SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



miércoles, 30 de septiembre de 2026

De mi poemario con introducción histórica, "Leyendas, Amor y Poesías"/1993, publicado por El Francotirador Ediciones de CABA-


 

ARGENTINA: Misiones vuelve a habilitar el glifosato para fumigaciones: el químico señalado como carcinógeno.

 

¿CUÁNDO FUE PRHIBIDO? Misiones prohibió el uso de glifosato por ley. junio 27, 2023.

Es la segunda provincia en prohibir el uso del herbicida glifosato, pilar del modelo de agronegocio actual. La ley, que establece una transición hacia la agroecología, fija una fecha límite de uso en 2025. Es uno de los agrotóxicos más cuestionados del mundo, tanto por campesinos como por investigadores. La OMS confirmó en 2015 que produce daño genético.



 2026: La provincia de Misiones habilitó nuevamente el uso del glifosato en la producción agrícola tras dar marcha atrás con la prohibición y las restricciones que pesaban sobre este herbicida.

 

Vuelta atrás: El Gobierno provincial modificó el marco legal que apuntaba a una transición hacia bioinsumos, permitiendo que los productores yerbateros sigan utilizando glifosato.



Argumento productivo: Los sectores a favor señalan que todavía no existen alternativas biológicas o mecánicas que tengan la misma eficacia, disponibilidad y bajo costo para combatir las malezas en los yerbales.

Reclamo ambiental y sanitario: Vecinos, organizaciones y ambientalistas advierten sobre la contaminación de la tierra colorada y el agua, además del riesgo para la salud humana.



El debate sobre el glifosato

Clasificación: La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, lo cataloga como "probablemente carcinógeno para los seres humanos (Grupo 2A)".

Regulación: Organismos de control nacional como el SENASA establecen normativas y límites máximos de residuos permitidos en los alimentos, aunque el debate sobre su impacto a largo plazo sigue abierto.

Alternativas: Existen investigaciones sobre bioherbicidas y control integrado de malezas, pero su implementación masiva aún enfrenta resistencia por costos y rendimiento.

 


Tomar conciencia-


 

Durante 25 años, la Dra. VIRGINIA APARICIO estudió el destino de plaguicidas y otros contaminantes agrícolas en el suelo, el agua, el aire y los organismos.

 

Recopilación cronológica de la producción científica de la investigadora argentina Virginia Aparicio sobre presencia, movilidad, persistencia y exposición a plaguicidas en matrices ambientales y biológicas. Relevamiento bibliográfico de 157 publicaciones 2001-2026.



La gravedad de lo que ocurre exige mirar su trayectoria completa y comprender qué significaría para la ciencia pública que una investigadora con más de dos décadas de trabajo, cuyos estudios fueron publicados, reconocidos y utilizados por comunidades y tribunales, pueda terminar expulsada del Estado después de investigar y comunicar resultados sobre la contaminación producida por plaguicidas.

Durante 25 años, Virginia Aparicio estudió el destino de plaguicidas y otros contaminantes agrícolas en el suelo, el agua, el aire y los organismos.



Esa producción salió del laboratorio y llegó a los Pueblos Fumigados, que durante años debieron demostrar aquello que advertían en sus cuerpos, en el agua que consumen y en los territorios en los que viven. Sus investigaciones ayudaron a comprender cómo las sustancias aplicadas sobre los cultivos pueden desplazarse, persistir, transformarse y alcanzar matrices ambientales alejadas del lugar donde fueron utilizadas.

En Pergamino, por ejemplo, esa relación entre ciencia pública, comunidades y justicia adquirió una expresión concreta. Las pericias practicadas por el equipo del INTA Balcarce, de la mano de Virginia Aparicio, sobre matrices de suelo y agua ingresaron al juicio penal y fueron examinadas durante el debate.



El Tribunal Oral Federal N.º 2 de Rosario dejó expresamente asentado que la metodología explicada por Aparicio “se encuentra avalada científicamente”. El mismo Tribunal tuvo por acreditados daños en la salud vinculados con la exposición a los agroquímicos habitualmente utilizados en la actividad agropecuaria.

Esa línea de investigación continuó en el proyecto europeo SPRINT, cuyo componente argentino estuvo bajo responsabilidad de Aparicio y que abordó la exposición a plaguicidas y a sus mezclas en personas, animales y ambiente.

En tal sentido, luego de los resultados que volvieron a mostrar la extensión de esa exposición, en junio de 2023 el INTA dispuso suspender su presentación pública y posteriormente se apartó del proyecto.



Desde 2025 Aparicio enfrenta un sumario administrativo en el que se impulsa su exoneración. La secuencia preocupa por lo que significa para ella y por el mensaje que proyecta hacia quienes investigan dentro del sistema científico público. La posibilidad de que medir, producir evidencia y comunicar resultados incómodos pueda terminar asociada a semejante consecuencia disciplinaria afecta las condiciones mismas en las que una ciencia independiente puede desarrollarse.

Este relevamiento sobre la carrera científica de Virginia Aparicio reúne y ordena veinticinco años de producción científica para que pueda ser leída en su verdadera dimensión. Es el registro de una trayectoria sostenida alrededor de una pregunta que fue creciendo con el tiempo y con la propia capacidad de medir. Qué ocurre después de que los agrotóxicos son liberados al ambiente, cómo se desplazan, dónde permanecen, en qué matrices aparecen, quiénes quedan expuestos y qué consecuencias pueden derivarse de esas exposiciones.

La recopilación permite también observar cómo el avance de la ciencia modifica aquello que sabemos y obliga a revisar certezas, regulaciones y prácticas construidas sobre conocimientos anteriores.

En los casos judiciales que abordamos en Naturaleza de Derechos, esas investigaciones recopiladas, que reconocen autoria o coautoria de Virginia Aparicio, forman parte de la argumentación ténico-cientifica en las demandas judiciales, considerando, lo que hace años hemos presentado como el “estado de la ciencia”, en lo que tiene que ver con los impactos de los agrotóxicos en las matrices ambientales, y que desde una mirada crítica – que suscribimos -, son daños ambientales.

Desde 2025 esta perspectiva, cuenta con un estándar de enorme relevancia dentro del sistema interamericano de derechos humanos.

En la Opinión Consultiva OC-32/25, Emergencia Climática y Derechos Humanos, la Corte Interamericana desarrolló el derecho a la ciencia y estableció la exigencia de recurrir a la mejor ciencia disponible para adoptar decisiones frente a riesgos ambientales.

Ese estándar exige conocimiento actualizado, metodologías científicamente reconocidas, transparencia sobre las incertidumbres, resultados verificables y conclusiones fundadas en los datos disponibles. Su importancia para los conflictos ambientales es directa, porque obliga a que las decisiones públicas acompañen el avance del conocimiento y consideren las nuevas evidencias sobre contaminación, exposición y riesgo.

Sin duda, la trayectoria de Virginia Aparicio forma parte de esa construcción permanente del mejor estado de la ciencia. Sus investigaciones ampliaron durante veinticinco años lo que sabemos sobre la presencia, movilidad y persistencia de plaguicidas en ambientes concretos de nuestro país, y en la causa de Pergamino – como ejemplo maestro - mostraron de qué manera ese conocimiento puede ingresar a un proceso judicial, sustentar medidas precautorias y permitir después evaluar sus resultados.

La mejor ciencia disponible requiere investigadores con libertad para preguntar, medir, elegir métodos y comunicar aquello que encuentran. Defender esa independencia científica es también defender el derecho de las comunidades fumigadas a que las decisiones sobre su salud, el agua que consumen y los territorios en los que viven se adopten con la evidencia más sólida y actualizada disponible.

Esta recopilación tiene ese sentido, en clave de Derechos Humanos en juego, no solo a un Ambiente Sano, a la Salud, al Agua Potable, al Hábitat Adecuado, a Gozar de los Beneficios de la Diversidad Biológica, al Aire Seguro, sino también – y principalmente - a ejercer la Libertad Científica de Investigar y Publicar sus Resultados.

Fuente: Jurisprudencia Santafesina sobre Agrotóxicos.

Naturaleza de Derechos: Recopilación y selección de fallos judiciales anotados y ordenados cronológicamente en la Provincia de Santa Fe, Argentina / 1985-2026. Descarga libre y gratuita.

 

martes, 29 de septiembre de 2026

De mi poemario, "Parábola del Ser Humano"/2013, publicado por la Editorial Área de Impresiones de la Secretaria Legislativa de La Plata, Buenos Aires.


 

Desde Paris nos llega la noticia de un CORAZON CREADO por el hombre que late y da vida igual que el nuestro propio.

 

Es un pequeño aparato blanco que combina tejidos animales con titanio y tecnología que se usa en la fabricación de misiles el que desde el miércoles late en el cuerpo de un hombre que sufría de insuficiencia cardíaca terminal. Por primera vez, un corazón artificial autónomo fue implantado con éxito por un equipo del hospital Georges Pompidou en París, anunció el viernes la empresa Carmat, que inventó el dispositivo que podría salvar la vida de decenas de miles de personas.



"Esta primera implantación se desarrolló en forma satisfactoria (...). El paciente se encuentra actualmente bajo vigilancia en reanimación, despierto y hablando con su familia", agregó Carmat, empresa fundada por el cirujano Alain Carpentier, conocido mundialmente por haber inventado las válvulas cardíacas Carpentier-Edwards.

El corazón artificial está dotado de sensores electrónicos y de un complejo sistema electromecánico que detecta la posición en la que se encuentra el paciente -de pie, sentado o tumbado- además de la presión venosa y arterial ligada a su actividad, por lo que adapta la frecuencia cardiaca y el fluido a las diferentes situaciones. Funciona con baterías externas de unas 6 horas de autonomía. 



El corazón de Carmat "imita totalmente un corazón humano normal con dos ventrículos que movilizan la sangre como lo haría el músculo cardíaco, con sensores que permiten acelerar el corazón, desacelerar, aumentar la cadencia, disminuir la cadencia. El enfermo duerme, disminuye. Sube escaleras, se acelera, por lo que no tiene nada que ver con una pompa mecánica", había explicado Philippe Pouletty, el cofundador del grupo.

"No podía soportar más ver morir a gente joven y activa a los 40 años a causa de ataques cardíacos masivos", declaró hace cuatro años Carpentier cuando presentó por primera vez el aparato, que necesitó más de 15 años de desarrollo.



Las autoridades sanitarias francesas dieron luz verde a finales de septiembre a esta intervención, abriendo nuevas perspectivas para los pacientes condenados por la escasez de injertos disponibles.

El paciente implantado, cuya identidad no se hizo pública, tenía que padecer una insuficiencia cardíaca terminal, con un pronóstico vital comprometido y sin alternativa terapéutica, según las condiciones que plantearon las autoridades sanitarias francesas.

Carmat asegura que su corazón artificial podría salvar cada año la vida de decenas de miles de pacientes sin riesgo de rechazo y garantizándoles una calidad de vida sin precedentes.

 

Que cielo...,