SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



lunes, 24 de agosto de 2026

DESDE el VATICANO; el Papa León XIV pide respuesta internacional ante el avance del EBOLA en República Democrática del Congo.

 ** El ébola es una enfermedad grave y con frecuencia mortal causada por un virus que se transmite por contacto directo con los fluidos corporales de personas o animales infectados. Según el documento, “en los últimos tres meses han muerto 2.500 personas y la mitad de esas muertes se han producido en los últimos 20 días”.

 




Causa fiebre alta, dolores, debilidad y, en casos avanzados, hemorragias internas y externas. Transmisión: Pasa de animales salvajes a humanos y de persona a persona mediante sangre, saliva, sudor, vómitos u otros fluidos corporales. Origen: Fue identificado por primera vez en 1976 cerca del río Ébola, en lo que hoy es la República Democrática del Congo.

 

Tras el rezo del Ángelus del XX Domingo del Tiempo Ordinario, el Papa León XIV expresó su preocupación por “las numerosas víctimas que, desgraciadamente, han sido provocadas por la difusión de la epidemia del ébola” en República Democrática del Congo.





El 17 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda como una “‘Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional’, ante el aumento de casos, la propagación transfronteriza y las importantes incertidumbres sobre la magnitud de la epidemia”.

 

Posteriormente, la ONU publicó un informe el 21 de agosto donde explica que la situación continúa agravándose. Según el documento, “en los últimos tres meses han muerto 2.500 personas y la mitad de esas muertes se han producido en los últimos 20 días”.

En este contexto, el Santo Padre animó a la comunidad internacional a “dar una respuesta con un plan preventivo, que involucre a las comunidades locales, para salvar muchas vidas humanas”.



Víctimas en República Centroafricana e Italia

El Papa León XIV también expresó su cercanía a las víctimas de dos tragedias que han golpeado a comunidades en República Centroafricana e Italia.

Desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, manifestó su solidaridad con la población centroafricana por el derrumbe ocurrido el 18 de agosto en una mina de Zamboyé, que, de acuerdo con agencias como Associated Press, dejó más de un centenar de víctimas.

Ante esta tragedia, pidió que “el Señor acoja a cuantos han perdido la vida y sostenga el compromiso por la garantía de seguridad y legalidad de los yacimientos mineros”.

Asimismo, el Pontífice recordó que este lunes 24 de agosto se cumplen diez años del terremoto que sacudió el centro de Italia, entre las regiones de Lacio, Umbría y Las Marcas.

Al recordar a los fallecidos, sus familias y las comunidades afectadas, el Papa León XIV pidió que “la fe y la solidaridad continúen sosteniendo las obras de reconstruccion.

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