SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



martes, 24 de febrero de 2026

La crueldad del pasado argentino...,


 

¿DEBERÍAN OPINAR? Iglesia argentina expuso ante el Senado su rechazo a bajar la edad de imputabilidad a 14 años.

 

Miembros de la Pastoral Social y de Cáritas Argentina fueron recibidos en el Congreso de la Nación, donde expusieron su postura sobre el proyecto de modificación del Régimen Penal Juvenil, que implica la baja en la edad de imputabilidad a 14 años y ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. 



La reunión tuvo lugar el jueves 19 de febrero y fue ocasión para que los referentes de la Iglesia Católica expusieran ante los senadores los principales argumentos en contra de bajar la edad de imputabilidad, contenidos en la carta abierta enviada el pasado 8 de febrero a los legisladores nacionales. 

 

La oposición a la medida tiene la adhesión de organizaciones como UNICEF, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), la Federación de Psicólogos de la República Argentina (FePRA), la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADEPRA), y la Asociación Argentina de Magistrados, Funcionarios y Profesionales de la Justicia de Niñez, Adolescencia y Familia (AJUNAF), entre otras.


 

Desde la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Cáritas advirtieron que bajar la edad de imputabilidad no reduce el delito, sino que profundiza la exclusión y la violencia.  

Para ello, apoyados en evidencia regional, expusieron que los países que han fijado edades de imputabilidad más bajas presentan mayores niveles de violencia, mientras que Argentina —con una edad mínima de 16 años— mantiene una de las tasas más bajas de homicidios de la región. 

Por otra parte, subrayaron que en el país no están dadas las condiciones materiales, institucionales ni presupuestarias para implementar un régimen penal juvenil que garantice acompañamiento integral, tratamiento en salud mental, continuidad educativa, capacitación laboral y procesos reales de reinserción para los menores. 



Asimismo, teniendo en cuenta el contexto de desfinanciamiento por parte del Estado a las políticas sociales, consideraron que esta medida recaerá principalmente en los sectores más pobres, y no atacará la causa estructural del problema. 

Al referirse a los adolescentes, recordaron que son sujetos en desarrollo, con capacidades progresivas, y que, según evidencia científica, el cerebro adolescente aún no ha alcanzado la madurez necesaria para una plena evaluación de las consecuencias de sus actos 

En ese marco, insistieron en que los delitos protagonizados por menores de 16 años deben ser abordados por el Sistema de Protección de Derechos y los Juzgados de Familia, y no por el sistema penal, que debe ser siempre la última instancia. 

También se refirieron a los mayores de 16 años que cometen delitos graves, para quienes pidieron fortalecer los mecanismos de justicia restaurativa, que han demostrado reducir significativamente la reincidencia, y promover procesos de reparación para las víctimas y la comunidad. 

Además, desde la Iglesia Católica cuestionaron la constitucionalidad del proyecto que se debatirá en la Cámara de Senadores, ya que implicaría una regresión en materia de Derechos Humanos, contrariando así los compromisos internacionales asumidos por el Estado argentino. 

Finalmente, los referentes eclesiales afirmaron: “La solución a la violencia no es el castigo temprano, sino la prevención, la inclusión y la creación de oportunidades reales”. 

“Lo que está en juego no es solo una ley, sino el modelo de sociedad que queremos construir”, concluyeron, manifestando su disposición a continuar con el diálogo para lograr una reforma integral, seria y responsable.  

·         Etiquetas:

 

·         Cáritas Argentina,

 

·         pastoral social,

 

·         Iglesia Católica en Argentina,

 

·         Régimen penal juvenil

 

 

 

Parece una broma pero no lo es-


 

CAFÉ 100% ARGENTINO en SALTA, Graciela Ortiz, la salteña que lo cultiva en medio de las yungas. ¿Es el primer café argentino?

 

La nueva protagonista de ELLAS vive en Salta y es dueña de dos cafeterías. Pero no solo lo vende, sino que también lo produce en zona de yungas, con una particularidad: para llegar a su campo debe ingresar inevitablemente por territorio boliviano.



Se podría decir que la actividad agropecuaria, al menos en esta parte del mundo, tiene una fuerte ligazón con el hecho de cebar un mate y salir a la ruta. Es sinónimo de compañerismo y muchos otros sentimientos más.

Pero a la vez el disfrutar de una taza de café, sobre todo en las primeras horas de la mañana, es un hábito universal al cual los argentinos también disfrutamos en gran medida. Incluso en los últimos años el fenómeno de las “cafeterías de especialidad” se impuso en todas las ciudades y diferentes regiones del país.

Argentina, sin embargo, importa todo el café que se consume dentro del país. O en realidad, para ser justos, correspondería decir que “casi” todo ese café.



Porque resulta que hay, que existe, un café 100% argentino. Cultivado en suelo nacional y elaborado por manos argentinas, con inversiones de una empresaria salteña amante de su lugar y la economía del Noroeste que apuesta desde hace largos años a desarrollar su marca y dar a conocer el potencial de su finca.



Ella es Graciela Ortíz. Y justamente es la última protagonista de ELLAS, el segmento producido por Infocampo en colaboración con New Holland, en el marco de “Mujeres en Campaña”. En una entrevista mano a mano con Lilian Márquez repasó los principales hitos de su historia como empresaria y productora.

 

CAFÉ ARGENTINO, A PESAR DE TODO

La finca pertenece a la familia de Graciela desde la década del 70’. Allí ya producían café en aquellos tiempos, pero la economía del país no ayudó a su desarrollo y la pelea contra las importaciones desalentó a buena parte de sus familiares. Pero a ella no.



Antes de llegar a la propiedad hay que arribar al límite argentino-boliviano, entre Aguas Blancas y Bermejo hay que realizar todos los trámites que correspondan a migraciones y aduanas. Se cruza el puente internacional hacia Bolivia y allí sí hacemos unos 15 kilómetros de tránsito por el territorio boliviano. Luego bajamos a la alta cuenca del Río Bermejo y allí al frente ya tenemos la propiedad donde plantamos café”, explicó Graciela.

La exuberancia de la naturaleza en esa zona selvática es lo que abunda. Se trata de un verdadero paraíso tropical, hábitat de los grandes felinos del continente y de una flora que no da respiro.

“Tiene un microclima muy especial, al ser selvas tropicales el régimen de lluvias es igual al del Amazonas, pero con una estación seca que generalmente va entre julio y agosto, aunque ahora no está tan marcada como antes, hay más cambios. Allí no vive nadie y no hay impacto del hombre, no talamos árboles, no se desmonta y tenemos un microclima muy especial. Nuestro café crece en una suerte de santuario”, remarcó.

Con esa materia prima Graciela tuesta los granos de café en zona de ciudad y abastece a sus cafeterías “Baritú”, ubicadas frente a la plaza de San Salvador de Jujuy, y otra en pleno centro de la ciudad de Salta.

lunes, 23 de febrero de 2026

A través de este medio todos los lunes promuevo ese sentimiento arraigado en lo profundo de la humanidad, la PAZ del MUNDO.


 

HISTORIA: Los palomares de las estancias y chacras argentinas, herencia de una cultura pasada. ¿Volveremos a las palomas por necesidad?

 




Los palomares aparecieron en el país con los primeros inmigrantes europeos que fueron llegando a fines del siglo XVIII, ingleses, irlandeses, franceses, españoles, que se fueron radicando en campos de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.



¿Que son los palomares? Como su nombre lo indica, construcciones rurales con forma de torreón, cuyo fin era la cría de palomas aquerenciadas para consumo humano.



Los palomares para consumo en Argentina fueron una tradición rural introducida por inmigrantes europeos, especialmente común entre los siglos XIX y XX en estancias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa. Eran estructuras cilíndricas o cuadrangulares de ladrillo/adobe donde se criaban pichones para guisos, estofados y escabeches, sirviendo como complemento alimenticio. 

 


*Historia y Uso: Los palomares protegían a las aves de depredadores y permitían recolectar pichones y huevos. La cría de palomas ofrecía carne durante todo el año, alternando con el asado campero.



*Decadencia: Hoy en día, la práctica de criar palomas para consumo ha disminuido drásticamente. Las razones incluyen preocupaciones de higiene (portadoras de enfermedades), baja rentabilidad, cambios en la moda culinaria y la falta de mantenimiento de estas estructuras, muchas de las cuales están abandonadas.



*Patrimonio: A pesar de su abandono, persisten palomares históricos en el campo, considerados parte del patrimonio arquitectónico y cultural rural.

*Consumo actual: Aunque ya no es una práctica común de subsistencia, el consumo de pichones de paloma es un vestigio de una costumbre pasada y el uso de paloma torcaza (nativa) persiste en algunas zonas, más enfocado a la caza.

 

A través de este medio todos los lunes promuevo ese sentimiento arraigado en lo profundo de la humanidad, la PAZ del MUNDO.