Gustave
Doré (1832-1883), bautizado como Paul Gustave Louis Christophe Doré fue un artista francés conocido por sus grabados,
aunque siendo multifacético también desarrolló otras artes como la pintura, la
escultura, el dibujo y la ilustración. Nació en Estrasturbo, en pleno
territorio alsaciano.
Su
padre, Pierre Louis Christophe Doré, era ingeniero civil (formalmente Ponts et
Chaussées) y junto con Alexandrine Marie Anne Pluchard, tuvieron tres hijos
más, el compositor Ernest, Émile Paul, futuro general de brigada y Caroline
Virginie. Conocemos poco de su pasado y de sus primeros pasos formativo aunque
sabemos que sus primeros dibujos los debió realizar en la clase de la pensión
Vergnette y que ya en su infancia empezó a tocar el violín, afición que le
acompañaría el resto de su vida. En 1841 la familia se mudó a Bourg-en-Bresse;
ciudad del departamento de Ain, en la región
de Auvernia-Ródano-Alpes. La decoración medieval de la ciudad y los elementos
góticos de sus monumentales vestigios arquitectónicos dejaron profundo calado
en su imaginación. A los quince años la familia viajó temporalmente a París y
él aprovechó su estancia para presentar a Charles Philipon sus trabajos.
Su
talento le garantizó empezar a trabajar inmediatamente en el Journal pour Rire, una publicación humorística conocida por sus
caricaturas satíricas. A pesar de las negativas de su padre, el joven consiguió
formalizar el contrato. Mientras la familia volvía al hogar Doré permaneció en
París, en compañía de una amiga de su madre llamada Madame Hérouville. En 1847
empezó a tomar clases en el Collège Royal de Charlegane, el actual Lycée Charlemagne;
uno
de los grandes centros educativos de la capital francesa por el que pasaron
figuras como Honoré de Balzar, Théophile Gauthier o Gérard de Nerval. Tras su
primer trabajo, continuaría publicando en el Beau jour des Étrennes antes de realizar su primer lienzo titulado Pêcheur amarrant une barque pendant la tempête. En 1849 su padre moriría repentinamente y su familia se
mudó a París, encontrándose de nuevo con Doré.
El estallido de
la guerra franco-prusiana (1870-1871) alteró el clima social y cultural de la
sociedad francesa y paralizó la producción artística. Doré se alistó ese mismo
año en la Guardia Nacional y participó en la defensa de París. Tras el fin de
la guerra y el levantamiento de la Comuna, marchó para refugiarse a Versalles
hasta la llegada de la semaine
sanglante. En 1872 continuaría sus trabajos dedicados a la capital
británica.
Los encargos
siguieron proporcionándole ingresos y un buen nivel de vida, llevándolo a ser
reconocido como uno de los más conocidos grabadores europeos del siglo XIX. No
obstante, esto no siempre le produjo la satisfacción que él hubiera esperado ya
que siempre deseó ser reconocido como pintor y no siempre por sus ilustraciones
y grabados. En esta época más tardía podemos destacar las ilustraciones de The rime of the ancient
mariner (1875), una colección de poemas escritos por Samuel
Taylor Coleride entre 1797 y 1799 que fue editada en Londres por su propia
empresa;
la Doré Gallery, una editorial asentada en la
capital inglesa a partir de 1868. En 1879 sería ascendido a Oficial de la
Legión de Honor, el mismo año en el que fallecería su madre, Alexandrine, la
cual siempre había apoyado su carrera artística. Tras toda esta vida de éxito y
trabajo editorial, la muerte le llegaría en 1883, a los cincuenta y un años de
edad. Un infarto terminó con su vida. El funeral fue celebrado en la
basílica Sanint-Clotilde de
Paris y su cuerpo, trasladado y enterrado en el Cimitière du Père-Lachaise.






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