El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
miércoles, 25 de marzo de 2026
¿Por qué comer el riquísimo HÍGADO de vaca con cebollas? -Hoy receta sencilla- Carne en extremo nutritiva.
¿QUE VALORES NUTRITIVOS NOS APORTA EL HIGADO SEGÚN la CIENCIA? El
hígado de vaca es uno de los alimentos más densos en nutrientes del planeta,
destacando como una fuente excepcional de hierro
hemo de alta absorción, vitamina B12 (esencial para la sangre y nervios),
vitamina A (para visión e inmunidad) y proteínas de alto valor biológico.
También aporta zinc, cobre, selenio y ácido fólico.
El hígado con cebolla es un plato tradicional en
muchas culturas alrededor del mundo, incluyendo la cocina europea, asiática y
latinoamericana, debido a sus altos valores nutricionales y su fácil preparación.
El hígado con cebolla es un plato clásico que ha sido apreciado en
muchas culturas culinarias por su sabor robusto y su valor nutritivo. Este
plato combina la riqueza del hígado de VACA con
la dulzura y suavidad de las cebollas caramelizadas, creando una armonía de sabores que deleita el
paladar. El hígado es una excelente fuente de hierro, vitamina A y proteínas, lo
que lo convierte en una opción saludable y nutritiva para cualquier comida.
Aunque a veces puede tener un sabor fuerte, marinarlo adecuadamente y cocinarlo
con los ingredientes correctos puede transformar el hígado en un manjar delicioso.
La
combinación con cebolla no solo mejora el
sabor, sino que también aporta una textura agradable y un toque de dulzura que
equilibra perfectamente el plato. La preparación de hígado con cebolla es
relativamente sencilla y no requiere ingredientes complicados, lo que lo hace
accesible para cualquier cocinero casero, desde principiantes hasta expertos.
Además, este plato es versátil y puede ser acompañado con una variedad de
guarniciones como puré de papas, arroz o ensaladas frescas. Si buscas combinar sabor,
nutrición y facilidad de preparación, el hígado con cebolla es una elección excelente para tu
repertorio culinario. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
500
gramos de hígado de res (asegúrate de que esté fresco y limpio; puedes pedirle
al carnicero que lo corte en filetes finos), 3 cebollas grandes (cortadas en
aros finos), 3 dientes de ajo (picados finamente), 1 taza de harina de trigo
(para empanizar el hígado), 1/2 taza de vino blanco (opcional, para darle un
toque de sabor), 1/4 taza de vinagre balsámico (para marinar el hígado), 1/4
taza de aceite de oliva (para freír), 2 cucharadas de mantequilla (para dar
sabor a la cebolla), sal y pimienta al gusto (para sazonar), 1 ramita de
perejil fresco (para decorar).
Procedimiento
Lava bien los filetes de hígado con agua fría. Si es necesario, retira
cualquier membrana blanca que pueda tener.
Coloca los filetes en un
recipiente y cúbrelos con el vinagre balsámico.
Deja marinar por al menos 30 minutos en el refrigerador. Esto ayuda a suavizar
el sabor fuerte del hígado.
Mientras el hígado se
marina, calienta una sartén grande a fuego medio con 2 cucharadas de aceite de oliva.
Añade los aros de cebolla a la
sartén y cocina lentamente, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén doradas
y caramelizadas. Esto tomará unos 15-20 minutos.
Una vez caramelizadas, agrega la mantequilla y el ajo picado.
Cocina por unos minutos más hasta que el ajo esté
fragante. Retira las cebollas de la
sartén y resérvalas.
Saca los filetes de
hígado del marinado y sécalos con papel de cocina. En un plato, mezcla
la harina con una pizca de sal y pimienta.
Pasa los filetes por
la harina, asegurándote de que estén bien cubiertos por
ambos lados.
Calienta la sartén (donde cocinaste las cebollas) a fuego medio-alto con el aceite de oliva restante.
Fríe los filetes de hígado durante unos 2-3 minutos por cada lado, o
hasta que estén dorados y cocidos al punto que prefieras. No los cocines
demasiado, ya que el hígado puede
volverse duro.
Monta
el plato
Una vez que el hígado esté
cocido, retíralo de la sartén y colócalo en un plato cubierto con papel de
cocina para absorber el exceso de aceite.
Si deseas, puedes desglasar la sartén con el vino blanco, raspando los restos de cocción del
fondo de la sartén para hacer una salsa rápida.
Cocina a fuego medio hasta que el vino se reduzca
a la mitad.
Coloca los filetes de hígado en un plato de servir y cúbrelos con
las cebollas caramelizadas.
Si preparaste la salsa de vino blanco, vierte un poco sobre el hígado y las cebollas.
Decora con perejil fresco
picado.
Este plato combina muy bien con puré de papas, arroz blanco, o una ensalada verde fresca. También puedes acompañarlo con unas papas fritas o al horno.
EL DATO NEGATIVO: La Argentina debe frenar al HANTAVIRUS. Según el Boletín Epidemiológico Nacional citado por la Agencia CyTA-Leloir, 27 fallecidos-
¿QUE es el
HANTAVIRUS? En 2026 es
una enfermedad viral grave y a menudo mortal transmitida por roedores
silvestres (especialmente el colilargo), con brotes activos en Argentina.
A comienzos de 2026, se reportaron casos fatales y una alerta sanitaria por
aumento de contagios, principalmente por inhalación de orina/heces
en ambientes cerrados.
Con 27 fallecidos y una letalidad de 31,4% en la temporada 2025/2026, el hantavirus vuelve a ganar importancia en la Argentina, reactivando la urgencia por fortalecer la investigación científica y la respuesta sanitaria.
De acuerdo con el último
Boletín Epidemiológico Nacional citado por la Agencia CyTA-Leloir, en lo que va
de la temporada 2025/2026 ya se notificaron 27 fallecidos por hantavirus. Con esta cifra la letalidad escaló al 31,4%,
el nivel más alto desde el brote registrado en Epuyén, Chubut, en 2018.
Tras ocho años de trabajo en el Albert
Einstein College of Medicine de Nueva York, la investigadora argentina María
Eugenia Dieterle regresó al país para dirigir el Laboratorio de Virus
Emergentes de la Fundación
Instituto Leloir. Desde allí la bióloga
buscará avanzar en nuevas herramientas de diagnóstico y terapias contra este
virus.
La investigadora enfocará sus
esfuerzos en comprender mejor los mecanismos con los que estos virus infectan
las células. Ese conocimiento es clave en enfermedades emergentes, ya que
apunta a traducirse en desarrollos concretos. Entre sus objetivos
figura la creación de una plataforma para producir anticuerpos monoclonales a
partir del suero de pacientes convalecientes, con potencial aplicación no solo
en hantavirus sino también en otros patógenos regionales, como el virus Junín y
el Oropouche.
La propia Dieterle resumió la urgencia del momento y habló del
"aumento de los contagios" y de la mayor letalidad registrada este
año, para subrayar que el hantavirus exige más atención científica y sanitaria.
En este escenario, la enfermedad volvió a tener impacto nacional y la
investigación básica aparece como un eslabón indispensable para anticiparse a
nuevos brotes.
En momentos en que el
hantavirus vuelve a mostrar su costado más preocupante en la Argentina, con más
muertes y mayor letalidad, la investigación científica gana centralidad. El regreso de María Eugenia
Dieterle no solo aporta capacidad instalada y nuevas líneas de trabajo, sino
que también refuerza el valor de producir conocimiento local frente a
enfermedades emergentes con impacto sanitario.
martes, 24 de marzo de 2026
¿CAPILLAS CONSTRUIDAS CON NUESTROS HUESOS? Algunas de las CAPILLAS de huesos humanos más espeluznantes de Europa.
**Los humanos nos adaptamos a todo lo bello y
lo más espantoso, ¿vendrá en nuestro ADN? HOY estas iglesias son sitios que figuran en los recorridos turísticos, visitar la muerte–mafg-
Hasta tiempos históricos bastante recientes,
los cementerios solían estar adosados a las iglesias. En muchos templos incluso
se enterraban a los vecinos más ilustres bajo el pavimento de la propia nave de
oración. Esta práctica se abandonó por motivos higiénicos, pero hubo momentos en los que una alta mortandad –generalmente causada por guerras o epidemias–
desembocaron en una abundancia de cadáveres que hicieron difícil su gestión. En
diferentes iglesias europeas tuvieron la misma ocurrencia: aprovechar los
huesos para formar capillas. De este modo, cráneos, fémures, tibias y caderas se convirtieron en una solución
constructiva a la vez que una reflexión religiosa sobre la temporalidad de la
vida, amén de deshacerse del excedente de
esqueletos.
Tal vez la más barroca y sofisticada de las
capillas de huesos europeas sea la
de todos los Santos de Sedlec, en la República Checa. En esta localidad a 80 km al este de Praga, los
esqueletos de más de 70.000 personas han sido utilizados desde principios del
siglo XVI para levantar una morbosa nave en la que prácticamente todo está hecho a partir de los cadáveres resultantes de la Peste Negra y de las víctimas de las guerras husitas. Desde el escudo
heráldico que franquea una de las puertas principales a las guirnaldas, pasando
por las lámparas y candelabros, las cenefas de los techos… todo a partir de un
minucioso trabajo en que calaveras y otras partes de cuerpos humanos han
servido para alzar este monumento tétrico, pero que se ha convertido, después
de la propia Praga, en uno de los lugares más visitados de la República
Checa.
Évora y Los huesos que "nos
esperan"
Menos
barroca pero igualmente impresionante es la Capilla de los Huesos de la
iglesia de San Francisco, en Évora (Portugal). Esta bella localidad del
Alentejo se muestra altamente filosófica, y recibe a los visitantes del
templo con el rótulo “Nos ossos que aquí estamos pelos vossos esperamos”. En
este caso se trata de un oratorio de estilo manuelino en el que han sido
encajados restos de esqueletos que “mejoran” la decoración. Cráneos que recorren
las cenefas de los techos abovedados, forran las paredes y las columnas en
castrense orden. Se dice que esta nave se empezó a decorar así cuando los 42
cementerios que tenía la ciudad quedaron abarrotados y no podían absorber más
cadáveres. Los monjes de San Francisco decidieron vaciarlos para generar nuevos
espacios en los camposantos e ir colocando pacientemente los hasta 5.000
cadáveres que se exhiben hoy en día en Évora.
Huesos frente al mar en Otranto
En Italia
la misma práctica de remover huesos ha sido adoptada en diferentes templos. Uno de los más destacados está en la costera localidad de Otranto, en la hermosa Apulia.
Poco suponen los bañistas que acuden allí cada verano a disfrutar de sus playas
que, en la catedral, escoltando a una beatífica imagen de la Virgen
tallada en mármol, encontrará unas vitrinas en las que se alinean cientos de
calaveras. Se trata de las víctimas del asalto otomano de principios
del siglo XV. La estupenda fortaleza de la localidad no sirvió para frenar a
las huestes musulmanas, y desde entonces las cuencas vacías y las desdentadas
mandíbulas miran a los fieles de la catedral, que generalmente son incapaces de
apartar la vista de tal montaña de cráneos.
Calaveras hasta los frescos en Milán
En la iglesia
de San Bernardino de Milán el espectáculo es similar, pero las
vitrinas se alzan hasta los altísimos techos. Cuando el visitante
levanta la mirada siguiendo la pirámide de cráneos se encuentra, de manera
chocante, con los bellos frescos que decoran la bóveda. Se
trata de un templo construido a finales del siglo XIII en unos terrenos que
estaban ocupados por un hospital y un cementerio. Cuatro siglos más tarde al
escultor Giovanni Andrea Biffi se le ocurrió que podría trabajar con los huesos
del osario para embellecer los muros del templo. Esta
práctica no fue una moda pasajera, pues cuando en el siglo XVIII la iglesia
sufrió un devastador incendio, el encargado de la reconstrucción siguió con la
idea de utilizar los huesos para la decoración. Así, los incluyó en puertas,
marcos y paredes para complementar la decoración rococó que se impuso en la
época.
Czermna tiene Un techo casi
contemporáneo
Rozando la
frontera con la República Checa, a 500 kilómetros al sur de Varsovia, se halla
la localidad polaca de Czermna. En ella se encuentra la
Capilla de los Huesos. Aquí los restos de cadáveres forran todas las paredes,
el deambulatorio y las calaveras llegan a aposentarse hasta en el
altar. En el tejado, el entrecruzado de tibias y fémures podría
recordar una versión tétrica de las obras más vanguardistas de Miquel Barceló.
Los huesos
de más de 20.000 personas caídas durante la Guerra de los Treinta Años ocupan
cada rincón, llegando incluso a entorpecer la visión de algunos santos y
arcángeles, rodeados materialmente por los huesos que asedian sus capillas.
Solución constructiva, ganancia de espacio o reflexión sobre la temporalidad de
la existencia humana, las capillas de huesos europeas –de las que hay muchos
más ejemplos– generan a partes iguales fascinación, rechazo, morbo y
atracción, y hoy, insospechadamente, son enclaves de interés turístico.














