El mundo del
vino, y no solo el del vino, se encuentra atravesado por un
debate donde se colisionan la tradición, la esencia
misma del vino, con los nuevos hábitos de consumo, vinculados a una vida más
saludable. Primero fueron las cervezas, y ahora comienza a expandirse la moda
de sacarle el alcohol a los vinos. Asoma, sin dudas, una pregunta casi
existencial ante las exigencias de los consumidores más jóvenes: ¿Es el vino
sin alcohol un vino o un simple jugo?
El vino sin
alcohol ya es una realidad en Argentina en 2026, impulsado por la aprobación
del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y nuevos hábitos de consumo
centrados en la salud y el bienestar.
Qué es y
cómo se produce:
No es jugo
de uva: Se elabora
mediante una fermentación alcohólica tradicional y, posteriormente, se le
extrae el alcohol a través de procesos de desalcoholización (como conos
rotativos).
Marco
legal: Está
oficialmente reconocido por el INV y el Código Alimentario Argentino.
Proyección: Se estima que para 2030 representará cerca
del 1% de las ventas totales de vino en el país.
Etiquetas
disponibles en el mercado argentino
Nieto
Senetiner 0%: Líneas que
incluyen Brut, Chardonnay, Malbec Rosé y Malbec–Pinot Noir.
*International Wine Challenge 2026).
Opciones
alternativas y NoLo (bajo alcohol): Marcas como Finca Flichman, Domaine Bousquet (LoCa Malbec),
Susana Balbo (Crios Sustentia), Andeluna y vinos importados como Lussory y Freixenet.
Tilimuqui
Zero (La Riojana): Espumante
0% alcohol Fairtrade (premiado en el International Wine Challenge 2026).



No hay comentarios:
Publicar un comentario