SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



jueves, 23 de abril de 2026

Protejamos nuestras tradiciones atraves de la música, el canto, la poesía y la danza-


 

FITO-SANITARIOS y DRONES: Para asegurar una mayor protección a las PERSONAS y al ambiente circundante.

 

**¿LOS CURSOS SON GRATUITOS?

La provincia de Entre Ríos puso en marcha un nuevo marco regulatorio para el uso y manipulación de fitosanitarios. Se trata de la Ley 11.178, una normativa que, según la secretaria de Agricultura, Ing. Agr. Carina Gallegos, apunta a "asegurar una mayor protección al ambiente y a las personas", al tiempo que fortalece la trazabilidad y la profesionalización de toda la cadena.



Gallegos detalló que la ley establece la obligatoriedad de registro para diez tipos de actores vinculados a la actividad, quienes deben estar "inscriptos, habilitados y capacitados". En ese sentido, subrayó que el objetivo es garantizar "la mayor trazabilidad posible en el uso, en la aplicación, en la venta y en el transporte de fitosanitarios".

La funcionaria remarcó que el nuevo esquema normativo es más exhaustivo que el anterior, tanto en los requisitos generales como en los específicos. Además, incorpora controles tecnológicos y presenciales. 



"Hay actividades que tienen que estar sumamente controladas, en algunos casos de manera tecnológica y, en otros, con supervisión directa del asesor fitosanitario, que es quien vela por el cumplimiento en el lugar", explicó. Este profesional, agregó, cumple un rol clave en la verificación de condiciones meteorológicas, regulación de equipos y cumplimiento de aspectos críticos como los períodos de carencia, el estado de los cultivos y las distancias de aplicación.

De una ley productivista a un enfoque integral  



Consultada sobre las diferencias con la normativa anterior, Gallegos señaló que aquella tenía "un enfoque más productivista", acorde al contexto en el que fue creada. Sin embargo, destacó que fue una ley pionera en el país. Con el paso del tiempo, explicó, surgieron nuevas demandas sociales, avances tecnológicos y mayor conocimiento, lo que derivó en la actualización del marco legal. Entre los principales cambios, mencionó la incorporación de los drones como herramienta de aplicación, inexistente en la legislación previa.

Otro punto central es la segmentación de áreas sensibles en cuatro categorías, según la presencia permanente o transitoria de personas. A partir de esa clasificación, se establecen zonas de exclusión y de amortiguamiento, con restricciones específicas.

En las zonas de amortiguamiento, por ejemplo, solo se permite el uso de productos de menor toxicidad, además de exigir el cumplimiento de condiciones adicionales. "La protección al área sensible es superior", sintetizó.

  Distancias, recetas y buenas prácticas  

Las distancias de exclusión varían según el tipo de aplicación -mochila, terrestre, aérea o dron- y el área a proteger. Esta combinación determina los límites operativos, que están disponibles en formato gráfico en la web oficial. A su vez, Gallegos recordó que toda aplicación debe realizarse con productos registrados ante el SENASA, contar con receta agronómica obligatoria y cumplir con los protocolos de buenas prácticas.

Drones: licencia obligatoria y foco en la seguridad aérea  

Uno de los puntos más novedosos de la ley es la regulación del uso de drones en aplicaciones fitosanitarias. En Entre Ríos, los operadores deben contar no solo con el carnet de aplicador, sino también con licencia de piloto. "Creemos que la seguridad tiene que ser integral", afirmó Gallegos y amplió: "No es menor la operación en el espacio aéreo, la interferencia con otros medios de aplicación, con tendidos eléctricos o con zonas pobladas". Si bien en otras provincias no siempre se exige licencia, Entre Ríos decidió mantener este requisito, en línea con la normativa aeronáutica y ante escenarios donde los drones no operan en categoría libre.

Capacitación obligatoria según el tipo de aplicación  

La capacitación es otro eje central de la nueva ley. Durante 2025 ya se realizaron cursos específicos para operadores de drones, y este año se replicará el esquema con formaciones dirigidas a distintos perfiles. Habrá instancias para aplicadores terrestres, aéreos tripulados, operadores de drones y también para quienes utilizan mochilas. "Las capacitaciones son obligatorias y están orientadas al modo de aplicación", explicó la funcionaria. Incluso quienes trabajen con más de un sistema deberán capacitarse en cada uno de ellos. Según Gallegos, esto responde a la necesidad de "una formación constante y profesionalizada", ya que las técnicas varían según el tipo de equipo.

 

 

miércoles, 22 de abril de 2026

Como aves y felinos...,


 

Una VERDADERA HISTORIA de AMOR al PROJIMO: Dr. E. L. MARADONA, resigno fama y comodidades para curar durante 50 años a indígenas y humildes de la selva, vivió 100 años.

 

En varias oportunidades fue nominado para el premio Nobel. “No quiero recibir el Nobel. Y si me obligaran, donaría todo el dinero para la niñez. Porque, una vez que yo parta, no quiero que quede un solo chico sin saber leer, escribir y sin atención médica”



Corría el año 1935 cuando Esteban Laureano Maradona volvía en tren desde Paraguay con destino a la ciudad de Tucumán. Había cumplido 40 años y venía de pasar tres años en tierra guaraní atendiendo a los heridos de la sangrienta Guerra del Chaco Boreal, entre aquel país y Bolivia. Regresaba a la Argentina dispuesto a instalar un consultorio en Buenos Aires, donde vivía su madre. Pero pensaba hacer algunas escalas en Salta, Jujuy, y Tucumán, donde vivía su hermano Juan Carlos, entonces intendente de la capital provincial.



Nunca imaginó que aquel 2 de noviembre su vida daría un vuelco inesperado. En la estación formoseña conocida como “Km 234” del paraje Guaycurú, también llamado Estanislao del Campo, una voz desesperada se alzó entre los viajeros pidiendo auxilio. Necesitaban un médico para asistir a una mujer que hacía varios días intentaba dar a luz. Así recordaba Maradona este momento trascendental de su vida: “Un grupo de personas preguntaba a voz en cuello si algún pasajero se animaba a asistir a una parturienta en estado de gravedad. (…) Tomé mi maletín. Subí a un sulky. De las riendas tiraba una mujer cincuentona. (…) El parto fue difícil. La parturienta en verdad estaba grave. Se llamaba Mercedes Almirón y a mano saqué a esa criatura, una nena”.



 Cuando regresó a la estación a comprar un pasaje para el siguiente tren se encontró a una multitud que se había congregado y reclamaba sus servicios. “Tal fue la noticia que en dos horas se había propagado… De golpe me vi rodeado por un indiaje astroso, bárbaro. Patente recuerdo algunos rostros como de animales chúcaros, ariscos, y, al mismo tiempo graves, profundamente necesitados. (…) Puedo ver esos rostros con absoluta nitidez: narices, lóbulos de las orejas mutiladas con tatuajes; manos como de cuero se me extendían suplicantes. Me arremangué, empecé a atender y me quedé con ellos…”, recordará años más tardes. 



La escala en aquel inhóspito lugar se extendió durante más de cincuenta años, donde el médico, filántropo, naturalista y escritor, vivió con una austeridad franciscana sin luz, ni gas, ni teléfono atendiendo a los humildes pobladores de la zona, muchos de ellos habitantes de comunidades aborígenes. En su homenaje el día de su nacimiento se recuerda en nuestro país el día del médico rural.



“No me gustaba ese aire elitista y aristocrático que tenía la universidad de aquel entonces. Los estudiantes iban con galerita, y yo, como buen rebelde, aparecía por las aulas con un enorme chambergo de tipo criollo”, dijo en una ocasión. Entre sus maestros se encontraron Bernardo Houssay, Pedro de Elizalde, Nerio Rojas, Gregorio Aráoz Alfaro.

En 1930 se graduó de médico y viajó a Resistencia, Chaco, donde instaló un consultorio. Viajó a la Isla del Cerrito, donde la lepra hacía estragos e impulsó la construcción de un lazareto para la atención de los enfermos. Publicó numerosos artículos en el periódico La voz del Chaco y dictó conferencias sobre diversos temas como lepra, lactancia e incluso sobre los alcances de la ley 9.688, de accidentes de trabajo, donde se granjeó no pocas enemistades por asesorar a los trabajadores sobre cómo defender sus derechos. “Los capitalistas me tenían entre ojos, y como yo atacaba al gobierno militar del señor Uriburu, la policía me perseguía”.

En varias oportunidades fue nominado para el premio Nobel. “No quiero recibir el Nobel. Y si me obligaran, donaría todo el dinero para la niñez. Porque, una vez que yo parta, no quiero que quede un solo chico sin saber leer, escribir y sin atención médica. Ellos son los verdaderos dueños del país”, manifestó alguna vez.

Dejó varias obras escritas, entre las que se destacan El problema de la lepraEl problema del vinalA través de la selva, libro editado en 1936 y 1972, donde expone las costumbres de los aborígenes y sus problemas; Recuerdos campesinos, sobre las costumbres de gauchos; un estudio de árboles y arbustos y sus propiedades medicinales, que llamó Dendrología; Animales cuadrúpedos americanosAvesPlantas cauchígenasHistoria de la ganadería argentinaVocabulario toba-pilagá y Páginas sueltas, que reúne su labor periodística.

En 1986 se enfermó y volvió a su provincia natal donde pasó sus últimos años de vida con su familia. “Declinando por la ley biológica, como hojas que caducan con el tiempo, espero el término de mi vida en este lugar donde transité los primeros años de mi niñez”, escribió en una carta a Tomás Martínez en octubre de 1988. Murió el 14 de enero de 1995, en Rosario, a los 99 años.

Referencias: Justo Lindor Olivera, Doctor Maradona, Buenos Aires, Editorial Corregidor, 1998, pág. 98.

 El nombre Guaycurú era “un apelativo guaraní para el grupo étnico que vivía en los comienzos de la conquista hispana en la región chaqueña, desde el Río Pilcomayo hasta el Río Verde”, en Branislava Susnik, Dimensiones migratorias y pautas culturales de los pueblos del Gran Chaco y su periferia, enfoque etnológico, pág. 12, citado en Cirilo Ramón Sbardella, Un perfil del Dr. Esteban Laureano Maradona, Formosa, Universidad de Formosa, 1996, pág. 19

Jorge Montagnaro, “Esteban Maradona, el médico de todos”, en Siete Días, Año XIV, Nº 708, 1981,  pág. 18, citado en Justo Lindor Olivera, Doctor Maradona, Buenos Aires, Editorial Corregidor, 1998, págs. 99-100.

 Montagnaro, citado en Justo Lindor Olivera, pág. 103.

Santiago Rodríguez Borner, Capítulos. Investigación inédita sobre la vida del Dr. Esteban Laureano Maradona, Buenos Aires, Biblioteca Nacional, 1997, pág. 27-28.

 Justo Lindor Olivera, Doctor Maradona, op. Cit., págs. 71-72. El autor consigna que el original del diploma, en poder del Dr. José Ignacio Maradona, data del año 1930, libro 5, folio 30, bajo el número 239.

Jorge Tartaglione, Héroes argentinos. Doce médicos que hicieron historia, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2018, pág. 222.

 Justo Lindor Olivera, Doctor Maradonaop. Cit., pág. 93.

 Diario Clarín, 25 de agosto de 1989, pág. 47; citado en Cirilo Ramón Sbardella, Un perfil del Dr. Esteban Laureano Maradona, Formosa, Universidad de Formosa, 1996, pág. 58.

 Diario La Prensa, 26 de septiembre de 1993, en Justo Lindor Olivera, Doctor Maradona, pág. 245

 Santiago Rodríguez Borner, Capítulos. Investigación inédita sobre la vida del Dr. Esteban Laureano Maradona, Buenos Aires, Biblioteca Nacional, 1997, pág. 86-89.

*Fuente: El Historiador-

 

 

 

 

 

Un libro dejara en libertad sus tesoros...,


 

¡¡FELICIDADES por MEDIO SIGLO DE INTENSA CULTURA!! 50 FERIA INTERNACIONAL del LIBRO de BUENOS AIRES/2026-

 

 **En lo personal estaré comentando mis  tres libros en español traducidos al Braille, infantiles y para todo el publico en  distintos stands, principalmente en los espacios para invidentes.



Desde el 23 de abril al 11 de mayo- Lunes a viernes: 14 a 22 h. Sábados, domingos y feriados: 13 a 22 h. Cada año la Ciudad de Buenos Aires es escenario de una cita ineludible con la literatura, esta será una edición aún más memorable. La Feria cumple 50 años y promete ser verdaderamente sorprendente: más de 45.000 m² dedicados al libro y la cultura, en donde convivirán homenajes a nuestra historia y las experiencias más innovadoras. 



Durante las tres semanas que dura el evento, La Rural se transforma en una autopista a los libros y en sus distintos pabellones se despliega una verdadera aventura cultural. Entre las joyas literarias que podes encontrar, hay textos de autores consagrados y voces jóvenes que vale la pena descubrir. También reediciones imperdibles, novedades de editoriales para todos los gustos y ejemplares difíciles de conseguir en las librerías.



La programación es tan amplia como fascinante. La mejor forma de no perderte ninguna actividad es a través de la agenda online del sitio de la Feria del Libro. Allí vas a encontrar la actualización diaria de todos los eventos. La grilla incluye desde presentaciones de libros y firmas de ejemplares, hasta debates, mesas redondas con reconocidas figuras y charlas apasionantes abiertas al público con referentes de diversos ámbitos.