Los oídos transmiten los sonidos
hasta tu cerebro y hacen que puedas escuchar lo que ocurre a tu alrededor.
¿Pero, qué es exactamente el oído?
En
realidad, es un órgano sensible y muy evolucionado ya que transforma los
sonidos en impulsos eléctricos. Pero no solamente sirve para escuchar, también
es el órgano del equilibrio.
Sus partes
esenciales son el oído externo, el medio y el interno. Cada una tiene funciones
y componentes diferentes.
El oído externo recoge las ondas
sonoras y las reproduce a través del tímpano. El oído medio transmite esas ondas hacia el oído
interno con unos huesecillos llamados estribo, yunque y martillo. Por su parte,
el oído interno los transforma en impulsos eléctricos
hacia el cerebro.
¿Qué medidas tomar en la niñez?
– Vacunar
a los niños para evitar enfermedades que pueden afectar a su oído.
– Vacunar
a las mujeres de la rubéola antes de quedar embarazadas.
– Llevar a
cabo revisiones de oído en los niños desde la infancia, al igual que con el
odontólogo o el oculista.
– No dar
medicamentos sin consultar a un médico pues algunos afectan al oído.
– Llevar a
cabo evaluación de los bebés que tienen antecedentes en su familia de problemas
de audición.
En los adolescentes, ¿cómo prevenir
los problemas de oídos?
–
Concienciarles de no escuchar música a volúmenes altos, ni en salas de ocio ni
con auriculares. Es la mayor causa de sordera en adolescentes.
– Realizar
revisiones periódicas con un especialista, sobre todo si aparecen acúfenos o la
persona experimenta pérdida de audición.
De estas medidas depende la salud auditiva en la edad adulta y la vejez.
Por tanto, para evitar las enfermedades del oído lo
mejor es la prevención.
Cuidados de la salud auditiva
Ahora que
ya sabes que prevenir es lo ideal, vamos a ver qué cuidados puedes realizar en
tu vida diaria para evitar enfermedades y problemas de oídos.
– Eliminar
o reducir el ruido en tu ambiente. No pongas varios aparatos en funcionamiento
a la vez. ¡Baja el volumen!
– No a los
reproductores de música con auriculares, elimínalos o úsalos tan solo una hora
al día como máximo. ¡Y reduce su volumen!
– Cuando
vayas a comprar un aparato, siempre pregunta por su nivel de ruido. Compra
aquellos más silenciosos.
– ¡Fuera
los ruidos fuertes! Evítalos al máximo, son peligrosos y pueden dañar tus oídos
de manera repentina.
– Si por
tu trabajo tienes que estar expuesto a ruidos fuertes, exige todas las medidas
de seguridad auditiva.
– Atento a
los catarros, gripes o infecciones de oídos que pueden dañar tu salud auditiva.
Ante el menor síntoma, acude al médico. Las infecciones pueden causar pérdida
auditiva.
– Sécate
los oídos tras los baños porque la humedad puede producir infecciones por
hongos. Protege los oídos si nadas o buceas para prevenir problemas auditivos.
– Bajo
ningún concepto introduzcas objetos en tus oídos, ni siquiera los bastoncillos.
Estos son para el pabellón auditivo, no para meterlos dentro.
– Ante
dificultades de aprendizaje en niños, ¡revisa su audición!
– Evita
automedicarte, es posible que algunos medicamentos causen problemas auditivos.
– Acude a
revisiones para ver cómo va tu salud auditiva, sobre todo a partir de los 50
años, que es cuando comienzan a producirse más problemas de audición.
Como ves,
la prevención es posible. Solamente debes tratar de cuidar estos maravillosos
órganos que para que su salud sea la óptima durante toda tu vida.
Fuente: Ototech.



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