SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



viernes, 16 de octubre de 2026

NUEVO “ENCUENTRO de POESIA LIBRE” el viernes 16 de octubre de 2026, en Marcos Paz, Buenos Aires.


 Los eventos “ENCUENTRO de POESIA LIBRE” transcurren en la emblemática y bella Biblioteca Popular Gral. San Martin de Sarmiento 1901, de la Ciudad del Árbol, conocida así esta romántica y ecológica ciudad de MARCOS PAZ, Buenos Aires. Evento creado y conducido por el Dr. Matias Goyeneche desde hace varios años.


De mi poemario con introducción histórica, "Poesías y Plegarias para San Miguel Arcangel"/2015, publicado por la Editorial Graficas Personales de Merlo, Buenos Aires-


 

HOY SABREMOS MAS del BUHO REAL, de gran tamaño pero muy amigable.

 

El búho real se encuentra ampliamente distribuido por Europa, Asia y el norte de África, si bien aparece de manera fragmentada en Europa central y en los extremos latitudinales de su área de distribución. Se reconocen hasta 10 subespecies.



Aunque en la anatomía del búho real se identifican las características comunes a la mayoría de las rapaces nocturnas, rápidamente llaman la atención su gran tamaño (es el búho más grande de nuestra fauna), su corpulencia, sus poderosas garras y una voluminosa cabeza rematada por largas “orejas” (penachos cefálicos) en la que resaltan unos bellos ojos de color naranja y expresión desafiante.

 


Esta rapaz nocturna posee un plumaje muy críptico en el que predominan los tonos leonados, pardos y marrones, aunque es más oscuro en las regiones dorsales, más claro en la zona ventral, tachonada de listas y de un fino barrado, y blanquecino en la garganta. Tiene las alas largas y redondeadas, y un vuelo poderoso y rectilíneo.

Tanto machos como hembras, estas con una voz algo más aguda, emiten un profundo y grave buhuu, que puede escucharse a gran distancia. Durante la época de celo, las parejas se contestan con una serie más rápida de notas cortas, terminadas con el reclamo típico: bu-hu-hu-hu, buhuu.



Hábitat

El búho real es una especie adaptable y no muy exigente, capaz de ocupar una gran variedad de hábitats, desde bosques cerrados hasta semidesiertos, acantilados costeros y tundras. En nuestro país generalmente selecciona áreas montuosas con abundantes roquedos, tajos fluviales, canchales y barrancos rocosos, siendo menos frecuente detectar su presencia en el interior de bosques densos y en zonas esteparias. Su presencia en entornos periurbanos es cada vez mayor. Si bien prefiere instalarse allí donde abunde su presa básica, el conejo, en lugares donde este falta o escasea consigue adaptarse a las condiciones que le impone el medio.



Alimentación

Allí donde aparece, el búho real se comporta como un implacable superpredador. Aunque en nuestro país su presa básica es el conejo, este eficiente cazador puede capturar una enorme variedad de vertebrados, desde córvidos y aves acuáticas hasta erizos, pasando por gatos o rapaces, tanto diurnas como nocturnas. Resulta frecuente el apresamiento de pollos de otras rapaces en sus propios nidos, con lo que el búho, además de obtener alimento, elimina potenciales competidores.

Reproducción

El canto nupcial de esta rapaz puede escucharse ya desde el otoño, aunque se hace más intenso a lo largo del invierno. Normalmente en enero o febrero, pero a veces también antes, tiene lugar la única puesta anual, que consta de dos a cuatro huevos, de color blanco, depositados cada dos o tres días. Excepcionalmente se han registrado segundas puestas, no necesariamente de reemplazo.

Los huevos serán incubados durante 34-36 días exclusivamente por la hembra.

Los lugares de nidificación son muy variados, pero en nuestro territorio la especie elige preferentemente oquedades y repisas en cortados rocosos. También puede utilizar cúmulos de piedras, troncos huecos e incluso el propio suelo. En zonas boscosas resulta frecuente el empleo de nidos viejos de otras rapaces ubicados en árboles. También puede anidar en edificaciones, incluso habitadas, siempre que estén próximas a su área de campeo. En cualquier caso, el nido consiste en una ligera depresión a la que no se aporta material alguno.

La incubación comienza con la puesta del primer huevo, y por ello el nacimiento de los pequeños búhos es asincrónico, lo que determina desde el primer momento una jerarquía alimentaria en la pollada (dibujo 2). Aunque ambos progenitores se ocupan de alimentar a los pollos, es la hembra la que dedica más tiempo a las cebas y al cuidado de la prole.

Como sucede con otras rapaces nocturnas, los pollos del búho real abandonan pronto el nido para desplazarse por los alrededores del mismo, si bien no realizarán sus primeros vuelos hasta los dos meses de edad. A partir de entonces serán alimentados durante otro mes más por los adultos antes de dispersarse.

 

 

Vivir del aire es posible...,


 

EL DATO ESPERADO: Desarrollan un PLASTICO que se DISUELVE en agua de mar en cuestión de horas.

 

**Científicos del Centro RIKEN para la Ciencia de la Materia Emergente y la Universidad de Tokio (liderados por Takuzo Aida) desarrollaron un plástico innovador que se disuelve por completo en agua de mar en cuestión de 1 a 3 horas.



Científicos japoneses se mostraron entusiasmados con el gran interés de la industria del embalaje por su nuevo plástico degradable en agua de mar. Al descomponerse en compuestos nutritivos para las bacterias oceánicas en tan solo 2 o 3 horas, dependiendo del tamaño y el grosor, este invento podría ser una solución importante para reducir los residuos plásticos en el medio ambiente.



Plástico soluble: Se estima que la cantidad de residuos plásticos en el océano se encuentra actualmente en un 3000%, lo que convierte el total restante en un desafío mucho más abordable. Para ello, investigadores de un laboratorio en la ciudad de Wako, cerca de Tokio, utilizaron dos monómeros iónicos para formar un enlace salino como base del plástico polimérico.

“Es nuestro deber como científicos garantizar que dejemos el mejor entorno posible”.



A pesar de ser resistente y flexible como los plásticos derivados del petróleo, el material es muy vulnerable a la sal, y la inmersión en agua salada del océano lo disuelve rápidamente.

Los investigadores del Centro RIKEN para la Ciencia de la Materia Emergente y de la Universidad de Tokio que desarrollaron el plástico no tienen planes detallados de comercialización, pero miembros de la industria del embalaje se han puesto en contacto con ellos con gran interés.

 

 

jueves, 15 de octubre de 2026

De mi poemario, "Lagrimas, Amor y Muerte"/1997, publicado por la editorial El Francotirador Ediciones de CABA-


 

CURIOSIDADES HUMANAS: Comer NIDOS de GOLONDRINA, son el ingrediente principal de una sopa muy ansiada desde los tiempos del Imperio Celeste, hace mas de mil años.

 

Hay materias primas exquisitas que, si nos paráramos a pensar de dónde proceden, probablemente no tendrían tanto éxito. Pensemos en el café Kopi luwak, obtenido de excrementos de civeta, o más simplemente, en el foie gras. La cocina china destaca por su gran flexibilidad a la hora de elegir los ingredientes, y en este caso presentamos uno a base de saliva de pájaro, el llamado ‘nido de golondrina’.



 

Con un precio por kilo que puede superar los 7.200 euros, los ‘nidos de golondrina’ rivalizan y en algunos casos superan los precios del azafrán o del caviar de beluga. Se trata de una especialidad de la gastronomía china tan querida como difícil de encontrar, el ingrediente fundamental para una ‘sopa de nido de golondrina’, un plato considerado un manjar desde hace siglos.



 

Para comprender mejor qué es y por qué las élites chinas están literalmente obsesionadas con este plato, primero debemos aclarar un malentendido lingüístico. Aunque el nombre chino se suele traducir a las lenguas occidentales como ‘nido de golondrina’ o ‘nido comestible’, en realidad las aves protagonistas de la historia son los vencejos. En particular, la salangana típica del Sudeste Asiático, conocida por crear sus nidos con su saliva, de una consistencia especial que le permite solidificar.

 


La extrema dificultad a la hora de recuperar los nidos contribuye a que el precio sea tan elevado. De hecho, suelen ser construidos por las aves en las paredes más inaccesibles de las cuevas para protegerlos de los depredadores. Por esta razón, el trabajo de los encargados de la recolección es sumamente peligroso, al igual que otro ingrediente delicioso y costoso: los percebes.

 

La historia del nido de golondrina en la cocina china

 


Otro factor que hace que el precio de los ‘nidos de golondrina’ prácticamente duplique el de la preciada y rara trufa blanca es que debido a la excesiva actividad de recolección se está asistiendo a un declive de la especie. Los pájaros que antes poblaban las cuevas con colonias de hasta diez mil ejemplares están experimentando ahora un lento pero inexorable descenso de la población.

 

Este manjar protagoniza las mesas más nobles de la sociedad china desde hace siglos. Solía estar reservado para reyes y mandarines. Los nidos fueron importados de Sarawak (Malasia Oriental) por la dinastía Tang (618-907). Su popularidad aumentó enormemente gracias a la creencia generalizada de que servían para preservar la juventud. La dinastía Song los buscó por todo el archipiélago indonesio y, durante el reinado Ming (1368-1644), se volvió normal importarlos de Malasia, Tailandia y Vietnam.

 

La preparación tradicional de la 'sopa de nido de golondrina' (o ‘sopa de nido comestible’) es bastante larga. Se empieza remojando los nidos en agua tibia después de eliminar todas las plumas e impurezas presentes. Luego se cuecen durante al menos tres horas en agua hirviendo. Gracias a este proceso, el nido se descompone en miles de fibras blancas de una sustancia mucilaginosa que se recupera para componer diversos platos. Principalmente sopas, pero también guarniciones de carnes blancas, acompañadas de judías, nueces o flores de loto.

 

Kuala Lumpur es una de las megaciudades más multiétnicas de Asia, donde, además de la población local, a lo largo de los siglos se formó una gran comunidad india y china. Esto ha convertido a la capital de Malasia en un perfecto crisol panasiático con alcance internacional. Por eso no es de extrañar que uno de los restaurantes más populares de la ciudad, situado dentro del hotel de cinco estrellas Mandarin Oriental, sirva cocina china.