SOCIEDAD Y CULTURA

Revista El Magazín de Merlo, Buenos Aires, Argentina.



miércoles, 10 de junio de 2026

SEPAMOS MÁS del faraón TUTANKAMON, un niño semidiós que sufrió enfermedades dolorosas para morir a los 19 años de edad.

 

**Como en la actualidad los gobiernos, en este caso Egipto, le ocultaban estos tremendos problemas para que el pueblo siguiera creyendo en su poder, al parecer los gobiernos del mundo desde hace milenios engañan miserablemente a sus pueblos –mafg-



El rey Tutankamón, conocido como el faraón niño de Egipto, probablemente pasó gran parte de su vida sufriendo antes de morir a los 19 años por los efectos combinados de la malaria y una pierna rota.

Según dicen, Tutankamón también tenía paladar hendido y la columna vertebral curvada, y probablemente estaba debilitado por la inflamación y problemas con su sistema inmunológico.



Las conclusiones provienen de un nuevo estudio que utilizó genética molecular y tomografía computarizada avanzada para analizar 11 momias reales del antiguo Egipto. El estudio fue publicado en la revista Journal of the American Medical Association.

Pero los tesoros encontrados en su tumba lo han convertido en una celebridad. Dichos tesoros también han suscitado mucha especulación sobre su salud.

Las estatuas y otras representaciones de Tutankamón suelen mostrarlo con una cabeza de forma extraña y un cuerpo feminizado, incluyendo senos. Su rostro suele tener "labios muy carnosos e hinchados y una nariz delgada", afirma Carsten Pusch, autor del estudio del Instituto de Genética Humana de la Universidad de Tubinga, Alemania.



Durante décadas, los estudiosos han especulado sobre si Tutankamón padecía algún síndrome o defecto genético que pudiera explicar su apariencia.

Muchos de los problemas de Tutankamón podrían haber sido consecuencia de la endogamia, algo común en la familia real.

Según Pusch, las pruebas genéticas realizadas con ADN de huesos momificados revelaron que el probable padre de Tutankamón, Akenatón, se casó con una hermana. Además, las pruebas sugieren que la esposa de Tutankamón era su hermana o su media hermana. De esta unión nacieron dos bebés, pero ninguno sobrevivió.

Según Markel, este enfoque promete cambiar la forma en que los investigadores intentan diagnosticar a personas que vivieron hace cientos o miles de años. Sin embargo, añade que también plantea interrogantes sobre cuándo es apropiado exhumar y examinar a una persona famosa.

Fuente: Revista Journal of the American Medical Association.

 

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