2026:
Décadas de extracción de litio en el Salar del Hombre Muerto han dejado huella
en el medioambiente local, sobre todo en el cercano río Trapiche
unto con Bolivia y Chile, Argentina forma parte del llamado
“triángulo del litio”, zona que alberga el 53% de las reservas de
litio identificadas del mundo. Aunque la mayoría de los proyectos mineros
están aún en etapas previas a la explotación, los daños ambientales que
ocasiona la extracción del litio ya son visibles en las minas que llevan años
funcionando, según se pudo comprobar durante esta investigación periodística.
En
Argentina, son las llanuras desecadas junto al río Trapiche las que más lo han
notado, mientras que en Chile, investigadores académicos registraron cómo las zonas del Salar de
Atacama más expuestas a la minería del litio se han hundido hasta dos
centímetros en los últimos años debido al agotamiento de las aguas
subterráneas, impulsado por el proceso de extracción del mineral, que requiere
un uso intensivo de agua.
Atacameños
del Altiplano es uno de los grupos de comunidades originarias que se han
organizado para evitar que otros ríos se sequen en el norte de Argentina por la
minería de litio. Hace pocos meses tuvieron un triunfo en esa batalla: la Corte
Suprema de su provincia, Catamarca, dictaminó que la minería del litio le hizo
daño al río y frenó la expansión de la industria hacía el cercano arroyo Los
Patos, hasta tanto que se confirme que no correrá la misma suerte que el río
Trapiche.
Mientras
conduce, Alfredo nos cuenta la historia de oposición del grupo a los proyectos
de litio. “Al principio, los cortes de rutas [que impedían el acceso a las
explotaciones mineras] eran por cuestiones laborales, pero también veíamos que
se consumía mucha agua, que la vega se secaba”, dice. “Hablamos con el gerente,
hicimos reclamos, pero [no pasó] nada”.
Luego
cuenta que la familia Condorí, que vivía en la orilla de la vega, tenía ovejas
y más de 300 llamas. Ahora tiene solo ocho llamas. Ya no pueden criar animales
sin agua. “Se van a tener que ir”, se lamenta.
Para su
esposa, Elizabeth Mamani, también activista atacameña, “el litio significa
avance tecnológico”, pero también “muerte a futuro, porque sabemos que hay
mucho desastre ambiental por esa explotación, mucha sequía y pérdidas. Tiene un
sentido económico para la población, pero para mí no significa nada más que
destrucción”.
La mina Livent
En 2023,
Argentina exportó litio por el valor de 835 millones de
dólares, lo que representa el 20,8% de las exportaciones mineras del
país, según datos de la Secretaría de Minería compartidos con los
periodistas. Más del 40% de
este litio se vende a China, donde luego se utiliza para producir las baterías
que alimentan a los autos eléctricos, pero también a teléfonos celulares y
computadoras.
El proyecto
Fénix de Arcadium Mining en el Salar del Hombre Muerto es la mayor mina de
litio de Argentina. El año pasado generó 22.000 toneladas de carbonato de
litio, casi la mitad de las 50.000 toneladas producidas en el país, según datos
del gobierno. Las otras tres minas que producen litio en la actualidad son
Centenario Ratones, en la provincia de Salta, y Cauchari-Olaroz y Olaroz, en la
provincia de Jujuy. Una quinta, Sal de Oro, situada entre Catamarca y Salta,
está a punto de empezar a producir.
Sentencias judiciales sobre
el litio
En marzo de
2024, la Corte Suprema de Catamarca ordenó al gobierno provincial que se
abstenga de otorgar nuevos permisos para la actividad minera en la zona del
arroyo Los Patos, hasta que se haya realizado un estudio de impacto ambiental
“acumulativo e integral”. Uno de los argumentos citados en el fallo judicial es el impacto negativo
que la minería ha tenido en el valle del Trapiche. El caso se produjo a raíz de
un recurso ambiental presentado en 2021 por Román Guitian, cacique de la
comunidad Atacameños del Altiplano.
Alternativas económicas
Los cerca de 2.000 habitantes de Antofagasta
viven en gran medida peor que en los campamentos mineros del Salar del Hombre
Muerto. No tienen servicio de gas natural, sufren cortes de luz casi a diario,
pues se alimenta solo con grupos electrógenos, y en el verano el agua escasea.
El intendente Mario Cusipuma, quien asumió a comienzos de 2024, apuntó sus
primeros esfuerzos a un nuevo Código Tributario municipal, con el cual pretende
que las empresas paguen más impuestos locales y se vea “el derrame” de los
recursos mineros.
La activista Mamani también quiere acercar la lucha por el litio a
los turistas. Uno de sus emprendimientos es un negocio de artesanías: “Vendo
estos productos no sólo por la plata, sino también para explicarles [a los
visitantes] que está pasando con el litio, porque no saben y agradecen
escucharlo. Me da mucha impotencia la situación, pero no dejaría Antofagasta.
Hay posibilidades de crecer, de valorar la tierra, del turismo, de una
sustentabilidad grande para mis hijos y para la población, que todavía no
despierta. Antofagasta es mil maravillas en una”.
Como
dice Mamani, Antofagasta ofrece bellezas naturales incomparables, pero de
difícil acceso por su escasa infraestructura y la falta de servicios de
alojamiento o gastronomía. Por ahora, la belleza de esa parte de la puna
catamarqueña está reservada -además de algunos aventureros que se animan a
llegar- para la minería del litio.
FUENTES CONSULTADAS: Las Grietas del Litio es
una investigación de Red Ruido (Argentina), Revista Nómadas (Bolivia), CIPER (Chile), Dialogue Earth y estudiantes de la
clase “Usando datos para investigaciones transfronterizas” de la Universidad de
Columbia, coordinada por el el Centro Latinoamericano de
Investigación Periodística (CLIP).





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