesia. A medida que las neuronas productoras de dopamina en el cerebro se deterioran, las personas con Parkinson suelen experimentar bradicinesia, junto con otros síntomas como temblores y rigidez muscular.

2. Parkinsonismo

El parkinsonismo se refiere a un grupo de trastornos neurológicos que comparten síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson, incluyendo la bradicinesia. Afecciones como la atrofia multisistémica y la parálisis supranuclear progresiva pueden causar parkinsonismo y derivar en bradicinesia.

3. Otros trastornos neurológicos

Además de la enfermedad de Parkinson y el parkinsonismo, otras afecciones neurológicas, como un accidente cerebrovascular, una lesión cerebral o ciertos medicamentos (como los antipsicóticos), pueden causar bradicinesia. Estas afecciones afectan la capacidad del cerebro para controlar el movimiento.

Síntomas asociados de bradicinesia

La bradicinesia puede ir acompañada de diversos síntomas, según la causa subyacente. Los síntomas asociados más comunes incluyen:

  • Temblores: Temblor o temblor, particularmente en las manos, brazos o piernas.
  • Rigidez muscular: Rigidez en los músculos, que puede dificultar el movimiento.
  • Inestabilidad postural: Dificultad para mantener el equilibrio y caminar, lo que puede provocar caídas.
  • Cambios en el habla: Habla más lenta, voz más suave o dificultad para articular palabras.

Cuándo buscar atención médica

Si usted o un ser querido experimenta síntomas de bradicinesia, es importante buscar atención médica, especialmente si los síntomas afectan su vida diaria. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Consulte con un profesional de la salud si:

  • La ralentización del movimiento es persistente o empeora con el tiempo.
  • También se presentan otros síntomas como temblores o rigidez muscular.
  • Se observa dificultad con el equilibrio o para caminar.

·         Diagnóstico de la bradicinesia

·         La bradicinesia suele ser diagnosticada por un profesional de la salud mediante una combinación de examen físico, revisión del historial médico y pruebas de imagen. A continuación, se presentan algunos métodos de diagnóstico comúnmente utilizados:

·         1. Examen neurológico

·         Un examen neurológico ayuda a evaluar el movimiento, la coordinación, la fuerza muscular y los reflejos. El profesional de la salud buscará signos de bradicinesia, rigidez muscular y temblores, y evaluará la capacidad del paciente para realizar tareas sencillas como caminar o escribir.

·         2. Pruebas de imagen

·         Las imágenes cerebrales, como la resonancia magnética o la tomografía computarizada, pueden ayudar a identificar otras posibles causas de bradicinesia, como un accidente cerebrovascular o tumores cerebrales. Estas pruebas no siempre muestran signos de enfermedad de Parkinson, pero pueden ser útiles para descartar otras afecciones.

·         3. Análisis de sangre

·         Se pueden realizar análisis de sangre para detectar infecciones, trastornos metabólicos o deficiencias nutricionales que podrían contribuir a la bradicinesia.

·         Opciones de tratamiento para la bradicinesia

·         No existe cura para la bradicinesia, pero diversos tratamientos pueden ayudar a controlar los síntomas. Estos tratamientos abarcan desde medicamentos hasta cambios en el estilo de vida y fisioterapia.

La bradicinesia es un síntoma que puede afectar significativamente la vida diaria, pero con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, las personas pueden controlar sus síntomas eficazmente. Ya sea mediante medicamentos, terapia o cambios en el estilo de vida, existen diversas maneras de aliviar los efectos de la bradicinesia y mejorar la calidad de vida. Si usted o un ser querido experimenta síntomas, no dude en buscar ayuda médica profesional para una evaluación integral.

**Visitar al medico alcanza para comenzar a mejorar.

Fuente: Biblioteca de la Salud/2026-

 

 

Amor y romance...,


 

EL FACTOR HUMANO: El nuevo mapa del vino argentino: regiones emergentes, empleo, inversión y desafíos

 

Desde los Valles Calchaquíes hasta la Patagonia, la actividad vitivinícola gana terreno con propuestas diferenciadas que combinan identidad territorial, innovación y desarrollo regional.

Antes de la explosión de etiquetas premium, del auge del enoturismo y de la consolidación de Argentina como productor de vinos de calidad a nivel mundial, la vitivinicultura tenía una geografía bastante definida donde Mendoza y San Juan concentraban casi toda la actividad.



En los últimos años, el mapa del vino argentino comenzó a expandirse: «Estamos viendo un crecimiento y una extensión de la actividad vitivinícola en distintas regiones del país, con bodegas más boutique, proyectos más pequeños y una fuerte presencia de vinos de autor que se van sumando a toda la cadena productiva», explica Daniel Romero, secretario de Prensa de FOEVA, «las zonas que más se destacan son Cafayate, en Salta, algunos desarrollos emergentes en Jujuy y diversas regiones del sur argentino», suma Romero.

Además de la producción tradicional de vinos, estas zonas comienzan a desarrollar otros productos derivados de la uva que amplían el alcance económico de la actividad: turismo, comercio y las industrias proveedoras encuentran nuevas oportunidades a medida que aumenta la producción y se desarrollan nuevos proyectos.



«Además de las bodegas, se benefician el turismo, la gastronomía, el comercio y toda la cadena de insumos que acompaña a la actividad, desde la producción de vidrio hasta el corcho, las etiquetas y el papel», afirma Romero.

Vinos con identidad propia
Una de las principales fortalezas de estas regiones es que ofrecen perfiles enológicos muy diferentes a los de las zonas tradicionales. Las condiciones climáticas, la altitud y las características de los suelos imprimen una identidad única a cada producción.

En las zonas de altura encontramos vinos con mucho cuerpo y gran intensidad aromática, especialmente en los blancos. En cambio, en el sur del país, las temperaturas más bajas permiten obtener vinos más suaves y con menor graduación alcohólica.



«Esta diversidad no solo amplía la oferta para los consumidores, sino que también abre nuevas oportunidades comerciales tanto en el mercado interno como en el exterior, donde cada vez existe mayor interés por etiquetas con identidad regional y producciones de escala limitada, señala Romero».

Un motor para las economías regionales
Aunque Mendoza y San Juan continúan liderando ampliamente la producción nacional, las regiones emergentes vienen ganando participación de manera sostenida. El fenómeno se refleja tanto en el crecimiento del consumo interno como en la llegada de inversiones de empresas y grupos vinculados al sector.

«Algunos actores importantes de la industria están comenzando a asentarse en estas nuevas zonas productivas, lo que demuestra el potencial que tienen para seguir creciendo», destaca Romero.

La expansión de la actividad también tiene un fuerte componente social. La vitivinicultura demanda mano de obra en múltiples etapas del proceso productivo, desde las tareas agrícolas hasta los puestos más especializados dentro de las bodegas. «La génesis de la vitivinicultura aporta y sigue sosteniendo una enorme cantidad de actividades vinculadas al trabajo rural, como la siembra, la poda, la atada y la cosecha. A su vez, las bodegas incorporan cada vez más tecnología y generan empleos especializados», señala Romero.

Esta capacidad de generar trabajo local contribuye además al arraigo de las comunidades, especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.

Los desafíos para consolidar el crecimiento
A pesar de las oportunidades, la expansión de la actividad enfrenta desafíos importantes. La vitivinicultura requiere inversiones significativas y tiempos largos para recuperar el capital invertido, una característica que la diferencia de otras actividades productivas.

«La inversión inicial es elevada y la rentabilidad llega en el largo plazo. Por eso, uno de los principales desafíos del sector es sostener esas inversiones durante el tiempo necesario para que los proyectos alcancen su madurez productiva», concluye Romero.

Con nuevos terroirs ganando reconocimiento, inversiones que comienzan a diversificarse y una creciente demanda por productos con identidad propia, la vitivinicultura argentina continúa ampliando sus fronteras. Un proceso que no solo enriquece la oferta de vinos del país, sino que también fortalece el entramado productivo y el desarrollo de las economías regionales.

 

miércoles, 22 de julio de 2026

De mi poemario, "Leyendas, Amor y Poesias/1994, publicado por la editorial El Francotirador-


 

FIESTA NACIONAL del PONCHO: Catamarca invita a descubrir sus regiones a través de experiencias únicas en el Poncho.

 

Recorrer el Pabellón de Turismo es mucho más que buscar información sobre un destino en la 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Los 24 municipios distribuidos en las regiones Puna, Oeste, Centro y Este invitan a vivir experiencias interactivas, degustaciones, juegos y propuestas tecnológicas que acercan al visitante a la diversidad turística de la provincia.



Mientras una familia completa los primeros sellos del Pasaporte del Poncho a pocos metros se degustan vinos y productos regionales, prueban experiencias de realidad virtual o manipulan con sus propias manos paisajes tridimensionales de Catamarca. Así comienza el recorrido por el Pabellón de Turismo, uno de los espacios más convocantes de la Fiesta para descubrir la provincia a través de propuestas pensadas para todas las edades.

Desde el ingreso, el recorrido comienza junto al stand del Obispado, presidido por la imagen de la Virgen del Valle, Patrona Nacional del Turismo, y el espacio Camino de la Fe, que presenta la Virgen del Valle ubicada en la cima de un cerro rodeino. A partir de allí, la señalética guía a los visitantes por las regiones turísticas de Catamarca, organizadas en Puna, Oeste, Centro y Este, permitiendo recorrer los 24 municipios participantes y descubrir la identidad de cada uno de ellos.



Cada región propone experiencias propias que invitan a descubrir la diversidad turística de Catamarca. En la Región Este, El Alto acerca a los visitantes a sus principales atractivos mediante una experiencia de realidad virtual. En la Región Centro, Huillapima convoca a grandes y chicos con la Ruleta de la Suerte y crucigramas interactivos, mientras que El Rodeo desafía a los visitantes con una trivia en pantalla gigante que los sumerge en su geografía y pone a prueba sus conocimientos sobre el destino.

En la Región Oeste, Tinogasta invita a degustar sus reconocidos vinos y aceitunas; Andalgalá propone la Ruleta de la Suerte junto a degustaciones de confituras regionales; y Fiambalá sorprende con una experiencia sensorial e inmersiva de realidad virtual. Finalmente, en la Región Puna, Aconquija también apuesta por la realidad virtual para acercar sus paisajes y atractivos al público.



El recorrido continúa en el espacio de Visit Catamarca, donde los visitantes pueden interactuar con imágenes tridimensionales de distintos paisajes de la provincia que responden al movimiento de las manos y llevarse un recuerdo en fotomontajes inspirados en más de veinte escenarios naturales y turísticos. En Londres, un montaje fotográfico invita a descubrir la riqueza histórica y patrimonial de uno de los pueblos más emblemáticos de Catamarca y quedarse con un recuerdo sin salir del Pabellón.

A lo largo del circuito, el Pasaporte del Poncho acompaña la experiencia invitando a reunir los sellos de cada región. Mientras completan el recorrido, grandes y chicos conversan con los referentes de los municipios, participan de las distintas propuestas y descubren nuevos destinos para futuras escapadas por el interior provincial.

Más que un espacio para informarse sobre destinos, el Pabellón de Turismo invita a experimentar Catamarca antes de recorrerla. Entre sabores regionales, tecnología, juegos, cultura y propuestas interactivas, cada visitante construye su propio viaje dentro de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.

 

El AMOR...,