El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
domingo, 26 de abril de 2026
OÍRLA es VIBRAR, estilo y recepción de Carmina Burana, la obra coral más popular del siglo XX.
**Básicamente Carmina Burana (1936) es una cantata
escénica compuesta por el alemán Carl
Orff, famosa por su fuerza dramática y el icónico coro "O
Fortuna". Basada en poemas medievales de monjes rebeldes del siglo
XIII encontrados en Baviera (Códex Buranus), la obra celebra el hedonismo, el
amor y los placeres de la vida, estrenándose en Fráncfort en 1937.
Con más de sesenta registros
discográficos comerciales, una abundante presencia en bandas sonoras de
películas y anuncios de televisión, y cientos de representaciones en todo el
mundo cada año, Carmina Burana se ha
convertido en la obra sinfónico-coral más
popular del siglo XX. Comúnmente despreciada por un influyente
sector de la crítica, los ataques vertidos contra ella y su autor al término de
la Segunda Guerra
Mundial son en sí mismos un revelador testimonio de los dogmas del discurso vanguardista de
la posguerra.
En esta entrada exploraremos las
coordenadas estilísticas e ideológicas de esta obra, prestando atención a su
génesis, su lenguaje armónico y su recepción.
Para entender
la naturaleza musical de los Carmina
Burana –canciones [de la abadía] de Bura–, debe tenerse en
cuenta que Carl Orff es
recordado hoy en día no solo por esta obra, sino también como artífice y
desarrollador del Orff-Schulwerk, un ambicioso
método de enseñanza diseñado específicamente para niños en edad escolar.
Cofundador –junto a la bailarina Dorothee Günther– de la Escuela Günther de Múnich en 1924, un
centro dedicado a la gimnasia, la música y la danza, su nombre quedó asociado
inicialmente a su revolucionario método de enseñanza musical, basado en la combinación de movimiento, lenguaje y
música.
Interesado igualmente en la
composición, Orff participó activamente en los festivales
anuales de música contemporánea celebrados en esta ciudad
entre 1929 y 1931 bajo la dirección de Hermann Scherchen, donde pudo escuchar el Lehrstück de Paul Hindemith
(con libreto de Bertolt Brecht), La historia del soldado y Oedipus Rex de Stravinski, y El vuelo de Lindberg de
Kurt Weill y Brecht, y donde participó en los ensayos de la ópera escolar Der Jasager –traducible
por «El que dice sí»–, también de Weill y Brecht. La naturaleza pedagógica de
este proyecto –que el ministerio de educación prusiano quiso promocionar en
todas las escuelas alemanas– concurrió con los de Orff, imbuido de los ideales utilitarios y
democratizadores que animaron a una buena parte de la vanguardia alemana de la República de Weimar (Kim H. Kowalke,
«Burying the Past: Carl Orff and His Brecht Connection», The Musical Quarterly, 2000).
La victoria de Adolf Hitler en la elecciones alemanas de 1933 supuso un profundo revés a este ecosistema cultural,
abocando al exilio inmediato a algunos de sus protagonistas –Scherchen, Weill y Brecht–, mientras otros –como
Hindemith, que lo hizo finalmente en 1938– intentaron adaptarse a la nueva
situación. Este tipo de escisiones se reprodujeron en el seno mismo de la
Escuela Günther, pues mientras Orff fue denunciado en 1933 desde la revista
oficial de la Liga Militante para la Cultura Alemana
–de ideología nazi– por su «falta de respeto
hacia los maestros antiguos» y por su uso
«modernista» de los instrumentos de percusión, Dorothee Günther –su socia y miembro de esta liga– se
afiliaba al partido nazi. Orff, escasamente conocido aún como compositor y ocultador de la condición de judío de su abuelo paterno –lo cual le habría convertido en un «mestizo de 2º
grado», de acuerdo con los criterios de «pureza racial» promulgados por las Leyes de Núremberg de 1935–,
No militó en el partido ni declaró jamás
afinidad por sus principios ideológicos, lo cual no le impidió buscar acomodo
en la nueva escena musical alemana, venciendo los prejuicios expresados contra
su música desde diversas instancias culturales nazis y alcanzando eventualmente
el reconocimiento artístico a una edad relativamente tardía –a los 42 años–
gracias al éxito de sus Carmina Burana (Kowalke, 2000).
EL FACTOR HUMANO y la CRUELDAD: AFRO/ARGENTINOS entre 1612 y 1812 entraron al puerto de Buenos Aires y Montevideo más de 700 barcos, con 72 mil esclavos africanos.
EL
GRAN MERCADO de ESCLAVOS de BUENOS AIRES: En el origen mismo de la colonización
del Río de la Plata está presente la esclavitud como un suculento negocio. En
la capitulación firmada con la corona por el primer adelantado, don Pedro de
Mendoza, se le autorizaba a introducir 200 esclavos negros, “adquiridos” en
España, Portugal, Guinea y las islas de Cabo Verde, con la condición de no
venderlos en otros territorios.
Sin embargo, haciendo números, don Pedro calculó que le resultaba más beneficioso convertirlos en “caja” para financiar la expedición, y antes de partir de San Lúcar de Barrameda consiguió un cambio en el contrato con el rey Carlos V, para venderlos en el lugar que fuera más conveniente, cosa que hizo. El “adelantado” se quedó con algunos esclavos para su séquito y trajo a los primeros africanos a las costas del Plata.
Para
los miles y miles de inmigrantes involuntarios que fueron llegando por la
fuerza a Buenos Aires, el río que los recibía era más que de la plata, de las
penas.
Para
conocer con cierta aproximación la cantidad de personas que fueron arrancadas
de su tierra natal en África para ser vendidas como esclavos en América, una
primera dificultad es, precisamente, el concepto que se esconde tras la
denominación “pieza de Indias”, utilizada hasta fines del siglo XVII para
“contabilizar” el tráfico negrero, otorgar los permisos para esta trata
inhumana y cobrarle impuestos. Una “pieza” no era sinónimo de un esclavo, sino
una “unidad de medida” que tomaba en cuenta la capacidad de trabajo de un
hombre joven, sano y fuerte.
González
Arzac ofrece una especie de vocabulario de la esclavitud, como mercadería eran
identificados así:
**cabeza
de negro. Cabeza de esclavo: cualquier persona sometida a la trata, sea cual
fuere su edad, sexo o condición.
**pieza de indias: hombre o mujer de quince a veinticinco o
treinta años, sin vicios y con todos los dientes.
**cuarto, medio, cuatro quintos de pieza: cuando no llenaban
aquellas condiciones.
**tres piezas de
indias: eran una tonelada de negros.
**bozal: negro recién introducido del África.
**ladino: negro que había sido esclavo en América, por lo menos
un año.
**muleque: negro bozal de siete a diez años.
**mulecón: negro bozal de diez a quince o dieciocho años.”
Una
persona que reuniera las condiciones de “una pieza de Indias”, hacia 1620 podía
rematarse en Buenos Aires en unos 130 pesos, para ser revendida en Chile, el
Alto Perú o en Lima a precios en torno a los 500 pesos o más, si es que
sobrevivía a las durísimas condiciones de “traslado”. Pero los enfermos,
heridos, mujeres, ancianos y niños rara vez eran considerados, individualmente,
una “pieza”. Para completar esta “unidad”, entonces, los negreros reunían a un
adulto sano, aunque no robusto, con un anciano, o varios chicos, o dos mujeres,
y así sucesivamente en una casi infinita variedad de posibilidades que hacían
que una “pieza”, en realidad, significase dos, tres, cuatro e incluso más seres
humanos.
No
menos de diecisiete millones de personas (hay quienes elevan el cálculo a tres
veces esa cifra) fueron desembarcadas en esas condiciones en puertos
de América entre el siglo XVI y comienzos del XIX. Pero hay que tener en cuenta
que solo una proporción de los hombres, mujeres y niños capturados en África
sobrevivían a las terribles condiciones en que eran amontonados y encadenados
en las bodegas de los barcos negreros.
En la
zona de Retiro había un tablado donde se realizaban las ventas, es decir, el
mercado de esclavos de Buenos Aires. Por razones de “seguridad e higiene”, en
1787 el Cabildo ordenó trasladar el asiento a las orillas del Riachuelo y, doce
años después se produjo otra mudanza a la zona de Quilmes y, finalmente, sobre
el final del virreinato, una nueva orden estableció que los barcos negreros
debían hacer su cuarentena en la Ensenada de Barragán: la doble moral de las
autoridades y de “la parte más sana de la sociedad” recomendaba que el triste
espectáculo se alejase lo más posible de su vista, por más que era la fuente de
enriquecimiento de muchos de ellos.
Además de las empresas que tuvieron
el monopolio del asiento de esclavos, la trata de personas enriqueció a un
selecto grupo de familias que integraban la elite porteña a fines del coloniaje
y el inicio de la era independiente.
Estos grandes mercaderes del sudor,
la sangre y las lágrimas ajenas tienen algunos rasgos en común, además de las
fortunas que amasaron: todos eran españoles peninsulares y los diccionarios
biográficos suelen mostrarlos como “hombres muy devotos y caritativos”, que
tuvieron un papel destacado en la Hermandad de la Santa Caridad que
administraba los hospitales y la Casa de los Niños Expósitos.
Referencias:
* Alberto González Arzac, Abolición de
la esclavitud en el Río de la Plata, edición del autor, Buenos Aires, 1974.
*Liliana Crespi, “Utilización de mano de obra
esclava en áreas mineras y subsidiarias”, en Dina V. Picotti (comp.), El
negro en la Argentina. Presencia y negación, Editores de América Latina,
Buenos Aires, 2001, pág. 149 y ss.
*La cifra de diecisiete millones es la que aparece
en publicaciones y sitios oficiales de la Unesco.
*En González Arzac, op. cit.
*Emeric Essex Vidal, Pituresque
Illustrations of Buenos Ayres and Montevideo, Londres, 1820.
sábado, 25 de abril de 2026
VIERNES 24/04/2026: FESTIVAL de POESÍA en El PALACIO LEZAMA, Poetisas y poetas se congregaron en el emblemático espacio.
¿Por qué POESÍA? La poesía es un género
literario escrito que se caracteriza por expresar ideas,
sentimientos e historias de un modo estético y bello. Con verdaderos recursos
poéticos con los que se expanden las fronteras del lenguaje.
También se reconocen las dotes y el talento de los poetas y
poetisas por las sutiles elecciones de
las palabras y el uso de exquisitas
y equilibradas metáforas y rimas, que brindan musicalidad a las obras. Las
poesías más populares tocan temáticas relacionadas con el amor y el romance, el
desamor, el erotismo, las tradiciones de un pueblo y un infinito universo
de ideas plasmadas relacionadas con la naturaleza, la paz y el amor al prójimo.
Gracias
a la pasión y el constante aporte y organización de estos eventos al poeta y
escritor Juan Botana, eventos por el organizado en bibliotecas, en el Jardín
Botánico, en la SADE, en el espacio cultural Marco del Pont y mucho más.
En la
jornada de ayer viernes en el Centro Cultural Palacio Lezama se realizó una jornada más, destacando en las
declamaciones los días internacionales de LA TIERRA y el LIBRO.
QUIENES
PARTICIPARON en el FESTIVAL de POESIA (Poetisas, poetas y público) del viernes
24 de abril de 2026:
Juan Botana / Mabel Díaz / Miguel Ángel
Figueiras Giménez/ Osvaldo Rasetto / Roque Bastos / Ricardo Quattri / María
Negro / Evangalina Dip / Catalina RIzzo / Sergio Breccia / Santiago Saadjian /
Santiago Santangelo / Argelia Díaz / Ely Vicens / Valeria Medina Dupuy / Sara
Casas / Ángel Ferrero / Mónica Ta / Ivana Díaz / Vicente Baltazaar Huaripata
Llanos / Yanina Audisio / Estela Bonnet / Débora Dricas / Alicia Cufré / Ramón
Delgado / Marianela Motta / Cata / El día de la niebla / Hugo Alberto Díaz /
Lunas del Alma / Lorena De Simone / Miriam Alberganti / Facundo Chanourdie /
Juan Domingo Noriega / Eduardo Monte Jopia / María Cristina De Haro / Julia
Szentepetery / Jesús Volcán y más.
**Esta nota se verá
reflejada en Linkedin, en Pinterest en los tableros “Poesía y Música” y “Ser
Argentinos”, en la página Festival de Poesía, en la página Movida Cultural
Estela Bonnet, en El Magazín de Merlo,(más de un millón ochocientas mil visitas) Facebook, pagina Noticas Lincoln,
pagina Somos de El Triunfo y mucho más.



















