SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



viernes, 24 de julio de 2026

ECOLOGIA: Ingenieros australianos crean un material magnético reutilizable que elimina más del 95% de los MICRO PLASTICOS y NANOPLASTICOS del agua.

 

La Universidad RMIT crea un adsorbente magnético reutilizable que elimina nanoplásticos de hasta 30 nm y más del 95% de los contaminantes del agua.

 

🔬 Eliminación de micro- y nanoplásticos en una sola hora.
🧲 Material magnético reutilizable y recuperación rápida.
💧 Más del 95% de eliminación en pruebas de laboratorio.
🧪 Retención simultánea de metales pesados, colorantes y algunos PFAS.
🏭 Resultados positivos en aguas residuales textiles reales.
♻️ Fabricación más económica y reutilización en múltiples ciclos.
🌍 Potencial aplicación en depuradoras, aguas pluviales e industria.



Un material magnético reutilizable elimina más del 95% de los microplásticos del agua y acerca esta tecnología a las depuradoras

La presencia de microplásticos en ríos, lagos, océanos e incluso en el agua potable se ha convertido en uno de los mayores retos ambientales de esta década. Aunque las estaciones depuradoras actuales consiguen retener buena parte de las partículas de mayor tamaño, los fragmentos microscópicos y, sobre todo, los nanoplásticos, siguen escapando con facilidad debido a sus reducidas dimensiones.



Un equipo de investigadores de la RMIT University (Australia) ha desarrollado un nuevo material adsorbente reutilizable capaz de capturar de forma rápida tanto microplásticos como nanoplásticos, además de eliminar diversos contaminantes presentes de forma simultánea. El estudio, publicado en la revista Chemical Engineering Journal, representa un paso importante hacia sistemas de tratamiento de agua más eficaces y adaptables a instalaciones reales.

Un material diseñado para atrapar contaminantes difíciles de eliminar.



El nuevo desarrollo parte de una investigación presentada por el mismo grupo en 2022. Desde entonces, los científicos han mejorado notablemente el comportamiento del material hasta lograr que actúe sobre partículas extremadamente pequeñas, de apenas 30 nanómetros, un tamaño especialmente complicado para los sistemas convencionales de filtración.

Durante las pruebas de laboratorio, el material consiguió eliminar más del 95% de los micro y nanoplásticos en menos de una hora. Aproximadamente el 80% de la eliminación se produjo durante los primeros 15 minutos, un tiempo muy parecido al utilizado en muchas plantas de tratamiento de agua, lo que facilita su posible integración sin modificar completamente los procesos existentes.



El sistema también demostró eficacia frente a distintos tipos de plásticos muy comunes en el día a día, como polietilenopolipropileno y poliéster, funcionando tanto en agua dulce como en agua salada.

Mucho más que microplásticos

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que el material no actúa únicamente sobre partículas plásticas. Durante los ensayos consiguió retirar más del 95% de diversos contaminantes presentes en el agua, entre ellos mercuriocromocobre, colorantes industriales e incluso restos del medicamento ibuprofeno.

Además, mostró capacidad para capturar algunas moléculas de PFAS, conocidos como «contaminantes eternos» debido a su enorme persistencia en el medio ambiente. Los investigadores recuerdan que esta parte del trabajo todavía se encuentra en una fase inicial y que será necesario ampliar las investigaciones para evaluar su comportamiento frente al amplio grupo de sustancias PFAS existentes.

La industria textil, uno de los grandes objetivos

Para comprobar si el material mantenía su eficacia fuera del laboratorio, el equipo trabajó con aguas residuales procedentes de lavanderías industriales, consideradas una fuente importante de liberación de fibras sintéticas.

Los resultados fueron especialmente prometedores. El sistema eliminó más del 88% de las microfibras de poliéster, además de reducir la presencia de colorantes, incluso en un entorno con tensioactivos y abundante materia orgánica, condiciones que normalmente dificultan los tratamientos convencionales.

Este punto resulta especialmente relevante porque cada lavado de prendas sintéticas libera miles de pequeñas fibras que terminan llegando a ríos y mares si no son retenidas durante el tratamiento de las aguas residuales.

Potencial

La aparición de materiales capaces de capturar contaminantes de muy distinto origen mediante un único proceso abre una vía interesante para modernizar las infraestructuras hidráulicas sin necesidad de sustituir completamente las existentes.

Su posible implantación en depuradoras urbanas, instalaciones industriales, lavanderías, sistemas de drenaje urbano o pequeñas plantas descentralizadas permitiría reducir la carga de contaminantes que acaba llegando a los ecosistemas acuáticos.

También podría favorecer una economía circular del agua, donde los recursos se reutilicen con mayores garantías de calidad y seguridad, algo cada vez más importante en regiones afectadas por la escasez hídrica.

Todavía quedan etapas importantes antes de una implantación masiva, especialmente las relacionadas con el escalado industrial y la validación a largo plazo. Aun así, este trabajo demuestra que la combinación de materiales avanzadosrecuperación magnética y reutilización puede convertirse en una herramienta valiosa para afrontar uno de los problemas ambientales más complejos de nuestro tiempo: mantener el agua limpia en un mundo donde los contaminantes son cada vez más pequeños y difíciles de detectar.

 

 

 

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