En un principio, el Día Internacional de la Paz se
celebraba el tercer martes del mes de septiembre. Fue en el año 2001 cuando la
Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 21 de septiembre
como el día dedicado al fortalecimiento de los ideales de paz, tanto entre
todas las naciones y todos los pueblos como entre los miembros de cada uno de
ellos, así como exhortar a las naciones y personas a que abandonen las armas y
reafirmen su compromiso de vivir en armonía unas con otras.
Para conmemorar el Día Internacional de la Paz, las
Naciones Unidas hacen un llamado para que se tomen medidas destinadas a hacer
frente al cambio climático ya que todos somos parte de la solución: desde
apagar las luces hasta usar el transporte público, asimismo, se hace un llamado
a los gobiernos locales para que emprendan acciones que sensibilicen a sus
comunidades y emprendan acciones contra el cambio climático.
Según la ONU, los Estados miembros adoptaron los 17
Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015 porque entendían que no sería
posible construir un mundo pacífico si no se adoptaban medidas a fin de lograr
el desarrollo económico y social de todas las personas en todas partes, y
garantizar que sus derechos estuvieran protegidos. Los Objetivos Sostenibles
abarcan una amplia gama de asuntos, entre ellos la pobreza, el hambre, la
salud, la educación, el cambio climático, la igualdad de género, el agua, el
saneamiento, la energía, el medio ambiente y la justicia social.
En 2019 el Día Internacional de la Paz se centra la
lucha contra el cambio climático para promover la paz en el mundo. El lema será
“Acción climática por la paz”, el cual está centrado en el Objetivo 13 de la
Agenda 2030 y la importancia de combatir el cambio climático con el fin de
proteger y promover la paz en todo el mundo.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 “Acción para
el clima” es un llamado a la acción inmediata por parte de todos a fin de
reducir las emisiones de gases de invernadero, aumentar la resiliencia y
mejorar la educación sobre el cambio climático. Hay soluciones asequibles y
escalables, como las energías renovables o tecnologías limpias a disposición de
los países con objeto de permitirles dar el salto a economías más ecológicas y
resilientes.
Asimismo, la Asamblea General de las Naciones Unidas
manifiesta que el cambio climático ocasiona amenazas claras para la paz y la
seguridad internacionales. Los desastres naturales desplazan tres veces más
personas que los conflictos, obligando a millones de personas a abandonar sus
hogares y buscar la seguridad en otros lugares.
El Secretario General de las Naciones Unidas,
António Guterres, ha declarado que “la naturaleza no negocia” e hizo hincapié
en cuatro medidas clave a las cuales deben dar prioridad los gobiernos con
objeto de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050: cobrar impuestos a la
contaminación, no a las personas; dejar de subvencionar los combustibles
fósiles; dejar de construir nuevas centrales de carbón para 2020; concentrarnos
en una economía verde, no en una economía gris.
El 23 de septiembre, las Naciones Unidas están
convocando una Cumbre de Acción Climática con planes concretos y realistas a
fin de acelerar las acciones para aplicar el Acuerdo de París. La Cumbre se
centrará en lo esencial del problema, los sectores que más emisiones crean y
las áreas donde el desarrollo de la resiliencia podría marcar la mayor
diferencia.
Municipios de México aprovechemos este Día
Internacional para emprender acciones y crear políticas públicas que ayuden a
contrarrestar el cambio climático desde lo local ya que son clave en la
concientización de la ciudadanía.
Todas las personas pueden poner su granito de arena
para conseguir los objetivos de paz y lucha contra el cambio climático:
reciclar, apagar las luces, no tirar basura, promover más el uso de la
bicicleta y usar el transporte público en vez del automóvil convencional.



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