SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



miércoles, 5 de agosto de 2026

El ensayo El Galponero está siendo consultado en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y en la Biblioteca Nacional de Maestros en el Palacio Pizzurno, ambas prestigiosas instituciones de CABA-

Que dijo en su momento la crítica literaria en del DIARIO La PRENSA de CABA del Libro “El GALPONERO” del escritor Miguel Ángel Figueiras. Trabajo hoy extinto, basado en la labor de descargar y estivar el cereal que venía de los campos. Biografía de estas vivencias en la localidad agrícola/ganadera de El TRIUNFO, Lincoln, Buenos, Aires-


 

¿Siguen los HUMANOS siendo SUPERIORES? Ford ha recontratado a unos 350 ingenieros veteranos tras admitir que confiar el control de calidad exclusivamente a la Inteligencia Artificial.

 

Ford ha recontratado a unos 350 ingenieros veteranos tras admitir que confiar el control de calidad exclusivamente a la Inteligencia Artificial (IA) fue un grave error estratégico. El fabricante automotriz estadounidense había implementado agresivamente sistemas automatizados, incluyendo unas 900 cámaras con IA en sus plantas, esperando reducir costos y aumentar la productividad.

 


Sin embargo, la tecnología pasó por alto fallas críticas de diseño y producción, costándole a la empresa miles de millones de dólares en garantías y retiros de vehículos (recalls) durante los últimos años.

 

El motivo del fracaso de la IA

De acuerdo con las declaraciones del vicepresidente de ingeniería de hardware de Ford, Charles Poon, a medios como Bloomberg y la BBC, la compañía asumió erróneamente que bastaba con alimentar a los algoritmos con los requisitos de diseño para obtener un producto perfecto.

 


Los principales inconvenientes detectados fueron:

Falta de intuición técnica: Los sistemas automatizados carecían del "instinto" humano y la experiencia práctica para detectar anomalías sutiles en la línea de montaje.

Pérdida de conocimiento institucional: Ford redujo su plantilla de ingenieros experimentados antes de que pudieran transferir sus conocimientos y criterios a los modelos de aprendizaje automático.

Herramientas mal entrenadas: La IA demostró ser tan buena como los datos utilizados para entrenarla, evidenciando limitaciones severas sin supervisión humana constante.

 


El regreso de los "Barbas Grises"

Para mitigar la crisis de calidad, Ford reincorporó paulatinamente a más de 300 especialistas e inspectores veteranos, conocidos internamente como los gray beards (barbas grises).

Las funciones asignadas a este personal técnico recuperado son:

Revisar semanalmente los diseños antes de que pasen a la fase de producción en serie.

Entrenar y corregir a los sistemas de IA, utilizando su experiencia para reprogramar las herramientas de automatización.

Actuar como mentores para formar a las nuevas generaciones de ingenieros jóvenes dentro de la empresa.

 

Impacto inmediato en los resultados

El regreso del factor humano a los procesos de fabricación generó un giro radical para la marca. Tras años arrastrando problemas de fiabilidad, la automotriz logró escalar posiciones hasta alcanzar el primer lugar entre las marcas generales en el Estudio de Calidad Inicial (IQS) de JD Power, un hito que Ford no lograba desde hacía 16 años. Además, la intervención de los ingenieros humanos ha comenzado a ahorrarle a la empresa cientos de millones de dólares en costos de reparaciones por garantía.

 

 

 

Parece que el mensaje no fue claro...,


 

DRONES para el CAMPO: nueva marca de maquinaria suma la venta de drones.

 

En el marco de una alianza con Next Siembra, Erca incorporó a su red comercial los drones EA-J150, una herramienta que busca responder a la creciente demanda de soluciones para pulverización y distribución de sólidos con mayor eficiencia y precisión.



La incorporación de nuevas tecnologías continúa ganando espacio en la agricultura argentina y, en ese contexto, Industrias ERCA amplió su portfolio con la comercialización de los drones agrícolas EA-J150, un equipo destinado a aplicaciones aéreas de precisión que llegará al mercado a través de su red de concesionarios en alianza con Next Siembra.

La empresa destacó que esta incorporación forma parte de su estrategia de innovación y de la búsqueda de ofrecer soluciones que acompañen la evolución tecnológica del sector.



“Una nueva tecnología despega en nuestra red”, señalaron desde la firma al presentar oficialmente el equipo.

El objetivo es acercar a los productores una alternativa que permita mejorar la eficiencia operativa, incrementar la precisión en las aplicaciones y adaptarse a diferentes ambientes y planteos productivos.

DRONES PARA MÚLTIPLES APLICACIONES



El EA-J150 está equipado con un sistema de pulverización que incorpora un tanque de 70 litros, un ancho de trabajo configurable entre 4 y 15 metros y boquillas centrífugas con regulación independiente, lo que permite ajustar el tamaño de gota según las necesidades de cada aplicación.

Además, el drone incorpora un sistema para distribución de sólidos con una tolva de 100 litros -equivalente a una carga nominal de 80 kilos-, apta para la aplicación de semillasfertilizantes y otros insumos.

Entre sus prestaciones también se destacan el posicionamiento de alta precisión mediante tecnología RTK, un sistema de seguridad con sensores LIDAR frontales, radares superior y trasero, visión de 360 grados y una cámara FPV 2K para monitoreo en tiempo real durante las operaciones.

La propuesta se completa con un control remoto profesional, baterías inteligentes de carga rápida y un generador incluido dentro del kit, características orientadas a facilitar el trabajo en el campo y maximizar la autonomía operativa.

Desde ERCA señalaron que la incorporación del EA-J150 “refuerza nuestro compromiso con el desarrollo de soluciones que acompañen la evolución de la agricultura argentina, integrando nuevas tecnologías a través de una red comercial con presencia territorial y cercanía con el productor”.

El nuevo dron agrícola ya se encuentra disponible para su comercialización en toda la red de concesionarios de la empresa, ampliando así la oferta tecnológica de ERCA para los productores que buscan incorporar herramientas de agricultura de precisión.

 

 

martes, 4 de agosto de 2026

De mi poemario con introducción histórica, "Jardines, Historia y Poesía"/2007, publicado por la editorial Todo en Impresion Digital Bs. As.


 

Fallo histórico: la Justicia confirmó que Atanor provocó un DAÑO AMBIENTAL IRREVERSIBLE al río Paraná.

 

**ES una empresa norteamericana, (somos su patio de desechos) reclamamos pero los gobiernos corruptos embolsan y hacen la vista gorda, las personas y el medio ambiente son un trámite-mafg-



ATANOR, fundada en 1938 y perteneciente desde 1997 al grupo estadounidense Albaugh, Atanor es una de las principales productoras de agroquímicos del país y la única empresa de América Latina que fabrica glifosato, herbicidas fenóxidos y atrazina.

Su planta de San Nicolás fue durante años objeto de denuncias por contaminación ambiental y volvió a quedar en el centro de la escena tras la explosión ocurrida en marzo de 2024, cuando un reactor sufrió un grave incidente que dejó un trabajador herido, obligó a evacuar a vecinos de la zona y generó denuncias por problemas respiratorios y la aparición de residuos sobre viviendas, vehículos y vegetación.



JULIO de 2026: El máximo tribunal de la provincia de Buenos Aires puso fin a más de diez años de litigio al dejar firme la condena contra la empresa por la contaminación del río Paraná. La resolución ratifica que el daño es irreversible, cuestiona el accionar de los organismos de control y mantiene la obligación de recomponer el suelo y el acuífero afectados.

La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires dejó firme la condena contra la empresa Atanor S.C.A. al rechazar el último recurso presentado por la compañía y confirmar las sentencias de primera y segunda instancia que la responsabilizan por provocar un daño ambiental irreversible sobre las aguas del río Paraná, a la altura de su planta industrial de San Nicolás.

Con esta decisión, el máximo tribunal bonaerense puso fin a un litigio que se extendió por más de una década y que fue impulsado por la Asociación Civil Cuenca Río Paraná, representada por el abogado Fabián Maggi. La resolución ratifica la responsabilidad de la firma por la contaminación generada por sus efluentes industriales y consolida uno de los antecedentes judiciales más relevantes en materia ambiental vinculados a la industria agroquímica en Argentina.



Los fundamentos del fallo

Según explicó Maggi, la sentencia se sostiene sobre tres ejes centrales: la confirmación de que el daño ocasionado al río Paraná es irreversible, la constatación de que la empresa desarrolló parte de su actividad en un marco de ilegalidad y la existencia de graves deficiencias en los controles estatales.

En este último aspecto, el fallo cuestiona el accionar de la Autoridad del Agua (ADA) y del Ministerio de Ambiente bonaerense por no haber fiscalizado adecuadamente la totalidad de los compuestos químicos asociados a la actividad de la planta. De acuerdo con el abogado de la asociación demandante, esa situación podría derivar en responsabilidades penales para funcionarios públicos por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario e incluso falsedad ideológica.

Las pruebas de la contaminación

Durante el proceso judicial se incorporaron pericias técnicas y estudios científicos que acreditaron la presencia de distintos agroquímicos en el área de influencia de la planta de Atanor.

Entre las evidencias figura un informe de la Autoridad del Agua elaborado en febrero de 2026 sobre muestras tomadas en octubre de 2025 en el arroyo Yaguarón, donde se encuentra emplazada la fábrica. Allí se detectaron concentraciones de glifosato de hasta 1,9 microgramos por litro, de su metabolito AMPA de hasta 1,4 microgramos por litro y niveles de atrazina de hasta 0,6 microgramos por litro. También se identificó la presencia de azoxistrobina e imidacloprid en varias de las muestras analizadas.

Según Maggi, estos resultados demuestran que la contaminación persistió incluso mientras la empresa desarrollaba tareas de remediación ordenadas por la Justicia para recomponer el suelo y el acuífero subterráneo.

No obstante, el propio informe de la ADA advierte que, debido a que esos productos son ampliamente utilizados en la actividad agropecuaria y están autorizados por el Senasa, resulta complejo atribuir la totalidad de la contaminación exclusivamente a Atanor, ya que podrían existir aportes provenientes de otras actividades desarrolladas en la cuenca.

Esa ha sido precisamente la principal línea de defensa de la empresa, que sostiene que la presencia de agroquímicos en el río no responde únicamente a su actividad industrial.

Si cuidamos nuestro entorno, viviremos mas y mejor-