Con ocasión del Concierto de Navidad de la Capilla Musical
Sixtina, este sábado 3 de enero, el Papa León XIV pidió a Dios que “conceda al
mundo, por intercesión de la Virgen María, justicia y paz”.
*Se dedicó el concierto de este sábado “a los niños que, en
tantas partes del mundo, han vivido esta Navidad sin luces, sin músicas, sin
siquiera lo necesario para la dignidad humana, y sin paz”.
Así
lo dijo al concluir el concierto, realizado en la Capilla Sixtina del Vaticano,
según recoge el
sitio web del Vaticano. De acuerdo a
Vatican News, el coro se compone actualmente de 24 cantantes
adultos y 30 infantiles, conocidos como los Pueri Cantores.
“Deseo agradecer a la Capilla Musical Sixtina, que en este
concierto nos ha hecho meditar el misterio de la Navidad con el lenguaje de la
música y del canto, un lenguaje capaz de hablar, además de a la mente, también
al corazón”, expresó el Papa.
León
dijo a continuación que “no hay Navidad sin cantos. En todas partes del mundo,
en cada lengua y nación, el Acontecimiento de Belén es celebrado con la música
y el canto. Y no puede ser de otro modo, dado que el mismo Evangelio narra que,
cuando la Virgen María dio a luz al Salvador, los ángeles en el cielo cantaban:
‘Gloria a Dios y paz en la tierra’”.
“¿Quiénes
fueron los espectadores y los testigos de aquel primer ‘concierto de Navidad’? Fueron
—lo sabemos— algunos pastores de Belén, quienes, después de haber visto al Niño
en el pesebre, con María y José, se volvieron alabando y dando gracias a Dios”,
dijo.
“Y
me gusta pensar que lo hicieron también cantando y quizá tocando alguna flauta
rudimentaria”, añadió.
Sin embargo, destacó, “hay otro lugar donde la música celeste
resonó en aquella noche santa. Un lugar silencioso, recogido, extremadamente
sensible: hablo, naturalmente, del corazón de María, la mujer escogida por Dios
para ser la Madre del Verbo encarnado”.
“Aprendamos
de ella a escuchar en el silencio la voz del Señor, para seguir fielmente la
parte que Él nos confía en la partitura de la vida”, alentó.
Al
final de su mensaje, el Santo Padre dedicó el concierto de este sábado “a los niños
que, en tantas partes del mundo, han vivido esta Navidad sin luces, sin
músicas, sin siquiera lo necesario para la dignidad humana, y sin paz”.
“El Señor, a quien hemos querido elevar esta
tarde nuestros cantos de alabanza, escuche el gemido silencioso de estos
pequeños y conceda al mundo, por intercesión de la Virgen María, justicia y
paz”, concluyó.



No hay comentarios:
Publicar un comentario