El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
miércoles, 20 de mayo de 2026
CURIOSIDADES HUMANAS, ¿Dónde va la CONCIENCIA cuando DORMIMOS? ¿lo sabe la ciencia?
Cada noche realizamos un acto que puede ser misterioso pero es fantástico, y ni siquiera nos damos cuenta. Nos tumbamos, cerramos los ojos y luego desaparecemos. No es el cuerpo, ni la respiración, sino nosotros — el que piensa, que se preocupa, que planea y que recuerda — simplemente desaparecemos. Pero no tenemos ni idea de a dónde vamos.
Esta noche, cuando te rindas al
sueño, te disolverás en algo profundo y más allá de la comprensión cotidiana.
Pero hemos sido condicionados a tratar esta “muerte” y “resurrección” diaria
como algo banal. Cuando en realidad es un viaje extraordinario que nos ocurre
cada noche. Sin embargo, podemos pasar toda una vida sin darnos cuenta de lo
que realmente está ocurriendo cuando nos vamos a dormir.
Cada noche, si queremos entrar
en una perspectiva más dramática, practicamos algo que equivale a una especie
de “suicidio voluntario”. Porque lo que llamamos el “yo” — ese hablante
interior que piensa, que siente, que experimenta y que existe — entra voluntariamente
en un olvido absoluto de sí mismo.
Estamos tan acostumbrados a
esta desaparición nocturna que no nos damos cuenta de cuán extraordinaria es.
Los pensamientos se detienen, la sensación del tiempo se evapora, nuestra
identidad — todas las opiniones, recuerdos y preocupaciones a los que nos
aferramos con tanta fuerza — se disuelve por completo. Y, sin embargo, de
alguna manera profunda, hay algo detrás que siempre está presente.
Es algo que no es el “yo”, pero
tampoco es el “no-yo”. Es como si cada noche fuéramos a una especie de
vaciamiento del yo, un “vacío” — el ser puro que siempre permanece en la
existencia mientras el ego desaparece.
La sociedad nos enseña a tratar
este “milagro” diario como si fuera solo una especie de mantenimiento, una
carga de batería, el reinicio del ordenador o de una máquina. Así, pensando
así, el resultado siempre será algo trivializado.
Ahora veamos más de cerca. ¿Qué
es exactamente lo que desaparece cuando nos quedamos dormidos?
Nuestro nombre ya no importa.
Nuestro trabajo, nuestras relaciones, nuestras interminables listas de tareas —
todo desaparece. Todo lo que pensamos que nos define simplemente deja de estar
presente.
Esa persona que está preocupada
por la reunión de la mañana siguiente, que recuerda la conversación de ayer,
que tiene opiniones políticas o prefiere el café — toda esa construcción se
detiene por completo.
Es el olvido más absoluto. Y no
lo vivimos con la percepción o el sentimiento de pérdida o muerte. Porque no
hay tragedia en el sueño profundo, no hay duelo por el “yo” que va a
desaparecer. ¿Por qué?
Porque ese “yo” que podía
quejarse ha desaparecido.
Cada noche demostramos que
existimos perfectamente bien sin ser quienes creemos ser.
Podemos decir que existimos en
una forma más pura y esencial, cuando se elimina toda carga psicológica.
Pero
esto plantea una pregunta:
Si conseguimos existir y vivir
sin nuestra identidad cada noche, ¿qué nos dice eso sobre ese “yo identidad”
que defendemos con tanto celo durante el día?
Durante el estado de vigilia,
siempre hay la sensación de que hay un “yo” observando, ¿no es así? Un
observador tras los ojos, un testigo constante de pensamientos, una presencia.
Llamémosla Conciencia. Este observador parece tan persistente, constante y
fiable que nunca cuestionamos su permanencia. De tal manera que, cuando se
duerme, se mantiene y es testigo de su calidad en la siguiente vigilia.
Cuando llega el sueño, el “yo“ se calma y desaparece, pero la
Conciencia permanece. Porque cuando despertamos de un sueño
profundo existe la noción de que hemos existido durante el sueño. En otras
palabras, siempre existe la percepción de que ese sueño ha ido bien o mal al
despertar. Y esto solo puede ocurrir cuando existe la percepción de que hemos
existido como conciencia durante ese periodo de sueño.
¡BIENVENIDA! Revista CONSTRUYENDO PUENTES de Bienestar y Extensión Universitaria de la Universidad Nacional del Oeste.
En
sus páginas conviven relatos de experiencias territoriales, invitaciones a
conocer y participar de diversas propuestas institucionales, y el compromiso de
compartir el conocimiento construido en diálogo con las problemáticas que nos
afectan.
En el primer número, descubrirán las acciones que se despliegan para promover
el acceso al nivel superior y la continuidad académica, apoyar la salud
comunitaria,fortalecer las políticas de género, el bienestar estudiantil, el
deporte, a los adultos mayores y las propuestas de extensión universitaria en
los barrios, de las que participan cotidianamente estudiantes, docentes y
nodocentes.
Construyendo Puentes nace como una apuesta por la visibilidad de ese trabajo
colectivo y es una invitación a la comunidad universitaria y a la sociedad a
reconocerse en él.
martes, 19 de mayo de 2026
Celebramos el DIA de la ESCARAPELA: Por qué era necesaria y qué motivó la elección de los colores celeste y blanco.
¿Cómo
fueron elegidos los colores? Así como sostienen que el documento original
del acta de la Independencia desapareció, no
hay constancia cierta del porqué de la elección de los colores de la
escarapela y son varias las versiones a su alrededor.
¿Reproducen el
color del cielo? ¿Es cierto que responden al color característico de la casa de
los Borbones? ¿Es un homenaje al color que usaron los regimientos de Patricios
y Húsares en la segunda invasión inglesa? ¿O hay que buscar una explicación en
las cintas que French y Beruti repartieron en los convulsionados días de mayo
de 1810?
Fue creada por Manuel Belgrano hace 210 años, tras
combatir contra los realistas durante la Campaña al Paraguay. Su propuesta fue
aceptada y su uso fue decretado un 18 de febrero de 1812, cuando pasó a ser
parte del uniforme patriota. Desde 1947, la adopción de esta insignia se
conmemora cada 18 de mayo.
La escarapela es el primer
símbolo patrio argentino y simboliza el espíritu nacional creado
cuando el objetivo de los patriotas era lograr la independencia. Fue creada por Manuel Belgrano, economista, abogado y militar casi “obligado” a serlo,
según él mismo admitió en sus memorias, al reconocer que sus conocimientos militares “eran muy cortos…”. No lo fueron cuando, en campo de batalla
contra los realistas durante la campaña al Paraguay, notó la necesidad de
incorporar algún distintivo entre sus soldados para que se
reconocieran entre sí agregando alguna insignia en sus uniformes. Así
fue como nació la escarapela azul celeste y blanca.
Parece llegado el caso de que Vuestra
Excelencia se sirva declarar la escarapela nacional que debemos usar, para que no se equivoque con la de nuestros enemigos, y no haya ocasiones que puedan sernos de
perjuicio; y como por otra parte observo que hay cuerpos del ejército que
la llevan diferente, de modo que casi sea una señal de división, cuyo nombre, si
es posible, debe alejarse, como Vuestra Excelencia sabe, me tomo la libertad de
exigir de Vuestra Excelencia la declaratoria que antes expuse”, aconsejó en una carta enviada al Triunvirato al Gobierno
central del Primer Triunvirato fechada el 13 de febrero de 1812.
La propuesta fue aceptada y cinco
días más tarde, el 18 de febrero, el Triunvirato decretó su uso y fue
incorporada como distintivo, aclarando que quedaba abolido el utilizado hasta
entonces y que formaba parte del uniforme patriota.
Tres días más tarde, una nota de Belgrano expresa la satisfacción con que él y sus
soldados recibieron la noticia: “Se ha puesto en ejecución la orden de V. E. de
fecha 18 del corriente para el uso de la escarapela nacional que se ha servido
señalar, cuya determinación ha sido del mayor regocijo, y excitado los deseos
de los verdaderos hijos de la patria de otras declaraciones de V. E. que acaban
de confirmar a nuestros enemigos en la firme resolución en que estamos de
sostener la independencia de la América”. Bajo esta última consideración, inmediatamente Belgrano creó la bandera con los mismos colores.









