SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



miércoles, 6 de marzo de 2019

Ya el aumento de los peajes es del 300%, categoría 2 ejes pagara $650, herida profunda a quienes trabajan.

A tal efecto, el  CONADUV rechaza categóricamente el ajuste tarifario como la convocatoria a las Audiencias Públicas “no vinculantes” para el mes de marzo del corriente para impulsar y justificar el nuevo aumento del 33 % en las tarifas de peaje.

Ricardo Lasca, del Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos (CADIA) y Coordinador del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial sostuvo:”ha quedado demostrado y confirmado que las Audiencias Públicas de carácter no vinculante son un simple formalismo y un desagradable show montado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, transformándose en una verdadera burla y falta de respeto hacia los participantes. En definitiva siempre se termina aplicando el nuevo esquema tarifario propuesto por AUBASA, pisoteando y vulnerando los derechos de los usuarios viales directos e indirectos y sin considerar la defensa del bien común”.

Para Lasca, "el sistema de peaje que rige en nuestro País, tanto a nivel nacional como provincial, es inconstitucional, confiscatorio, injusto, inviable y antieconómico”.

"Ante cada incremento de las tarifas de peaje, los argumentos esgrimidos por el poder concedente son siempre los mismos: la inflación, aumentos de costos operativos, y restablecer la ecuación económica-financiera del concesionario, no teniendo en cuenta para nada “el bolsillo del usuario” advierte Lasca.

Para quien "es evidente que el principal objetivo del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y de la Empresa AUBASA es recaudatorio y para seguir beneficiando a la patria contratista, el club de peaje y los amigos del poder, esquilmando brutalmente a quienes transitan por los corredores viales en cuestión".

Con estos tarifazos "que se dan en forma constante y sin considerar la difícil situación que atraviesa el País, siendo claramente recaudatorios, abusivos, inapropiados, y carentes de todo fundamento técnico-económico, el peaje actúa como un impuesto al tránsito y la circulación, y lo único que se logra es aumentar el costo de transporte y generar más inflación, ocasionando serios perjuicios sociales y económicos, a los usuarios viales, a las localidades servidas por los corredores en cuestión, y a toda la sociedad en su conjunto".

En Argentina, aproximadamente más del 85 % del transporte de cargas y pasajeros se realiza a través de la red vial, motivo "por el cual, el inapropiado, constante y descontrolado aumento del precio del combustible y peaje, genera una gran conmoción en la economía nacional y termina impactando fuertemente en la inflación que se dice querer combatir".

El CONADUV reitera que "califica las tarifas de peaje que se están cobrando y que se cobrarán, de exacciones ilegales, lesivas al interés general, carentes de causa jurídica, con niveles absolutamente desproporcionados con relación al servicio, contrarios al interés general, y de beneficios abusivos para el concesionario".

Sólo de peaje, ida y vuelta de Capital Federal a Mar del Plata, Autopista Buenos Aires – La Plata y Autovía 2, categoría 2 ejes, se deberá pagar $ 650.

Sumemos PAZ para restar hostilidad, emotivo momento con la presidenta de Mil Milenios de Paz, Sra. Ines Palomeque.


Comparto nota recibida de Greenpeace Argentina: Basurero toxico en Neuquen, 40 activistas encadenados.

Hola miguel angel,



Estoy junto a más de 40 activistas realizando una protesta pacífica en la provincia de Neuquén, dentro de un basural ilegal donde la empresa holandesa Shell (junto a Total e YPF) arroja desechos petroleros (con metales pesados como cadmio y plomo) que se liberan al aire y al agua y, así, envenenan la Patagonia.


Con el mensaje “Basurero tóxico ilegal. Basta de este desastre” mis compañeros resisten haciendo bloqueos y acampando desde hace más de 8 horas para impedir la descarga de residuos peligrosos que ya están causando enfermedades relacionadas con la contaminación del agua y las napas a los habitantes de la zona.

Llegamos a este punto límite porque no podemos permitir que las compañías petroleras hagan negocios a cualquier costo ambiental y sean verdugos de nuestra tierra.





Ahora mismo, los activistas se encuentran encadenados y tienen bloqueadores de metal en los brazos. Están soportando temperaturas muy altas en la entrada y en el interior del predio que alberga piletones de un tamaño equivalente a 15 canchas de fútbol.




Es MUY importante que mientras nosotros resistimos desde nuestros campamentos vos, desde el lugar en el que te encuentres, te sumes a este reclamo.



Nuestra Patagonia está en peligro. Los desechos van directamente al suelo sin ninguna medida de seguridad ni drenaje. Los basurales se llenan y se desbordan. Y toda esta contaminación ocurre apenas a 5 kilómetros de la ciudad de Añelo, cerca de campos agrícolas y del Río Neuquén. Los vecinos ya no tienen agua potable. 


En diciembre de 2017 Shell vertió más de 1 millón y medio de litros en estas piletas de residuos.


No hay controles. No hay sanciones. Lo que está pasando es muy grave y todos tienen que enterarse miguel angel. La salud de las personas y el medio ambiente valen más que el petróleo. Pero las empresas siguen adelante con total impunidad.





Cuento con tu apoyo.

Un abrazo.

Leonel Mingo
Campaña Clima y Energía

martes, 5 de marzo de 2019

El saber nos hará libres para comprender la verdad.


El carnaval fue traído a Argentina por los primeros españoles, aquí les dejo un fragmento de su rica historia.


Todas las imágenes pertenecen a los Carnavales Artesanales de Lincoln, Buenos Aires/2019

 Según las crónicas, el carnaval fue traído a Argentina por los primeros españoles, y se cree que los primeros corsos se realizaron hacia mediados del siglo XVIII, donde la cultura negra tuvo mucha importancia para darle colorido. Ya en 1771 el Gobernador de Buenos Aires Juan José Vertíz implantó los bailes de carnaval en locales cerrados.


La gente se metía en las casas y reventaban huevos por todos lados! El exceso y la destrucción de propiedad eran tan grandes que en febrero de 1795 el virrey Arredondo prohíbe  "los juegos con agua, harina, huevos y otras cosas". Luego se volvió costumbre, en especial entre las mujeres, jugar a tirarse con agua con cualquier recipiente; hasta usaban huevos vaciados y rellenos con agua con olor a rosa (aunque a veces se tiraban huevos podridos). 

Este tipo de celebraciones se realizaban más que nada en las grandes sociedades (como la casa de Margarita Sanchez de Thompson, la casa del Virrey Cisneros, la casa de "La Perichona",  entre otras). Pero era en los barrios más humildes, conformados por pequeñas comunidades integradas por población negra de origen africano, donde se practicaba el candombe.

Otra costumbre, que en algunas ciudades se sigue realizando al día del hoy, es la de quemar un muñeco de paja. Esta costumbre viene de la época de Rosas, y se llamaba "día del entierro": Los vecinos de cada barrio colgaban en algún lugar un muñeco de paja, al que llamaban Judas, que luego era quemado, en medio de una fiesta general.

Ya en 1839 se permitieron las máscaras y comparsas, además de los cohetes, luego de la debida autorización de la policía. Solo se permitía el juego en los tres días propiamente dichos de carnaval, y el horario era anunciado desde la Fortaleza (actual Casa Rosada) con tres cañonazos al comienzo, 12 del mediodía, y otros tres para finalizar los juegos, al toque de oración (seis de la tarde). Por más que se trataba de prevenir desmanes, el problema es que la misma policía formaba parte de los festejos y ninguna medida preventiva era respetada, por lo que comenzaron a incrementarse las peleas, vandalismo, 
robo, alcoholismo, violaciones y hasta muertes. Por este motivo, el 22 de febrero de 1844 Rosas prohíbe por decreto el carnaval.
Recién se vuelve a permitir el carnaval 10 años después, una vez Rosas fuera del poder, pero esta vez estaba mucho más reglamentado, con mucha custodia policial, y sólo se realizaban bailes públicos en diversos lugares, previo permiso de la policía. También comienzan a predominar las comparsas, pero debían estar anotadas, así como sus integrantes y las personas que llevaban caretas, que tenían que pedir un permiso y llevarlo encima por si un policía lo requería.
Ya a partir de 1870 los carruajes comenzaron a desfilar en los corsos, que se hacían en las calles Rivadavia, Victoria y Florida, aunque luego se extenderían a otras calles y barrios. Eran muy alegres y vistosos, los disfraces y adornos eran cada vez más lujosos.
Por esa época los bailes comenzaron a tener importancia. Se hacían a continuación de los corsos en teatros, instituciones sociales, hoteles y residencias particulares. Usualmente eran de disfraces, y se bailaban polcas, valses, etc. En casi todos los clubes barriales había bailes en carnaval, tanto en la Capital como en el Gran Buenos Aires.
Con los años, la gente de sociedad se fue distanciando y dejó de compartir como antes estas fiestas populares, solo iban a los bailes o se mostraban en los carruajes durante los corsos más importantes. Dejó de existir la camaradería donde los blancos y negros se mezclaban con los ricos y los pobres, los grandes con los chicos. Con los años, el carnaval fue perdiendo su encanto, al punto que empezaron los desmanes de nuevo por culpa de patotas y bandas de gente pesada que siempre armaba pelea, hasta que en 1909 se suspendieron los corsos por los continuos incidentes que se producían.
A partir de 1915 muchas de las famosas comparsas fueron desapareciendo. Fueron siendo remplazadas por las murgas. Los corsos perdían brillo, se poblaban de chatas, carros y carritos de lechero, ya no primaba la elegancia de tiempos pasados. Eran tiempos difíciles y se reflejaba en los festejos del carnaval. Los desfiles fueron siendo dejados de lado por los bailes en gran escala que organizaban diferentes instituciones sociales. En la década del 20 eran muy pocos los corsos que seguían existiendo, y menos aun los que seguían siendo alegres y divertidos.
Los carnavales siguieron existiendo como fiesta pública por entidades organizadas por barrios, que es la forma que todavía se realiza en nuestros días. Desaparecieron los corsos, pero todavía se festeja. Y por supuesto los juegos con agua nunca desaparecieron por más prohibiciones que les implantaron, ya que es de lo más común a ver a niños tirándose bombas de agua!
Pero los vaivenes de la sociedad política y económica Argentina volvieron a incidir en los festejos, ya que Perón prohibiría los días feriados para festejarlo, aunque no estaba en contra del carnaval en sí. El siguiente revés se produciría durante la dictadura militar del ’76, que prohibió directamente el carnaval, que recién volvería con el regreso de la democracia en 1983, y que durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se restablece los feriados para festejar el carnaval.
Increíble todas las vueltas que dio esta celebración casi tan antigua como la humanidad! Hace apreciar más esta festividad, no? A disfrutar!

Sumemos PAZ para restar hostilidad-


El rancho de Julio y Stella en la Provincia de Buenos Aires, rescata formas originales de más de una centuria.


Un poco de historia de las viviendas de argentina de los gauchos e inmigrantes de las grandes planicies de siglos atrás.
Este centenario rancho fue restaurado por las manos, la pasión y el amor Stella y Julio.

Aunque el nuevo tipo de vivienda en América se construía en gran medida basándose en la ingeniería precolombina (por ejemplo la de los bohíos) mezclada con las chozas europeas, el rancho tomó su nombre de una palabra española. El gaucho, con frecuencia descendiente de español e indígena, tomó de cada cual un poco para fabricar su vivienda de acuerdo a las conveniencias de terreno y climáticas.

Las dimensiones de la planta básica (o pieza nuclear) de un rancho hasta inicios de siglo XXI solían ser la de un rectángulo de 4x4 a 5x5 metros con unos 3 metros de altura en la cumbrera del techo a dos aguas; esto por dos motivos uno consecuente del otro: la familia del gaucho y la del paisano no solían tener aceptados sus papeles de dominio del terreno (escritura
No falto nuestra música folclórica, el tango,
lo romántico y la poesia.

máxime cuando la inmensa mayoría de los pobladores rurales habían sido relegados o privados de una alfabetización oficial) y por lo tanto, al carecer de "títulos de propiedad" no podían invertir vanamente su valioso tiempo en edificar (como sí ocurría en Estados Unidos) un edificio importante y estable que les sirviera de vivienda ya que tanto el gaucho como el paisano podían ser desalojados arbitrariamente de sus terrenos por cualquier arbitraria autoridad oficial.
Mezcla de españoles, italianos y originarios disfrutando del amor
y las bondades de nuestra tierra argentina.

Esa vivienda era de "chorizo" y de paja "quinchada". El "chorizo" es una argamasa de barro y paja (adobe) con que se levantaban las paredes. Para el techo se usaba la "paja quinchada": manojos de paja atados con un junco a un "quincho", tal quincho de paja casi siempre se disponía en forma de techo a dos aguas para favorecer su desagote.
La de cumbrera en la zona superior de la cubierta.
Postal de una bella e inolvidable
 jornada en la chacra.

Es un rancho con una cubierta a dos aguas, al frente triangular (el mojinete), que lleva una viga principal en la cumbrera (casi siempre un gran longitudinal tronco denominado "horcón" que es la cumbrera para el techo a dos aguas; entre la cubierta o techumbre y las paredes costaneras, se apoyan las "tijeras", a ambos lados, que sobresalen un trecho para formar el alero; sobre las "tijeras" van, horizontal y paralelamente, las cañas o ramas de sauce, que sustentan la paja "quinchada" de la techumbre.

Preparada así la estructura, se levantan las paredes exteriores, se techa y se colocan puertas y ventanas que, en un principio, eran simplemente huecos, luego de cuero, y muy posteriormente de madera. Los ranchos podían se de adobes, como los ladrillos actuales pero sin cocinar, una vez secados al sol se convertían en paredes que existen hasta nuestros días, alguno centenarios aun son abitados.

¡Gracias Stella y Julio por tanto afecto!