La paz
que propone el Papa León XIV “no es una paz abstracta, ideológica o ingenua”,
sino una paz que “atraviesa el dolor, las contradicciones y las heridas del
mundo”, asegura Alessandro Banfi, director de comunicación de la Fundación
Oasis y coordinador de la edición del libro Disarmata e disarmante. La pace è un
dono (Desarmada y desarmante. La paz es un don).
Se
trata de la primera
antología que reúne los principales textos del pontífice
sobre la paz desde su elección el 8 de mayo de 2025.
El volumen, publicado la semana
pasada en italiano por la Libreria Editorial Vaticana (LEV), recoge discursos,
mensajes e intervenciones del Santo Padre sobre uno de los ejes centrales de su
pontificado e incluye una introducción inédita escrita por el propio León XIV.
En entrevista con ACI Prensa, Banfi explica que el proyecto
nació con el objetivo de ofrecer “un volumen ágil, accesible para todos, que
reuniera la gran enseñanza del primer año de pontificado de este Papa sobre el
tema de la paz”.
Para Banfi, una de las claves para comprender el pensamiento de
León XIV se encuentra precisamente en la introducción inédita que abre el
volumen.
“Si releemos atentamente las
primeras líneas de su introducción, vemos algo muy significativo. Dice que
comenzó su ministerio anunciando al mundo a Cristo resucitado, príncipe de la
paz. Pero inmediatamente recuerda que la paz de Cristo pasa por el sufrimiento,
por la pasión y por la cruz”, resalta.
A
su juicio, esta afirmación es la clave para comprender la profundidad y el
alcance de la propuesta del Pontífice: “La paz que propone el Papa no es el
concepto abstracto, ingenuo o ideológico de los hippies. Es una paz que
atraviesa el dolor, las contradicciones y las heridas del mundo”.
Frente a quienes consideran el
pacifismo una postura irrealizable o meramente idealista, Banfi sostiene que la
visión cristiana de la paz se asienta sobre una experiencia concreta.
“Muchas veces el pacifismo es ridiculizado porque se lo
considera utópico o irreal, incapaz de afrontar la complejidad de la realidad.
Pero la paz que propone la Iglesia nace de una experiencia concreta. Antes que
nada, es el anuncio de un don que nos precede. La paz es un regalo”, señala.
Por ello, añade, la construcción de la paz exige una
responsabilidad personal y colectiva: “Tenemos la responsabilidad de
construirla, de rezar por ella, de promover el diálogo interreligioso y de
pedir a los poderosos de la tierra que trabajen por ella. Debemos actuar
concretamente para influir en las sociedades y en los Estados. Pero es
igualmente importante no olvidar la paz interior”.
Asimismo, Banfi considera que las posiciones del Pontífice sobre
la paz no son fruto de su elección como Papa, sino que forman parte de una
trayectoria personal marcada tanto por la espiritualidad agustiniana como por
su experiencia misionera en Perú.


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