El Clúster de la Cadena
Porcina de esa ciudad cordobesa tiene varios planes en marcha y, entre ellos,
es unificar toda la producción con la raza Duroc GP, para elaborar salames de
mayor calidad y 100% a base de cerdo.
“Nosotros porque vivimos acá y no
nos damos cuenta, pero los turistas vienen a Oncativo a
buscar los salames. No lo salimos a vender, pasan por la ruta y entran a la
ciudad a comprarlo”.
La frase de Marcos Baro,
presidente del Clúster de la Cadena Porcina de esa ciudad cordobesa, reconocida a nivel nacional por
sus chacinados, pinta de manera muy descriptiva un fenómeno que es real: la de miles de
turistas que, cuando vienen a vacacionar a las sierras de Córdoba, eligen
también tomarse unos minutos para detenerse allí y llevarse un embutido de la
mejor calidad a sus hogares.
Conscientes de esto, desde el Clúster están
trabajando para que esa calidad sea aún mejor, a través de un proyecto
que se inicia desde la gestación misma de los cerdos: la
unificación de la producción en una raza porcina específica
con el fin de elevar continuar elevando los estándares y además lograr un
producto que sea 100% a base de cerdo.
SALAMES DUROC GP
Durante una jornada organizada por el Instituto de Promoción de la Carne
Vacuna (IPCVA) en Colonia Almada, un pueblo ubicado a escasos
kilómetros de Oncativo, Baro detalló a Infocampo las
características de los diferentes planes que están llevando adelante
para dar un salto productivo y comercial los salames desde esta
ciudad enclavada en el centro del país.
Actualmente, el Clúster tiene alrededor
de 25 socios y suma a alrededor de 3.000 madres porcinas. Además, se
distingue por integrar por instituciones de todos los sectores: el
gastronómico, con los vendedores de los embutidos; el productivo, por medio de
la Federación Agraria Argentina (FAA); el público, con la Municipalidad y el
INTA; el social, con el Club Unión; y el empresario, con la Cámara Empresaria
local.
Una gran ventaja en ese sentido es
la posibilidad de no solo mejorar la calidad del
producto, sino también de abaratar su costo, porque podría ser 100% de cerdo y
no necesitar mezclar con carne vacuna.
“Si logramos
tener todos los cerdos con Duroc GP, no haría falta carne de vaca, entonces
podemos abaratar el salame. Y a la par, es una carne que a la parrilla también
sale excelente, es mucho más sabrosa que la de cerdos de sangre híbrida”,
continuó Baro.
UN FRIGORÍFICO PARA “NACIONALIZAR” LOS SALAMES
A la par, el Clúster sigue avanzando con un viejo
anhelo: que comience a funcionar una planta de elaboración
de chacinados de tránsito nacional.
Las instalaciones ya están terminadas, dentro del
predio del Club Unión, pero aún falta el equipamiento que permita que
cualquier productor o elaborador de embutidos pueda ir y fabricar los suyos en
esa planta, y salgan de allí con la habilitación del Servicio
Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para venderse en
cualquier punto del país o, incluso, en el exterior.
“Cuando va una empresa de acá a una
feria de Buenos Aires, como Caminos y Sabores, nos los sacan de las manos, porque no
es el típico salamín que te venden en la capital federal. Es algo muy distinto
y eso es lo que tenemos que aprovechar”, añadió.
De allí que,
para potenciar esa calidad distintiva, el trabajo comienza desde las granjas
mismas, con la genética: “Queremos que al menos el 50% de las
granjas que forman parte del Clúster inseminen con Duroc GP, para hacer una carne distinta que
sea propia de nuestra ciudad y nuestra marca Oncativo, para elaborar los
salames que necesitamos para crecer a futuro”, cerró Baro.



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