** Fue doctor en
Letras, abogado, músico, pintor y dramaturgo. Su triste final confirma que,
lamentablemente, en las guerras, la crueldad es casi un deber.
Toda guerra es matanza. Y es suicidio, porque un
campo de batalla siempre es un cementerio, aunque muchos permanezcan vivos. Y
una guerra civil, es decir entre hermanos, ya no tiene explicación
lógica.
Y esa guerra es la que permitió que el 19 de agosto
de 1936 se fusilara a un gran poeta, que además era doctor en Letras,
abogado, músico, pintor y dramaturgo: Federico García Lorca.
Los orígenes de Federico García Lorca
Había nacido en Granada, España, y su destino
trágico hizo que fuese fusilado en su tierra, en un lugar muy próximo a su
aldea natal. Cuando visitó la Argentina, Buenos Aires lo recibió cálidamente.
Tenía 35 años cuando vino a dirigir una de sus obras de teatro más
famosas: “Bodas de Sangre”, con la actriz Lola Membrives.
Era
alto, de abundante cabello oscuro y finas facciones. Su madre, pianista de
mérito, le inculcó las primeras nociones de piano. El niño Federico progresó
rápidamente. Incluso, llegó a dar conciertos.
En uno de ellos, lo oyó un músico ya famoso, 20 años mayor que
él: Manuel de Falla. Se acercó al
niño y comenzó a respaldarlo artísticamente. Pero García Lorca se alejó pronto
de la música. Porque dentro de sí estaba el futuro autor
teatral, el de “Yerma”, de “La Casa de Bernarda Alba”, de “Bodas de
Sangre”.
En uno de ellos, lo oyó un músico ya famoso, 20 años mayor
que él: Manuel de Falla. Se acercó al niño y comenzó a respaldarlo
artísticamente. Pero García Lorca se alejó pronto de la música. Porque dentro
de sí estaba el futuro autor teatral, el de “Yerma”, de “La Casa de Bernarda Alba”, de
“Bodas de Sangre”.
Federico García Lorca y la guerra civil
Transcurría 1936. Se estaba desarrollando esa
tragedia que fue la Guerra Civil Española. Con Manuel de Falla, estaban en
Granada. Habían escrito juntos piezas teatrales para niños. Y comenzó el drama
personal de García Lorca. Él, que no actuaba en política, fue acusado
de subversivo. Es que un microbio puede empujar una calumnia. Y un
gigante no puede detenerla. Lo detuvieron.
De Falla, estaba en ese momento en Cádiz, otra
ciudad de Andalucía, como Granada, pero distante muchos kilómetros. Por eso, el
compositor demoró una semana en enterarse de la detención de su amigo García
Lorca.
Como De Falla tenía muchas vinculaciones y un alto
prestigio, le consiguieron una audiencia con el gobernador de Andalucía, a las
24 horas. de haberla solicitado. El mandatario lo recibió y de inmediato dio la
orden de indultar a García Lorca, atendiendo a las justas y
creíbles razones de De Falla.
En
presencia del músico, el gobernador telefoneó a la cárcel. Y llegó la respuesta
desde el otro lado de la línea. En presencia del músico, el gobernador
telefoneó a la cárcel. Y llegó la respuesta desde el otro lado de la línea.
- Sr. Gobernador, García Lorca ha sido fusilado hace una hora.
- ¿Quién dio esa
orden?, bramó el gobernador.
Nadie le respondió. Pero ¿acaso importaba ya la respuesta?.
Manuel De Falla comenzó a llorar
como un niño. Y el músico autor de “El Amor Brujo” de la Danza ritual del
Fuego, tomó una decisión. Decidió en ese momento irse
de España.
Y se
radicó como es sabido en Alta Gracia en
nuestra provincia de Córdoba, aquí en la Argentina, donde fallecería diez
años después a fines de 1946.
Podríamos decir para finalizar como de todos los grandes que
agregaron luz a la luz, que Federico García Lorca no ha muerto. Que espiritualmente vaga todavía por los húmedos
senderos de su Granada natal y está –porque compuso también canciones-
en el sonido de las mágicas guitarras andaluzas.




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