Una investigación analizó a
más de 2400 personas y encontró una asociación entre la duración del sueño y un
biomarcador relacionado con la enfermedad
Dormir
más horas de las recomendadas suele asociarse con descanso y recuperación, pero
una nueva investigación científica puso el foco en una posible relación entre los períodos prolongados de sueño y la salud
cerebral. Según los investigadores, las personas que
duermen muchas horas de manera habitual podrían presentar niveles más
elevados de una proteína vinculada con la enfermedad de Alzheimer,
aunque los especialistas aclaran que esto no significa que dormir demasiado sea
una causa directa del trastorno.
El
hallazgo surge de un estudio realizado por investigadores de UT Health San
Antonio, el centro de salud académico de la Universidad de Texas en San
Antonio, y publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia de
la Asociación de Alzheimer. Para analizar la relación entre el descanso y los
procesos asociados a la enfermedad, los científicos estudiaron a 2410
participantes y evaluaron la presencia en
sangre de la proteína tau fosforilada 181 (p-tau181), un
biomarcador relacionado con el Alzheimer y con procesos de neurodegeneración.
Los
participantes formaban parte del Estudio del Corazón de Framingham, una
investigación comunitaria que sigue a residentes de Framingham, Massachusetts,
desde hace décadas bajo la dirección del Instituto Nacional del Corazón, los
Pulmones y la Sangre (NHLBI) de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de
Estados Unidos. La edad promedio de las
personas analizadas era de 70 años y el 55,2% eran mujeres.
Los
resultados mostraron que quienes dormían habitualmente
entre 8,5 y 9 horas por noche presentaban niveles más altos de p-tau181 en
sangre. La diferencia era aún más marcada en aquellos
participantes que superaban las 10 horas de sueño, un dato que llevó a los
investigadores a plantear que los períodos prolongados de descanso podrían estar asociados con
etapas tempranas de procesos neurodegenerativos.
La
investigación continúa una línea de trabajo previa en la que dormir nueve horas o más por
noche se había relacionado con un peor rendimiento cognitivo,
especialmente entre personas con depresión. En este nuevo análisis, los
científicos incorporaron información adicional sobre el estado de salud de los
participantes y estudiaron biomarcadores sanguíneos vinculados con el Alzheimer
y la neurodegeneración.
Aunque
tanto dormir pocas horas como hacerlo en exceso fueron asociados en estudios
anteriores con un mayor riesgo de deterioro cognitivo, todavía existen dudas sobre cómo se relaciona exactamente
la cantidad de sueño con los cambios biológicos vinculados a la enfermedad.
Por eso, los investigadores consideran que dormir muchas horas podría funcionar
como un posible indicador para identificar a personas que requieran una
evaluación más profunda.
“Si
normalmente dormís entre 9 y 10 horas o más por noche, quizás valga la pena comentarlo
con tu médico”, recomendó Young, como una forma de revisar
tanto la calidad del descanso como la salud general del cerebro.


No hay comentarios:
Publicar un comentario