**París
(Francia) (AFP) 2026 – Países Bajos, Reino Unido, España, Alemania,
Suiza, Francia y Estados Unidos han registrado casos de ciudadanos infectados
por hantavirus luego de la detección de un brote en el crucero MV Hondius. El hantavirus afecta a las personas y puede
causar enfermedades graves, como el síndrome cardiopulmonar por
hantavirus, que es
potencialmente mortal. La infección se produce
principalmente al inhalar el virus presente en la orina, heces o saliva de
roedores silvestres infectados (especialmente ratilargos)
La
ciencia local desarrolla kits rápidos para detectar la infección en menos de 30
minutos, una herramienta clave para zonas rurales que aún depende de fondos
para avanzar. El hantavirus volvió a tener protagonismo a nivel mundial, y
sobre todo en la Argentina, ya que se trata de una zoonosis de alto impacto
sanitario que afecta especialmente a regiones rurales, periurbanas y áreas con
presencia de roedores silvestres.
En
este contexto, un equipo de la Fundación Instituto Leloir busca desarrollar
pruebas rápidas capaces de acelerar el diagnóstico y mejorar la respuesta
frente a posibles brotes. Hasta el momento, la detección de la enfermedad depende de análisis
de laboratorio que requieren equipamiento específico y pueden demorar varias
horas o incluso días. Esa ventana de espera representa un problema para
el sistema sanitario, ya que la infección puede agravarse con rapidez y
provocar cuadros respiratorios severos con riesgo de muerte.
La iniciativa está encabezada por la jefa del Laboratorio de
Virus Emergentes de la Fundación Instituto Leloir, María Eugenia Dieterle,
trabaja en el desarrollo de análisis de sangre para identificar anticuerpos y
antígenos del hantavirus. Según explicó, si el proyecto consiguiera los
fondos necesarios, los kits podrían estar listos en aproximadamente un año y
medio.
El objetivo es contar con herramientas que funcionen en el punto
de atención, sin depender exclusivamente de laboratorios centralizados. La
propuesta contempla un test serológico basado en inmunocromatografía de flujo
lateral, similar en su uso a las pruebas rápidas de embarazo o de detección de
SARS-CoV-2, que requeriría apenas una gota de sangre y permitiría obtener
resultados en menos de 30 minutos.
Un
diagnóstico más rápido para zonas alejadas
El desarrollo también incluye una prueba orientada a detectar
proteína viral en etapas tempranas de la infección, cuando los anticuerpos
todavía no pueden identificarse. Este punto resulta clave
porque permitiría ampliar la capacidad de respuesta en centros de atención
primaria, regiones remotas o escenarios donde trasladar muestras y esperar
resultados puede demorar decisiones clínicas y epidemiológicas.
Para el sector agroindustrial, la noticia adquiere relevancia
por el vínculo directo entre la enfermedad, el ambiente rural y la exposición a
espacios donde pueden circular roedores silvestres. La
transmisión a las personas ocurre principalmente por inhalación de aerosoles
contaminados con partículas virales presentes en heces, orina o saliva,
especialmente al ingresar a lugares cerrados durante mucho tiempo o al remover
polvo en galpones, depósitos y viviendas rurales.
En la Argentina, el principal
reservorio asociado es el ratón colilargo, y la enfermedad es considerada una
zoonosis emergente causada por virus del género Orthohantavirus. Aunque
los casos anuales no suelen ser elevados, la preocupación sanitaria está
marcada por su letalidad y por la necesidad de actuar con rapidez ante cada
sospecha.
La variante Andes
El reciente brote vinculado al crucero MV Hondius reactivó la
discusión sobre la importancia de contar con diagnósticos rápidos. La variante
Andes, registrada en la nave, es la única identificada hasta ahora con
capacidad de transmitirse de persona a persona. De todos modos, Dieterle aclaró: "El del barco es un brote limitado
con bajo riesgo para la población en general y por eso no hay riesgos de que se
desate una nueva pandemia".
De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional citado
por Agencia
CyTA-Leloir, en la temporada 2025/2026 se notificaron 32
fallecidos por hantavirus en Argentina y la letalidad llegó al 32%, el valor
más alto desde el brote de Epuyén, Chubut, registrado en 2018. Sin embargo, Dieterle remarcó que "no
existen vacunas ni tratamientos específicos para tratar la infección por
hantavirus, pero poder hacer diagnósticos rápidos y tempranos puede ayudar a
salvar vidas y a contener brotes que pongan en riesgo la salud pública.
En un país donde la actividad agropecuaria convive de manera
directa con ambientes rurales, silvestres y periurbanos, el desarrollo de
herramientas rápidas de diagnóstico no debería depender únicamente de la
disponibilidad ocasional de fondos. El hantavirus vuelve a mostrar que la prevención, la vigilancia
epidemiológica y la inversión científica son parte de una misma estrategia
sanitaria, especialmente para proteger a quienes trabajan y viven en
territorios más expuestos.


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