Al parecer los humanos de todos los tiempos nos especializamos
en extinguir la vida en la flora y fauna-
Utilizado en la Antigüedad clásica como condimento,
perfume, afrodisíaco y medicina, el silfio también fue usado como
anticonceptivo por griegos y romanos. A pesar de llegar a valer su peso en oro,
esta planta considerada "milagrosa" desapareció en poco más de un
siglo sin dejar rastro. ¿Por qué?
Hace mucho tiempo, en la antigua
ciudad de Cirene, había una hierba llamada silfio. Con sus raíces robustas,
hojas chatas y pequeñas flores amarillas, no parecía gran cosa. Pero la planta
rezumaba una savia aromática que era tan útil y deliciosa que llegó a valer su
peso en oro.
Hacer
una lista de sus usos sería una tarea larga: sus crujientes tallos se
horneaban, salteaban o hervían para ser comidos como
si fuera una verdura, mientras que sus raíces se comían frescas, mojadas en
vinagre.
También
era excelente para ayudar a conservar lentejas. Y cuando se les daba a las
ovejas, su carne se volvía palpablemente más tierna.
De
sus brotes se extraía además un perfume delicado, mientras que la savia se
dejaba a secar y luego se rallaba sobre alimentos como sesos o flamenco
estofado. Conocido como "láser", el condimento
era tan fundamental para la alta cocina romana como comer reclinado vistiendo
una toga.
También
tenía aplicaciones médicas: el silfio
era una verdadera hierba maravilla, una panacea para todo tipo de dolencias,
desde brotes en el ano (Plinio el Viejo recomendaba varias fumigaciones con la
raíz) a mordidas de perros salvajes (simplemente frotar en el área afectada
decía Plinio, quien sin embargo advertía no hacerlo nunca si se padecía de
caries).
El silfio era además utilizado en
la alcoba, donde su jugo era tomado como afrodisíaco o aplicado "para
purgar el útero". De hecho, puede haber sido el primer método
anticonceptivo realmente eficaz.
Y sus semillas en forma de corazón son la razón por
la que todavía hoy asociamos ese símbolo con el romance.
Indomesticable
Según
la leyenda, el silfio fue descubierto después de que una lluvia
"negra" azotó la costa este de Libia hace más de dos
milenios y medio. A partir de entonces, la hierba extendió sus anchas raíces
más allá, creciendo frondosa en exuberantes laderas y prados boscosos.
Puede
sonar extraño. Después de todo, el norte de África no es conocido por su
verdor, pero estamos hablando de Cirenaica, una región de tierras altas
escalonadas con abundantes reservas de agua. Incluso hoy hay partes
que reciben hasta 850 milímetros de lluvia por año, casi lo mismo que Gran
Bretaña.
La
región fue originalmente poblada por los griegos y anexada por los romanos en
el año 96 a.C., a los que siguió Cirene un par de décadas más tarde. Y casi
inmediatamente las existencias de silfio empezaron a decaer de forma alarmante.
¿Un híbrido?
Hay
sin embargo otra posibilidad: que el silfio fuera un híbrido.
Cruzar dos especies diferentes puede tener resultados útiles y deliciosos, como
demuestra el caso del maíz, uno de los híbridos más extendidos de la
actualidad. Pero mientras que la primera generación de híbridos a menudo
presenta numerosas ventajas, sus descendientes por lo general no se pueden
comparar.
También puede que nunca descubramos
la verdadera identidad del silfio. Lo que no significa que no podamos aprender
de su historia. Los últimos estudios en Cirene demuestran que muchas otras especies están despareciendo y
la tierra cultivable está siendo reemplazada por el desierto o, una vez más,
sobreexplotada.
Puede
que el Imperio romano haya desaparecido hace mucho, pero nosotros seguimos cometiendo sus mismos errores.
Fuente: BBC New.


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