SOCIEDAD Y CULTURA - BUENOS AIRES - ARGENTINA *Editor responsable: Miguel Angel Figueiras Gimenez.
SOCIEDAD Y CULTURA
martes, 28 de junio de 2022
¿EXISTE el MILAGRO de transformar los planes sociales en trabajo genuino? ¿Será crear fuentes de trabajo y fomentar una CULTURA del TRABAJO PERDIDA?
La vicepresidenta
profundizó el debatir a partir de una propuesta del intendente de Pehuajó de
reconvertirlos. La opinión de los jefes comunales de Esteban Echeverría,
Moreno, Lomas de Zamora, Lanús y Tres de Febrero.
El debate sobre los programas
sociales y su administración sigue en el centro de la escena después de las declaraciones del
lunes de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en las que pidió que "la
aplicación de políticas sociales deje de estar tercerizada".
A sus palabras, y la posterior defensa
que hizo el presidente Alberto Fernández de las organizaciones
sociales, este miércoles se sumó una reunión que ella tuvo en el Senado con el intendente de Pehuajó,
Pablo Zurro, quien le
acercó una propuesta "para transformar los planes sociales que hay en esa
ciudad en trabajo", y que, según contó la propia CFK, también fue
presentada al ministerio de Desarrollo Social.
Entre los intendentes del
conurbano, tanto de la oposición como del oficialismo, no hay una posición
unificada. Los opositores salieron rápido a cuestionar a los movimientos
sociales. Entre los oficialistas, en cambio, plantean que el desorden que hay
con los planes sociales se generó durante el gobierno de Mauricio Macri.
Martín Insaurralde,
intendente en licencia de Lomas de Zamora y jefe de gabinete de Axel Kicillof,
expresó que "hice
una ronda de consultas con intendentes bonaerenses, tanto del oficialismo como
de la oposición y es unánime la aceptación de la descentralización del control
de los planes sociales en los Municipios. Hay que construir un Estado
fuerte, eficiente, transparente".
Para algunos intendentes
consultados por este diario, muchos de los problemas actuales vinculados a los planes sociales se
generaron durante el macrismo, cuando se dio de alta a muchos beneficiarios sin
ningún tipo de control. Eso, indican, permitió que se generen
situaciones de clientelismo y pérdida de los registros por parte de los
municipios.
Insaurralde resaltó que “los programas sociales deben tener una
contraprestación controlada por el Estado y el primer mostrador del Estado son
los Municipios. Esa es la esencia del planteo de Cristina". También agregó
que "llegó la hora
de debatir el Salario Universal" y que “las políticas sociales no
pueden ser discrecionales. El mayor éxito de la Asignación Universal por Hijo
es justamente la universalidad”. Por último, recordó que Argentina Trabaja "fue un programa muy
exitoso que lanzó Néstor y continuó Cristina". "Nuestra convicción es
que los programas sociales tienen que tener una contraprestación y control del
estado, eso es lo que estamos discutiendo”, opinó.
El proyecto que Zurro le
presentó a CFK y al ministerio de Desarrollo Social propone un cambio de régimen de los beneficiarios del
programa Potenciar Trabajo y que algunas cosas queden a cargo del
municipio como, por ejemplo, un pago adicional mensual a los beneficiarios; la asignación de
tareas y capacitaciones; control
de asistencia y de las altas y bajas según cumplimiento y el pago de aporte para acceso a la
Obra Social. Además, proponen una firma de convenio entre la
Municipalidad y IOMA para afiliación voluntaria de beneficiarios del Programa
Potenciar Trabajo, afrontando el costo el estado municipal.
El problema, comentaron
algunos intendentes del conurbano a este diario, es que no es lo mismo un municipio
pequeño como Pehuajó, que tiene unos 300 beneficiarios del plan, que otras localidades de
provincia de Buenos Aires que tienen unos 20 mil beneficiarios.
"Si en municipios grandes le damos un adicional de dinero a cada
beneficiario puede significar un colapso de las cuentas", explicaron.
Los intendentes de la oposición aprovecharon la ocasión tratando de
llevar agua para su molino. Bajo discursos estigmatizantes en contra de quienes
reciben ayuda del Estado, reclamaron hacerse cargo de todos los planes
sociales. Néstor
Grindetti, de Lanús, expresó que “el Estado nacional debe girar las partidas a los
municipios con la nómina de beneficiarios y las administraciones
locales deben asignarles una tarea, controlar el presentismo y el cumplimiento
de las actividades con incentivos.
De esta manera, se elimina la
intermediación”. En esa línea, el intendente macrista de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, explicó
a este diario que "los planes no deberían tener intermediarios. Deberían
tener un sistema de rendición de cuentas y de auditoría más claro. Estoy del lado de una
descentralización de los planes".
La intendenta de Moreno, Mariel
Fernández, forma parte de los movimientos sociales y su opinión sobre el
tema es distinta a la de los demás intendentes. En diálogo con Página/12, explicó que lo
que no aclaran sus pares es que "todos los municipios ya tienen su unidad de gestión",
es decir, ya manejamos
distintos planes, como el Potenciar Trabajo. "El planteo sería,
en todo caso, sacarle a la UTEP los afiliados, no sé qué es lo que quieren
hacer", resaltó. En esa línea, agregó que para ella "se está errando en el
análisis. Es una equivocación pensar que los movimientos sociales se organizan
a través de los programas sociales". "Si lo que quieren es
saber cuántos planes hay en el municipio se pueden sentar con el secretario de
Economía Social y charlar, pero no es de esta manera. Esto es un diálogo
violento en el que acusan a los trabajadores de la economía popular de ser
vagos", dijo.
Fernández indicó que muchas de las personas que componen la economía
popular son víctimas de un sistema que los excluyó luego de los procesos de
privatización que se dieron a fines de los 90 y que "hay un problema con nuestra dirigencia que no tiene
vínculo con los sectores populares y tienen mucho desconocimiento". "A veces es fácil ver a
los humildes como subordinados o como delincuentes, nunca como el pueblo que se
organiza", expresó. Por último, opinó que "sería interesante que en
lugar de poner el énfasis en la organización de los más pobres se ponga el foco
en cómo se está subsidiando a las empresas que trabajan para solo aumentar sus
ganancias y no generan puestos de trabajo".
Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría, también expresó su
postura en diálogo con Página/12. Para
él "las generalizaciones nos llevan a cometer injusticias porque hay
organizaciones con muchísimo trabajo social y responsabilidad. Lo que sí tiene que haber es
control por parte del Estado". Para Gray, la situación se desordenó en
la última etapa del gobierno macrista porque "iba cualquier organización,
cortaba la calle y venían a los municipios llenos de planes, sin ningún tipo de
control, sin ninguna contraprestación y sin siquiera saber los municipios
quiénes eran los beneficiarios".
"Cuando estaba Alicia
Kirchner en el Ministerio de Desarrollo Social había un programa de
cooperativas que inició Néstor con el que los intendentes estuvimos de acuerdo.
Ese programa se llevó adelante, en la órbita del ministerio de Desarrollo
Social, y había una organización con un Estado muy presente. Hoy los intendentes queremos
saber quiénes son los beneficiarios porque los municipios sabemos dónde están
las prioridades". Para Gray, "los que reciben el plan son
trabajadores, pero el Estado no controla. Como municipio digo que trabajemos
junto con las organizaciones. Hay que ver por partes, hay que sentarse, hablar
mucho y organizarnos sin pelear, porque esta es una discusión muy importante
que tenemos hacia adelante".
lunes, 27 de junio de 2022
INFLACIÓN: La suba de costos mantiene en “rojo” a la gran mayoría de las economías regionales.
Según el semáforo
mensual de Coninagro, 11 de 19 producciones relevadas están en crisis o están a
punto de ingresar a esa situación. Solo tres muestran luz verde: sobresale la
cadena del vino.
La Confederación
Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) dio a conocer
este miércoles su semáforo mensual en el que
monitorea a 19 economías regionales y las califica de “rojo”,
“amarillo” o “verde” en función de cómo esté su situación actual.
El informe no muestra buenos resultados,
ya que hay 16 con algún tipo de problemas:
- Siete en “crisis”: arroz, cítricos, hortalizas, maní, miel, papa,
y peras y manzanas.
- Cuatro con “signos de crisis”: bovinos, mandioca, tabaco y yerba mate.
- Cinco con señales de “advertencia”: aves, granos, leche, ovinos y porcinos.
- Tres con “crecimiento”: algodón, forestal, y vino y mosto.
- Ninguna con “prosperidad”.
Según Coninagro, el principal
factor que pone en rojo a la gran mayoría de las economías regionales es la suba de
costos, fundamentalmente de los insumos. También influye la
inestabilidad de los mercados, especialmente en lo referido a las
exportaciones.
“Además, la incertidumbre por el acceso al combustible y
su precio es transversal a todas las producciones. Y la guerra ha
afectado nuevamente la logística internacional, tanto para
exportar productos de nuestras economías regionales como las manzanas y peras,
como para importar insumos necesarios, como botellas”, añade el reporte.
CON LUZ VERDE
Entre las cadenas que muestran un
horizonte favorable, Coninagro resalta la de vinos y mosto, por una menor cosecha que ha terminado mejorando los
valores para los productores.
“Hubo una merma en la producción y una cosecha a la baja,
casi el 20% menos en relación al año pasado. Esto ha equilibrado
el mercado y ha dejado los stocks más reducidos, lo que ha provocado una subida
en el precio del vino y del mosto de manera marcada”,
relató Carlos Groselj, productor de vinos en Mendoza, secretario de la
cooperativa Altas Cumbres y consejero de Coninagro por Fecovita.
No obstante, hay también
señales de alerta a tener en cuenta. “Los costos han aumentado considerablemente, ya sea lo
vinculado a insumos, combustible y fertilizantes en
algunos casos con subas de más del 100%, sumado a la dificultad para conseguir
algunos productos por restricciones a las importaciones, pero aun así el
panorama es positivo para el productor. Solo juega un poco en contra el stock
acotado para competir en el mercado externo”, agregó.
LAS HORTALIZAS, EN ROJO
Según Ricardo Vitale, tesorero de la
Cooperativa de Horticultores de Bahía Blanca, presidente de Acohofar y vocal de
Coninagro y Fenafrut, “fue un año hortícola desparejo por el factor
climático, venía bien con precios razonables y buena producción, pero pegó duro
el calor de enero. Costó reponerse y se comenzó a cultivar,
pero con una producción no tan buena y con ello aparecieron problemas para
vender esos productos. Además empezó a aparecer mercadería de otros lugares y
Bahía Blanca, como plaza productora, comenzó a atorarse”.
En tanto, “donde el calor no golpeó tanto hubo buena producción
y eso bajó el precio regulado por la ley del mercado, regido por la oferta y la
demanda. Hay que tener compromiso en poner precios e intentar
fijarlos porque de un da para el otro todo cambia muy rápido”, remarcó Vitale.
Asimismo, comentó que en “Mar
del plata, La Plata y otras zonas productivas muy grandes, hubo vaivenes de
precio; por ejemplo, el precio del tomate estuvo muchos meses por debajo de los
costos de producción y solo a cuentagotas tuvo buen
rendimiento desde el punto de vista comercial”.
En esa sintonía, indicó que en la zonas de
los valles productores de frutas, la producción fue muy buena pero quedó fruta
sin cosechar por falta de gente. El problema es que toda esa
producción, alojada en cámaras de frío, tiene un costo muy importante de frío y
mantenimiento, además de que luego debe enviarse a envalar, lo que implica un
alza significativa de los costos.
Sobre este punto, hizo
hincapié en los costos logísticos que perjudican la actividad. “Desde la zona de
los valles de producción de manzana hasta Buenos Aires, son más de mil
kilómetros y eso requiere un flete. Ahora que se va
terminando la producción de los valles, los mercados bonaerenses y el mercado
central dependen de producción que viene del norte, como Salta, La Rioja,
Catamarca, y los invernaderos de Corrientes. El flete para traer esa fruta desde Salta, en
relación, termina siendo más caro que un cajón de mercadería pura”,
precisó.
También en relación a los costos, subrayó
que “los
insumos están en dólares y nosotros vendemos en pesos. Cuesta
conseguir dólar, y tenemos que comprar el dólar a valor cambiado. Volver a
encarar una nueva campaña es muy difícil”.
CÓRDOBA: Construyen 20 nuevas plantas en la provincia para la producción de biodiésel, desarrolladas por empresas cordobesas.
“Estamos poniendo en marcha las 20 plantas de producción de biodiésel en Córdoba. Esto significa avanzar en el cumplimento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados por Naciones Unidas y con la Economía Circular, que es utilizar todo lo que producimos y desarrollamos para reciclarlo y volver a producir de manera sustentable”, dijo el mandatario.
Los convenios entre el Gobierno de Córdoba y las empresas se dieron bajo los términos y condiciones del Programa de Autoconsumo de Biodiésel 100% (BioCBA), que busca diversificar la matriz energética para reemplazar combustibles contaminantes por biocombustibles y producir con autonomía energética.
La iniciativa contempla el compromiso empresario de autoconsumo de biodiésel,
situación que impactará positivamente en las economías regionales al generar
empleos, permitir la autosuficiencia energética, preservar el medio ambiente y
mejorar la calidad del aire.
La operatoria de adquisición de las nuevas plantas será posible gracias a los
aportes económicos no reintegrables y la línea de asistencia crediticia
especial a través del Banco de Córdoba, que constituyen el Fondo de Asistencia
Económica y Financiera para la Adquisición de Plantas Productoras de Biodiésel.
Al respecto, el gobernador destacó el compromiso de las instituciones que
firmaron el convenio y afirmó que “esa actitud es una característica del tejido
productivo y económico de Córdoba, que permite cuidar la ecología, agregar
valor y dar un salto en la capacidad de producción. Allí está nuestra gente,
metiéndose y arriesgando para producir desarrollo”.
Con las nuevas plantas, la Provincia se posicionará en un lugar de privilegio
en el uso de energías renovables y en los planes de respuesta sobre mitigación
de cambio climático.
“La Provincia está invirtiendo 1.000 millones de pesos para que tengamos como
testigo a estas plantas de producción, que nos permitirán llegar hacia finales
del año que viene a 20 millones de litros de biodiesel y generar otros 1.500
puestos de trabajo”, resaltó el gobernador.
En otro tramo de su discurso, Schiaretti insistió en que se amplíe el corte de
biodiésel, a fines de compensar el faltante de gasoil que perjudica al sector
productivo. En esta línea, hace algunos días los diputados de Córdoba Federal
presentaron el proyecto respectivo en el Congreso Nacional.
“Córdoba plantea que el corte de biocombustible llegue al 20% en la mezcla de
las naftas”, expresó el mandatario. Y reclamó también que los vehículos con
motores flex se autoricen en Argentina y puedan tener esta mezcla.
Hacia una nueva matriz energética
Schiaretti
ya había anunciado el 1° de febrero pasado, durante el discurso inaugural de
las sesiones legislativas, la intención de la Provincia de avanzar en la
producción de biocombustibles, a fines de migrar hacia una nueva matriz
energética, local y sostenible, y permitir la generación de nuevos empleos
sustentables.
Días atrás, durante el evento “Córdoba Sostenible y Biocombustibles”
desarrollado en el predio de Oreste Berta, el gobernador también había
adelantado la intención de la Provincia de que este año se construyan nuevas
plantas para autoconsumo de biocombustibles.
En el evento participaron también el vicegobernador, Manuel Calvo; el ministro
de Servicios Públicos, Fabián López; sus pares de Coordinación, Silvina Rivero;
de Ciencia y Tecnología, Pablo De Chiara; de Industria, Comercio y Minería,
Eduardo Accastello; de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso; y las empresas
involucradas.
Por su parte, Juan Carlos Giaccone, presidente de la Cámara de Agroalimentos y
Biocombustibles dijo: «El año verde ha llegado, al menos en Córdoba. Tenemos
por delante una gran oportunidad, un gran desafío de llevar de la mano a estas
dos actividades que son complementarias, que forman parte de la misma cadena:
la producción de agroalimentos y la producción de bioenergías». Y agregó:
«Agradecemos que se estén dando estas cosas en Córdoba y que la podamos llevar
a nivel nacional».
A su turno, Andrés Aguilar Benítez, presidente de Las Chilcas, una de las
empresas que firmó el convenio, señaló: «Celebramos mucho esta acción del
Gobierno de la Provincia de Córdoba, lo acompañamos y creemos mucho en los
beneficios de la producción sustentable, la producción de energías renovables y
en potenciar la economía circular».
Beneficios
La Provincia promueve el uso de biodiésel desde hace tiempo, porque beneficia
al medio ambiente con una disminución de la emisión de gases de efecto
invernadero y de la huella de carbono.
Asimismo, el mayor uso de biodiésel permitiría suplir la actual falta de gasoil
en diversas provincias argentinas, indispensable para la producción industrial
y agropecuaria.
El Programa de Autoconsumo de Biodiésel 100% y también el Beta E85 (producción
de bioetanol) apuntan a consolidar la producción provincial y el uso de
biocombustibles.
Otro aspecto que la Provincia impulsa es la adecuación de los vehículos de la
flota pública, lo cual implica un mayor uso de biocombustibles.
Debe recordarse que en Villa María se encuentra la planta de bioetanol que se
convertirá en la más grande de Argentina, perteneciente a la empresa Acabio. Y
también funciona otra planta importante de producción del mismo biocombustible
en Río Cuarto, de la empresa Bio4.
En su defensa de los biocombustibles, la Provincia viene solicitando una ley
nacional que contemple mayor mezcla para utilizarlo cada vez más.
En el marco de los objetivos establecidos por la Ley Provincial N° 10.721 de
Promoción y Desarrollo para la Producción y Consumo de Biocombustibles y
Bioenergía, se considera de relevancia estratégica para la transición
energética y desarrollo regional sostenible el Programa de Autoconsumo de
Biodiésel.
Se trata de un instrumento para avanzar en el reemplazo progresivo de
combustibles fósiles mediante el autoconsumo y el consumo preferencial de
biocombustibles.












