Ciara denunció ante Anmat, INAL
y Senasa botellas rotuladas como “aceite de girasol” que podrían contener
mezclas y afectar cerca del 10% del mercado.
La Cámara de la Industria Aceitera de la
República Argentina (Ciara) presentó una denuncia ante la Anmat, el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y
el Senasa por la comercialización de envases rotulados
como “aceite de girasol 100%” que, según análisis de empresas asociadas, no
serían aceite puro y podrían estar mezclados.
Evidencias y alcance de la
denuncia a la Anmat
La entidad advirtió que la irregularidad alcanzaría aproximadamente
el 10% del mercado, es decir uno de cada diez
litros puestos a la venta, y sostuvo que la presentación identifica 16 marcas
implicadas. La cifra se fundamenta en ensayos realizados por
empresas del sector que detectaron inconsistencias en lotes específicos.
Ciara planteó que la situación genera tres perjuicios principales para
el consumidor. Primero, algunos envases traen menos
contenido del declarado, con diferencias de hasta 122 mililitros por botella;
segundo, existe incertidumbre sobre la composición; y tercero, puede haber declaraciones nutricionales engañosas que
distorsionan la elección de compra.
Las denuncia a la Anmat por el
aceite con características engañosas
Los estudios químicos detectaron niveles de ácido
linolénico muy superiores a los permitidos para el girasol: hasta 26 veces por encima del máximo. El Código Alimentario fija para el girasol un tope
de 0,3%, por lo que Ciara interpreta que esos resultados
son prueba contundente de mezcla con otro aceite. En la presentación la Cámara puntualizó la presencia de soja en productos de 16
marcas y alertó con la frase: “la soja es un alérgeno que aparece oculto”.
También consignó informes sobre envases que presentaron olor a solvente
y cuestionó etiquetas con “0% trans” que, según sus análisis, no coinciden con
la composición real.
Ciara reclamó que el etiquetado refleje
con fidelidad el contenido y expresó su respaldo al fortalecimiento de los
controles oficiales. Además pidió transparencia en la
cadena de comercialización y solicitó “una respuesta coordinada para proteger a
los consumidores y la integridad del sector aceitero argentino”. La
denuncia quedó a estudio de Anmat, INAL y Senasa, que deberán evaluar lotes, peritajes y posibles
medidas como retiros. El reclamo abre la puerta a controles más estrictos y a
un mayor seguimiento para preservar al consumidor y la confiabilidad del
mercado de aceite de girasol.

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