El Magazin de Merlo
SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
jueves, 26 de marzo de 2026
¿Qué es el IMPRESIONISMO? Bellas pinturas que adquirieron este nombre a partir de un despectivo crítico de arte en 1872.
Las principales características del
impresionismo son:
*Se interesó por la luz. El
impresionismo aspiraba a incorporar la luz como un elemento fundamental en sus
pinturas, mediante la combinación de colores y fuertes trazos.
*Sus pinceladas eran vigorosas y expresivas. Las pinceladas impresionistas eran breves y de colores puros, y se
unificaban en el ojo del espectador para completar una imagen total, definida,
luminosa y vibrante.
*Usaba colores intensos. Los
impresionistas utilizaron nuevos pigmentos para obtener colores más puros.
Además, los avances en la fabricación de pinturas les permitieron experimentar
con el color y abrieron nuevas posibilidades expresivas.
*Empleó la teoría del color. Los
impresionistas estudiaron la relación entre los colores y las formas en que
contrastan. En lugar del claroscuro tradicional, experimentaron con sombras
hechas a partir de colores complementarios, que daban mayor profundidad a las
obras.
*Relegó la forma a un segundo plano. Los
impresionistas optaron por explorar, en lugar de la forma, la interacción de la
luz y el color en diferentes momentos del día. Por eso preferían los paisajes
abiertos, que les permitían experimentar nuevos métodos pictóricos.
Se conoce como impresionismo a un movimiento
artístico del siglo XIX que buscaba reproducir los efectos de la luz en el momento exacto en que era observada.
Significó un desafío a las convenciones académicas de su época, que imponían un
modelo de representación detallista e idealizado.
El impresionismo surgió en
Francia hacia 1860, cuando un grupo de jóvenes pintores, disconformes con
el rumbo que había tomado el arte y la
rigidez de los criterios clásicos y conservadores del Salón de París, decidió
organizar sus propias exposiciones para mostrar su nuevo arte al público y la
crítica. Entre ellos estaban Pierre-Auguste Renoir (1841-1919), Edgar Degas
(1834-1917), Alfred Sisley (1839-1899), Camille Pissarro (1830-1903) y Claude
Monet (1840-1926). Estos artistas dieron inicio a un movimiento que cambió
definitivamente la forma de ver y entender el arte.
La
renovación del impresionismo no fue solamente conceptual y estilística, sino
también técnica. Además de romper con los modos
clásicos de representación basados en la perspectiva, la fidelidad al modelo
real y la idealización de las formas, se dedicó a capturar la luz, el color y el
movimiento tal y como eran percibidos por el artista en un instante
determinado.
Asimismo, el quiebre con la
representación realista se dio tanto en el trazo visible y la pincelada suelta
como en la forma de abordar los motivos. Los artistas abandonaron el estudio
para pintar del natural, es decir, con las figuras directamente frente a sus
ojos. Esto les permitió captar la fugacidad del momento y los efectos de la
luz, que eran su principal objetivo. Así, transformaron también la paleta de
colores, que pasó a ser mucho más intensa, luminosa y vibrante.
Todo esto fue clave para el arte occidental y
sentó las bases para movimientos posteriores, como el postimpresionismo de
Vincent van Gogh y Paul Gauguin, y las vanguardias del siglo XX.
El
término impresionista se atribuye al crítico de arte francés Louis Leroy. Este lo empleó de manera despectiva para referirse al
cuadro Impresión, sol naciente (1872), de
Monet, que fue expuesto, junto con los cuadros de otros artistas jóvenes, en el
Salón de Artistas Independientes de París entre abril y mayo de 1874. Jugando
con el nombre del cuadro, Leroy publicó en la prensa un artículo contra los
pintores que exponían titulado “La exhibición de los impresionistas”. Así le
dio nombre, de forma involuntaria, a uno de los principales movimientos de la
historia del arte.
Paulatinamente, el impresionismo comenzó a tener aceptación en los circuitos
artísticos europeos de la época. París era el lugar de
peregrinación de los artistas de todo el continente y un ámbito cosmopolita en
el que se realizaron numerosas exposiciones universales (grandes ferias de
innovación tecnológica y muestras de arte), por lo que el movimiento nació en
el epicentro de una ebullición cultural.
Esta corriente tuvo como referentes a
paisajistas ingleses románticos de inicios del siglo XIX, como J. M. William
Turner y John Constable, quienes procuraban trascender la forma para transmitir
atmósferas y sensaciones. Sin embargo, fue
Édouard Manet quien sentó las bases definitivas para el surgimiento del
impresionismo, al desafiar la temática clásica y romper con la
tradición académica.
miércoles, 25 de marzo de 2026
¿Por qué comer el riquísimo HÍGADO de vaca con cebollas? -Hoy receta sencilla- Carne en extremo nutritiva.
¿QUE VALORES NUTRITIVOS NOS APORTA EL HIGADO SEGÚN la CIENCIA? El
hígado de vaca es uno de los alimentos más densos en nutrientes del planeta,
destacando como una fuente excepcional de hierro
hemo de alta absorción, vitamina B12 (esencial para la sangre y nervios),
vitamina A (para visión e inmunidad) y proteínas de alto valor biológico.
También aporta zinc, cobre, selenio y ácido fólico.
El hígado con cebolla es un plato tradicional en
muchas culturas alrededor del mundo, incluyendo la cocina europea, asiática y
latinoamericana, debido a sus altos valores nutricionales y su fácil preparación.
El hígado con cebolla es un plato clásico que ha sido apreciado en
muchas culturas culinarias por su sabor robusto y su valor nutritivo. Este
plato combina la riqueza del hígado de VACA con
la dulzura y suavidad de las cebollas caramelizadas, creando una armonía de sabores que deleita el
paladar. El hígado es una excelente fuente de hierro, vitamina A y proteínas, lo
que lo convierte en una opción saludable y nutritiva para cualquier comida.
Aunque a veces puede tener un sabor fuerte, marinarlo adecuadamente y cocinarlo
con los ingredientes correctos puede transformar el hígado en un manjar delicioso.
La
combinación con cebolla no solo mejora el
sabor, sino que también aporta una textura agradable y un toque de dulzura que
equilibra perfectamente el plato. La preparación de hígado con cebolla es
relativamente sencilla y no requiere ingredientes complicados, lo que lo hace
accesible para cualquier cocinero casero, desde principiantes hasta expertos.
Además, este plato es versátil y puede ser acompañado con una variedad de
guarniciones como puré de papas, arroz o ensaladas frescas. Si buscas combinar sabor,
nutrición y facilidad de preparación, el hígado con cebolla es una elección excelente para tu
repertorio culinario. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
500
gramos de hígado de res (asegúrate de que esté fresco y limpio; puedes pedirle
al carnicero que lo corte en filetes finos), 3 cebollas grandes (cortadas en
aros finos), 3 dientes de ajo (picados finamente), 1 taza de harina de trigo
(para empanizar el hígado), 1/2 taza de vino blanco (opcional, para darle un
toque de sabor), 1/4 taza de vinagre balsámico (para marinar el hígado), 1/4
taza de aceite de oliva (para freír), 2 cucharadas de mantequilla (para dar
sabor a la cebolla), sal y pimienta al gusto (para sazonar), 1 ramita de
perejil fresco (para decorar).
Procedimiento
Lava bien los filetes de hígado con agua fría. Si es necesario, retira
cualquier membrana blanca que pueda tener.
Coloca los filetes en un
recipiente y cúbrelos con el vinagre balsámico.
Deja marinar por al menos 30 minutos en el refrigerador. Esto ayuda a suavizar
el sabor fuerte del hígado.
Mientras el hígado se
marina, calienta una sartén grande a fuego medio con 2 cucharadas de aceite de oliva.
Añade los aros de cebolla a la
sartén y cocina lentamente, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén doradas
y caramelizadas. Esto tomará unos 15-20 minutos.
Una vez caramelizadas, agrega la mantequilla y el ajo picado.
Cocina por unos minutos más hasta que el ajo esté
fragante. Retira las cebollas de la
sartén y resérvalas.
Saca los filetes de
hígado del marinado y sécalos con papel de cocina. En un plato, mezcla
la harina con una pizca de sal y pimienta.
Pasa los filetes por
la harina, asegurándote de que estén bien cubiertos por
ambos lados.
Calienta la sartén (donde cocinaste las cebollas) a fuego medio-alto con el aceite de oliva restante.
Fríe los filetes de hígado durante unos 2-3 minutos por cada lado, o
hasta que estén dorados y cocidos al punto que prefieras. No los cocines
demasiado, ya que el hígado puede
volverse duro.
Monta
el plato
Una vez que el hígado esté
cocido, retíralo de la sartén y colócalo en un plato cubierto con papel de
cocina para absorber el exceso de aceite.
Si deseas, puedes desglasar la sartén con el vino blanco, raspando los restos de cocción del
fondo de la sartén para hacer una salsa rápida.
Cocina a fuego medio hasta que el vino se reduzca
a la mitad.
Coloca los filetes de hígado en un plato de servir y cúbrelos con
las cebollas caramelizadas.
Si preparaste la salsa de vino blanco, vierte un poco sobre el hígado y las cebollas.
Decora con perejil fresco
picado.
Este plato combina muy bien con puré de papas, arroz blanco, o una ensalada verde fresca. También puedes acompañarlo con unas papas fritas o al horno.
EL DATO NEGATIVO: La Argentina debe frenar al HANTAVIRUS. Según el Boletín Epidemiológico Nacional citado por la Agencia CyTA-Leloir, 27 fallecidos-
¿QUE es el
HANTAVIRUS? En 2026 es
una enfermedad viral grave y a menudo mortal transmitida por roedores
silvestres (especialmente el colilargo), con brotes activos en Argentina.
A comienzos de 2026, se reportaron casos fatales y una alerta sanitaria por
aumento de contagios, principalmente por inhalación de orina/heces
en ambientes cerrados.
Con 27 fallecidos y una letalidad de 31,4% en la temporada 2025/2026, el hantavirus vuelve a ganar importancia en la Argentina, reactivando la urgencia por fortalecer la investigación científica y la respuesta sanitaria.
De acuerdo con el último
Boletín Epidemiológico Nacional citado por la Agencia CyTA-Leloir, en lo que va
de la temporada 2025/2026 ya se notificaron 27 fallecidos por hantavirus. Con esta cifra la letalidad escaló al 31,4%,
el nivel más alto desde el brote registrado en Epuyén, Chubut, en 2018.
Tras ocho años de trabajo en el Albert
Einstein College of Medicine de Nueva York, la investigadora argentina María
Eugenia Dieterle regresó al país para dirigir el Laboratorio de Virus
Emergentes de la Fundación
Instituto Leloir. Desde allí la bióloga
buscará avanzar en nuevas herramientas de diagnóstico y terapias contra este
virus.
La investigadora enfocará sus
esfuerzos en comprender mejor los mecanismos con los que estos virus infectan
las células. Ese conocimiento es clave en enfermedades emergentes, ya que
apunta a traducirse en desarrollos concretos. Entre sus objetivos
figura la creación de una plataforma para producir anticuerpos monoclonales a
partir del suero de pacientes convalecientes, con potencial aplicación no solo
en hantavirus sino también en otros patógenos regionales, como el virus Junín y
el Oropouche.
La propia Dieterle resumió la urgencia del momento y habló del
"aumento de los contagios" y de la mayor letalidad registrada este
año, para subrayar que el hantavirus exige más atención científica y sanitaria.
En este escenario, la enfermedad volvió a tener impacto nacional y la
investigación básica aparece como un eslabón indispensable para anticiparse a
nuevos brotes.
En momentos en que el
hantavirus vuelve a mostrar su costado más preocupante en la Argentina, con más
muertes y mayor letalidad, la investigación científica gana centralidad. El regreso de María Eugenia
Dieterle no solo aporta capacidad instalada y nuevas líneas de trabajo, sino
que también refuerza el valor de producir conocimiento local frente a
enfermedades emergentes con impacto sanitario.















